lunes, 30 de noviembre de 2015

Extirpación de las adenoides

Las adenoides, también llamadas vegetaciones, consisten en una acumulación de pequeños folículos linfoides (ganglios), los cuales se encuentran al fondo de la fosa nasal. Participan en la defensa del organismo contra las infecciones y fabrican anticuerpos (linfocitos). Sin embargo, las adenoides pueden incrementar su volumen cuando el niño sufre infecciones otorrinolaringólogas repetidas. Esta hipertrofia perturba la respiración nasal y las vegetaciones se llenan de gérmenes, lo que ocasiona problemas diversos. Según el artículo “Adenoides inflamadas e hipertróficas”, publicado en la revista Kids Health, es necesario operar al menor cuando las adenoides infectadas le provocan molestias que no se pueden controlar mediante medicación, por lo que el pediatra recomienda extirparlas quirúrgicamente.

Es esencial destacar que las vegetaciones se desarrollan desde el nacimiento hasta los 18 meses de edad y se reducen espontáneamente durante la adolescencia. Por lo tanto, su hipertrofia concierne solamente a los niños y la adenoidectomía (extirpación de las adenoides) es casi nula en los adultos.

VEGETACIONES HIPERTRÓFICAS

SÍNTOMAS

Los niños que padecen vegetaciones hipertróficas presentan una obstrucción nasal ocasionada por una acumulación de mucosidades espesas. Esto les impide respirar por la nariz y suelen roncar durante la noche. Asimismo, respiran ruidosamente y tienen una voz ronca. Además, pueden tener apneas del sueño, es decir que dejan de respirar durante unos segundos mientras duermen. También se observan dolores en los oídos y tos nocturna. En los casos más severos, es posible que los pacientes expulsen vómitos con flemas.

COMPLICACIONES

Existen distintas complicaciones consecuentes a la hipertrofia de las vegetaciones. Entre las más comunes, encontramos el mal aliento, la incidencia elevada de bronquitis o neumonía y dificultades para respirar normalmente por la nariz, lo que puede acarrear deformaciones en el desarrollo del paladar, debido a que el niño tiene que respirar por la boca. Asimismo, el paciente suele sufrir otitis recurrentes o crónicas y apnea obstructiva del sueño.

DIAGNÓSTICO

Si tu hijo presenta los síntomas de las adenoides hipertróficas, debes acudir a un pediatra u otorrinolaringólogo para que lo ausculte. En primer lugar, el médico palpa las vegetaciones. En los niños mayores, puede ser necesario efectuar una radiografía. En caso de dudas, el médico realiza una endoscopia, es decir, introduce un tubo con una cámara y luz por la nariz o la boca del paciente para examinar las estructuras afectadas (nariz, faringe y laringe).

TRATAMIENTO

Frente a un cuadro clínico de adenoides hipertróficas, el médico inicia un tratamiento a base de medicamentos para frenar la infección de las vegetaciones. Esto permite eliminar las mucosidades espesas, pero no contribuye a limitar el volumen de las adenoides. En los casos más severos, el otorrinolaringólogo propone realizar una intervención quirúrgica para extirpar las vegetaciones, lo que resulta en la total curación del niño.

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