sábado, 16 de abril de 2016

Urticaria: un duro golpe a la calidad de vida

NO ES UNA ENFERMEDAD MORTAL | PERO LA CALIDAD DE VIDA QUEDA MERMADA Y EL PACIENTE SUELE SENTIRSE SÓLO E INCOMPRENDIDO.

La urticaria no es una enfermedad grave, pero desde luego, no se trata de una afección menor, no sólo porque un 20 por ciento de la población la padecerá en algún momento de su vida, sino porque y como afirma Meritzel Cortada Presidenta de la Asociación de Afectados de Urticaria, esta patología afecta mucho la calidad de vida del paciente, ya que un brote puede impedir ir al trabajo, dormir, tener una vida social normal, e incluso puede condicionar la forma de vestirse.

La Doctora Ana Giménez Arnau explicó a EFE Salud que la urticaria es el térmico genérico de la enfermedad y básicamente se define por las lesiones elementales, que es el habón, una lesión que es eritema, edema, picor, a veces dolor, y es fugaz. En general, la palabra urticaria viene de ortiga, una planta que si se toca induce un habón por contacto.

“Es una enfermedad que se caracteriza por la presencia en piel de ronchas, habones (ronchas más grandes), angioedema o los tres. El angioedema se presenta como tumefacción de la dermis profunda y/o de las mucosas”, explica Rodrigo Catellanos, médico dermatólogo de Medisur en Tarija.

Se la clasifica en aguda cuando tiene una duración menor a seis semanas y crónica cuando la duración es mayor a ese tiempo. Por ello cuando es crónica es otra cosa, puede durar meses o años, porque la persona sufre de habones a diario o todas las semanas.

Hay un hecho que caracteriza la urticaria crónica espontánea, que es muy importante, y es que se acompaña no solo de ronchas y habones, sino de algedema, que produce una hinchazón, que desfigura cara, párpados, labios, una extremidad, y produce dolor; y un síntoma importante de la urticaria crónica es el picor insoportable que impide realizar actividades diarias, además del sentimiento de desesperación para estos pacientes.

Expertos en el tema la consideran como “la cenicienta de las enfermedades cutáneas” y entre sus muchos efectos psicosociales figuran la ansiedad, la depresión, la soledad y la incomprensión.



CAUSAS O FACTORES DESENCADENANTES

Según Castellanos son múltiples las causas o factores que la pueden desencadenar como ser:

• Alimentos

• Medicamentos (antiinflamatorios no esteroideos e hipotensores como ser los IECA), Infecciones (causa más frecuente en niños)

• Stress

• Frío

• Calor

• Agua

• Ejercicio

Cabe mencionar que los antecedentes familiares en la predisposición a padecer urticaria pueden o no pueden ser determinantes. Es decir que la urticaria no es hereditaria en sí, pero sí la predisposición genética a desarrollar alergia. Algunas urticarias son más frecuentes en gente atópica, como el dermografismo (urticaria por rascado) o las debidas a alergia alimentaria.



SOBRE EL DIAGNÓSTICO

“Las características clínicas dependerán de cómo se presente la enfermedad. La historia clínica detallada y el examen físico del paciente son suficientes para hacer el diagnóstico de urticaria aguda con o sin angioedema.

Aproximadamente un 50 por ciento de los pacientes presentan ronchas con angioedema (edema en párpados, labios, manos, pies, mucosa oral y genital. El 40 por ciento de las urticarias solo se manifiestan con ronchas y el 10 por ciento con angioedema”, dice el Dr. Castellanos.

No son necesarios los estudios de laboratorio rutinarios para hacer el diagnóstico de urticaria aguda.

“En algunos casos de urticaria crónica se puede pedir alguno de los siguientes estudios para tratar de encontrar la causa: prueba de función tiroidea, serologia para helicobacter pylori, urocultivo. Se buscarán también datos de infección crónica respiratoria alta o dental”, explica.



TRATAMIENTO

Existen tratamientos, pero ninguno cura la enfermedad. En el caso de que se trate de una urticaria crónica es una enfermedad más difícil de controlar, y requiere encontrar el tratamiento más idóneo para cada paciente.

“Los antihistaminicos H1 de segunda generación son el pilar terapéutico en esta enfermedad. Se puede duplicar o hasta cuadruplicar las dosis habituales de alguno antihistaminicos en caso de que no haya respuesta favorable”, asegura Catellanos a tiempo de aseverar que en algunos situaciones específicas se pueden indicar corticoesteroides sistémicos, antileucotrienos, inhibidores de la calcineirina, micofenolato, metotrexato, agentes biológicos.

Es aconsejable tomar los antihistamínicos al menos una semana, ya que de lo contrario la urticaria puede reaparecer. Si se repite, o si se sospecha que el causante ha sido un alimento o un medicamento, se requiere un estudio por parte del especialista en alergia.

Muchos cuadros de urticaria son rebeldes a los tratamientos habituales y por ello el médico debe acudir a otro tipo de fármacos, pero recuerde que para cualquier tratamiento o diagnóstico se debe consultar con un especialista.

Es importante mencionar que en los pacientes con urticaria crónica un día deja de presentarse la enfermedad, que le impedía trabajar, sufría picor generalizado, lesiones, angiodema, y de repente, como llegó, se va. Por ello, a veces, los médicos a veces apuntan a que la enfermedad ya desaparecerá, lamentablemente esta actitud contribuye a que los pacientes con urticaria crónica se sientan incomprendidos.



RECOMENDACIONES

El Dr. Ignacio Jáuregui, miembro del Comité de Alergia Cutánea de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) y experto en el tema, da algunas pautas que deben seguir las personas con urticaria crónica para reducir la frecuencia o la intensidad de los brotes.

• Evitar las situaciones de tensión o ansiedad.

• Evitar la toma de aspirina u otros antiinflamatorios.

• Evitar factores físicos como el calor, el frío intenso, los cambios bruscos de temperatura, el rascado intenso, etcétera.

• En algunos pacientes puede ayudar evitar ciertos alimentos que liberan histamina (chocolate, fresas, mariscos…) o son ricos en aminas u otras sustancias vasodilatadoras (bebidas alcohólicas, especias picantes, embutidos, quesos muy curados, etc.), aunque el beneficio de estas dietas limpias en la urticaria está muy discutido y no parece demostrable.

La buena noticia es que el Dr. Jáuregui asegura que “en el tratamiento de la urticaria crónica se están obteniendo resultados muy prometedores, y en muchos casos espectaculares, con un anticuerpo monoclonal que se diseñó para tratar el asma grave”.



"Afecta e impacta por el picor, mucho más que la psoriasis o la dermatitis atópica. Los picores son como caer en un campo de ortigas, por ello es que definitivamente tiene un nivel de impacto importante en la vida de estos pacientes"


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada