sábado, 16 de julio de 2016

Homeopatía: curando desde adentro



La Homeopatía es un método de diagnóstico y tratamiento médico creado hace Dos siglos por el Dr. Hahnemann. A diferencia de la medicina convencional, la homeopatía trabaja de manera más profunda, desde las emociones, que provocan las enfermedades.

LA HOMEOPATÍA

“La homeopatía se ha extendido en toda Europa y el mundo en general, aunque en Bolivia se ha mantenido mucho la medicina tradicional. La homeopatía para mi significa el cambio en el paradigma de la salud que va más allá de la parte física, por ejemplo, lo que normalmente hacen los doctores cuando el paciente está mal de las amígdalas, es quitárselas. Lo mismo ocurre con la vesícula o la tiroides, pero creo eso no es curar, es eliminar la consecuencia de un problema. Nosotros somos un cuerpo físico que también tiene alma y espíritu. La medicina no ha dado el salto para entender que el cuerpo físico es la manifestación de nuestro espíritu y nuestra alma. Me parece importante recalcar estos dos errores: sanar sólo desde el cuerpo físico, algo que no empieza ahí, más bien comienza con nuestras emociones, en nuestro ego, en los traumas que hemos vivido. El segundo error es que la medicina convencional es cien por cien mercantilista, por lo que lo importante es la venta, el negocio”, asegura el Dr. Gonzalez, Médico Homeópata español, que radica en Cochabamba.

El cuerpo es una expresión de nuestro ser; antes de nacer ya traemos información de nuestros ancestros, hay una especie de conflicto que se pasa de generación a generación y uno ya nace con ello. Por ejemplo, muchas diabetes y enfermedades congénitas, los genes expresan lo que el conflicto dice.

“La gente piensa que desde la medicina convencional, la genética marca lo que vas a padecer y no es así, la genética expresa lo que la emoción, el conflicto genera y se expresa de una manera física. Cuando rompes con el conflicto, la genética muta, algo que ya está científicamente comprobado, no es cierto que la genética sea definitiva es solo un mapa sobre el cual se va construyendo el ser continuamente, no solo cuando nace, si no a lo largo de su vida. Nos vamos rehaciendo y reinventando continuamente; si nosotros somos capaces de superar y resolver viejos conflictos, no tenemos por qué sufrir en el futuro diabetes o cáncer, ni ninguna otra enfermedad”, indica el Dr. Gonzalez.

La enfermedad es generada por nosotros mismos y por esa razón somos capaces de destruirla. Esta medicina no es una ayuda externa, es una medicina que trabaja potenciando, fomentando los propios mecanismos de homeostasis y de autorregulación, asegura.

Los medicamentos homeopáticos provienen de extractos vegetales como belladonna, pulsatilla o lycopodium; de sustancias minerales como el fósforo, el mercurio o el carbonato de calcio, de sustancias de origen animal como las de la abeja y el calamar y por último, de algunas sustancias químicas de síntesis. Estas sustancias, para su preparación, se diluyen de tal forma que son totalmente inocuas. Las sustancias son administradas en dosis infinitamente pequeñas, por lo tanto pierden toda su potencial toxicidad, aunque paradójicamente conservan su poder farmacológico y su acción biológica, esta particularidad es llamada “memoria del agua”.

“En Bolivia hay un solo laboratorio que hace estos medicamentos, es el laboratorio Hahnemann que está ubicado en La Paz y tiene sucursales en todo Bolivia”, indica el Dr. Carlos Gonzalez.

“Las gotas solo son el apoyo para que la persona realice sus cambios, pero quien sana es uno mismo, en la tratamiento se trabaja con ejercicios desde el subconsciente que hay que formatear, reprogramar, entonces se libera el conflicto y estas libre de sufrir cualquier enfermedad de un conflicto emocional. Somos seres espirituales viviendo una experiencia humana, somos más que lo que aparentamos ser. Desde ese punto de vista, no tenemos nada que temer, cuando más nos conectamos con el amor, con el perdón, más libres de enfermedades vamos a estar”, dice.

LO QUE SE HACE EN HOMEOPATÍA

“Lo que yo hago en mi trabajo es ponerle como un espejo al paciente, ayudarle a entender de dónde proviene esa enfermedad, todo está provocado desde nuestras emociones por la expresión de nuestro propio ego, si entramos en la sintonía del amor, el amor nunca enferma. Cuando las personas entran en esa sintonía y son capaces de perdonar, de no juzgar a las personas que se encuentran en su camino, de amarse a sí mismos, no enfermamos. La enfermedad es la expresión de lo que nos separa del amor, lo que nos hace sentir pequeños como la culpa, ira, rabia, por ejemplo, una hepatitis, una pancreatitis, todas las inflamaciones son cólera”, indica el Dr. Gonzalez.

“Nuestro cuerpo es la expresión de nuestro ser, por ejemplo, si tenemos un sentimiento de culpa desde la infancia porque hemos tenido una infancia dura, nuestros padres han sido muy restrictivos, sin buscar culpables, ese sentimiento pasa a algún tipo de represión del ser y se puede vivir en la culpa. Un niño abandonado por su papá o mamá, va a sufrir enfermedades siempre con el sentimiento de abandono y culpa, estos son los enfermos de fibromialgia”, asegura.

“Cuando te ves en el espejo y sabes por qué tienes la enfermedad, ya tienes el 50 por ciento de la sanación porque ya estás entendiendo cuál es el conflicto, comprendes que tiene una solución que está en ti. El cáncer tiene cura, pero uno debe cambiar su expresión ante la vida, la forma de relacionarse con el mundo, de aceptar la vida, debe hacer grandes cambios interiores, si no es igual que te den la mejor hierba para curarte o la mejor medicina, nada te sana porque tu no estás sanando el origen”, asegura el Dr. Gonzalez.

Esta medicina trabaja no desde la materia sino con información cuántica, no desde lo físico más bien desde lo energético. La homeopatía puede realizarse desde cualquier edad, incluso desde que eres engendrado.

“Cuando la madre está en gestación, energéticamente la medre e hijo son lo mismo aunque físicamente ya se han separado. Actualmente la lactancia se ha desvalorizado, eso tiene una importancia energética importante y si la madre no tiene leche hay un conflicto que debe trabajar, pero como no se le da importancia se desvincula y puede tener consecuencias para la vida del niño, por ejemplo, puede sentirse energéticamente rechazado y vive siempre pensando que está demás”, dice.

Se están realizando cursos en Cochabamba para formar médicos homeópatas, los cursos tienen dos niveles con una duración de cinco meses cada uno. En los mismo, la gente aprende a prescribir, a ver la enfermedad desde otro punto de vista, es una medicina que trabaja desde dentro del ser, está abierta para todo tipo de personas como madres de familia, doctores, enfermeros, entre otros. Los cursos son auspiciados por Hahnemann, el único laboratorio en Bolivia que fabrica homeopatía.

El Dr. González trabaja en Adhyatma Yoga en Cochabamba, en la calle Fray Tomás, a media cuadra de la plazuela Quintanilla.


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