miércoles, 27 de junio de 2012

El ejercicio, remedio contra el desgarro

La presencia de los desgarros en nuestras vidas nos puede causar graves molestias. Son lesiones propias de los músculos, que se contraen cuando los tendones se desgarran y en el peor de los casos pueden terminar en una intervención quirúrgica. Existen tres niveles de gravedad en estas lesiones.

"Las partes del cuerpo que más frecuentemente aquejan estos problemas son los femorales y el pecho", enfatiza el entrenador físico Jorge Méndez, del gimnasio Atlético Club Gym Shop. Ante ello, el profesional recomienda rutinas para contrarrestar los dolores en las partes superiores de los muslos.

¿Cuáles son las causas? En la mayoría de los casos se causan cuando estamos haciendo deportes y ejercicios. Las rutinas que hoy le presentamos están especialmente pensadas para aliviar estas dolencias que generalmente son los resultados de golpes y exceso de cargar objetos pesados. Así también puede ser por una mala postura o un movimiento mal hecho. "Estos ocurren cuando el músculo que está frío se somete a un esfuerzo repentino", señala Méndez.

Dolores frecuentes. Considerando que es el tendón el que sale más afectado, los síntomas de dolor se caracterizan por la dificultad de mover las zonas lastimadas. Se presenta con una inflamación en ocasiones con la pérdida de la fuerza, la gravedad varía según la fuerza del golpe. No obstante, si el desgarro es grave, se recomienda ir al médico. "Los ejercicios se realizan con una barra guiada en series de 10 a 20 repeticiones y de 5 a 10 series (mejor si se realiza con ayuda profesional)", subraya Méndez.

1 Femorales sentados. Estirado sobre un banco estrecho para no molestar los movimientos de los hombros, mancuernas agarradas con las manos, brazos extendidos o codos ligeramente flexionados para aliviar la articulación.

2 Femorales parados. Parado, sosteniendo el cuerpo con un brazo en algún apoyo para no perder el equilibrio, mueva una pierna hacia atrás flexionándola levemente y tratando de elevarla lo más que pueda.

3 Femorales a una sola pierna. Acostado boca abajo, las manos en los agarres, las piernas extendidas, tobillos ajustados, inspire y efectúe una flexión de una de las piernas intentando tocar el glúteo con el talón.

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