jueves, 11 de septiembre de 2014

Los peligros del fumador pasivo

De acuerdo con la especialista en medicina interna Eva Ormachea, se entiende como tabaquismo pasivo a la inhalación involuntaria del humo del tabaco existente en espacios cerrados, que procede de la contaminación del ambiente producida por el humo de tabaco consumido por las personas fumadoras.

Aunque existe la prohibición total de fumar en muchos lugares públicos, todavía no existe una legislación que prohiba fumar en otros lugares públicos como bares y restaurantes y que son actualmente algunos de los principales lugares donde se exponen los no fumadores a situaciones de tabaquismo pasivo.

Otro reporte de la Sociedad Americana contra el Cáncer revela que el humo de segunda mano, el humo liberado del extremo ardiente de un cigarrillo y exhalado por un fumador, contiene por lo menos 250 productos químicos tóxicos o cancerígenos y respirarlo, aunque sea en pequeñas cantidades durante un corto período de tiempo, puede afectar negativamente la salud.

La exposición breve puede causar que las plaquetas de la sangre se junten, dañando el revestimiento de los vasos sanguíneos y aumentando potencialmente el riesgo de tener un ataque al corazón. Respirar el humo pasivamente puede dar lugar a enfermedades del corazón, derrames cerebrales y cáncer de pulmón. Cada año, cerca de 3 mil 400 hombres y mujeres que no fuman mueren de cáncer de pulmón y alrededor de 46 mil mueren a causa de enfermedades del corazón causadas por la inhalación pasiva de humo de cigarrillo.

¿A QUIÉN AFECTA?

Ormachea afi rma que el tabaquismo pasivo afecta a las personas adultas no fumadoras que conviven o desarrollan sus actividades habituales en espacios cerrados, donde se permite fumar y especialmente a los niños de familias fumadoras.

Se calcula que cerca del 40% de los niños están regularmente expuestos al humo ajeno en el hogar. El 31% de las muertes atribuibles al tabaquismo pasivo corresponde a niños. Los camareros no fumadores que trabajan en locales públicos, donde se permite fumar son un claro ejemplo de fumador pasivo con alto riesgo asociado, ya que están expuestos de forma continua al humo del fumador. Por otro lado, parece que el riesgo asociado al tabaquismo pasivo depende más de la exposición continuada al humo de tabaco y del grado de susceptibilidad individual. Así, se considera a los niños, mujeres embarazadas y a los enfermos crónicos como la población más vulnerable o de más riesgo.

¿CUÁLES SON SUS CONSECUENCIAS

“Las principales enfermedades que se han relacionado con la exposición involuntaria al humo del tabaco incluyen cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias crónicas, infecciones respiratorias, enfermedades cardiovasculares, problemas en el feto en mujeres embarazadas y otros tipos de enfermedades cancerígenas como los tumores de mama, vejiga y laringe. Además provoca otros síntomas más inmediatos debido a la exposición del humo como son irritación ocular, irritación nasal, tos, estornudos, molestias en la garganta, expectoración, ahogo e infecciones respiratorias” afi rma la especialista.

¿QUÉ MEDIDAS SON RECOMENDABLES?

Tomar conciencia del problema y de los riesgos que supone el tabaquismo pasivo para la salud es fundamental para realizar medidas preventivas adecuadas.

La única manera de proteger de los efectos nocivos del tabaquismo pasivo, según la OMS, es promover los espacios totalmente libres de humo. Es importante recordar que no existe un nivel inocuo de exposición al humo del tabaco.

Ormachea advierte que las medidas intermedias como zonas de fumadores separados o ventiladas parece que no protegen a los no fumadores de los efectos de la inhalación del humo del tabaco. Ventilar los espacios de fumadores sólo elimina parcialmente los componentes químicos del tabaco y se necesita un tiempo considerable para renovar el aire.

Las medidas recomendables para el no fumador incluyen evidentemente frecuentar únicamente lugares públicos de diversión (bares, cafeterías, etc.) donde exista la prohibición de fumar. Si el cónyuge o pareja es fumador, debe intentar fumar siempre fuera de casa en espacios abiertos. El riesgo de cáncer de pulmón en la pareja no fumadora de un fumador aumenta considerablemente respecto a pareja de un no fumador.

Respecto a los niños, es importante, que el pediatra que detecte padres fumadores les explique las consecuencias sobre la salud del menor para motivarles sobre la necesidad de dejar de fumar, concluye la especialista en medicina interna.

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