sábado, 14 de mayo de 2016

Hablemos de la “copa”

Estar en ‘esos días’ del mes no es nada fácil. El mal humor, el dolor, la irritabilidad y la falta de comodidad han convertido la menstruación en un inevitable calvario femenino. Sin embargo, cada vez surgen nuevas herramientas en el mercado para ayudar a las mujeres a superar con éxito el periodo. Una de las más útiles, y también más desconocida, es la copa menstrual. La psicóloga y sexóloga colombiana María Felipa Gea López, desvela en una entrevista con Fucsia, los pros y los contras de utilizar esta protección.



VENTAJAS DE UTILIZAR LA COPA MENSTRUAL

Mejor cuidado de la higiene personal. Como explica la experta, las copas suelen estar hechas de silicona médica, un tipo de material hipoalergénico que, además, está libre de poros, lo que reduce su capacidad de acumular suciedad. “Al contrario de lo que ocurre con otros materiales, la silicona evita que se acumule suciedad en los poros, ya que de otra forma estos residuos podrían provocar una infección”, advierte Gea López.

Ofrece mayor movilidad. Al estar formada por un material flexible, la copa se acopla a a los movimientos naturales del cuerpo. Sobre esto, la experta asegura que su flexibilidad la convierte en una opción más cómoda que los tampones convencionales, sobre todo a la hora de realizar ejercicio o ir a la piscina.

Cuida la salud sexual. “A diferencia de los métodos tradicionales, la copa no absorbe los flujos, sino que los recoge. Por tanto, no reseca la vagina y es un método menos agresivo”, explica Gea López.

No deja residuos. Mientras que los tampones o las compresas pueden dejar residuos en el interior de la vagina, la copa no genera ninguno. Por eso, la experta la recomienda para evitar infecciones que pueden acabar desembocando en el ‘Síndrome del Shock Tóxico’.

Se amolda al bolsillo. “La copa es reutilizable y dura hasta 10 años. Por lo tanto, con una sola compra puedes estar haciendo uso de ella durante un largo tiempo de tu vida”, afirma Gea López. . Una copa menstrual suele costar entre unos 25 y 30 euros, aunque en el mercado hay opciones con precios más reducidos, que siguen permitiendo un ahorro frente a las protecciones desechables.

Protege durante más tiempo. El tiempo estimado de uso, sin peligro de infección, de la copa menstrual es de hasta 12 horas frente a las 8 horas recomendadas para el tampón.

Sin olores. “El mal olor que notamos durante la menstruación no es la regla en sí, sino la reacción de la sangre con los químicos, fibras y materiales de los que se componen los tampones y las compresas”, dice la experta.

Ayuda al medio ambiente. Otra ventaja de la copa menstrual es su compromiso con el medio ambiente, ya que está hecha de material ecológico reduciendo así la producción de residuos.



DESVENTAJAS

Requiere preparación previa. “Tanto antes como después del ciclo, es necesario hervir la copa para esterilizarla durante tres minutos”, explica la experta. En caso de estar fuera de casa, se puede limpiar con una toallita o spray que haga las veces de esterilizador.

Resulta incómoda en los baños públicos. Aunque en casa sea la opción perfecta, cuando el vaciado de la copa se produce dentro de un baño público la situación puede ser algo molesta, ya que, como advierte Gea López, la limpieza de los servicios así como la distancia entre los baños y el lavamanos pueden dificultar el proceso.

Es más difícil de colocar. La experta recomienda practicar antes de tener el periodo, y humedecerla un poco, sí fuese necesario. “Hay que introducir los dedos para que quede correctamente colocada y, a veces, es necesario moverla o girarla para fomentar la entrada de aire y que la copa se abra. También hay que hacer lo mismo para vaciarla”, recomienda Gea López.

Pocas tallas. La copa menstrual, muchas veces, solo se encuentra en las tallas S y L. Algo que complica la elección del modelo adecuado, ya que el tamaño y características de la vagina no son iguales en todas las mujeres.


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