martes, 1 de noviembre de 2016

Síntomas y causas de la Hipoglucemia Reactiva

DEL 3 AL 4 POR CIENTO DE LA POBLACIÓN BOLIVIANA PRESENTA SÍNTOMAS DE ESTOS EPISODIOS | LA MAYORÍA DE CASOS SE DA EN MUJERES.

En personas saludables, la glucemia (los niveles de glucosa en la sangre) se mantiene estable por medio de la acción de varias hormonas, siendo la insulina y el glucagón los principales. Para entender cómo surge la hipoglucemia, se resume de forma sencilla los mecanismos fisiológicos de control de la glucosa sanguínea:

“Cuando nos alimentamos, una gran carga de glucosa es absorbida en los intestinos. Esta glucosa absorbida es lanzada en la corriente sanguínea, haciendo que las concentraciones en la sangre se eleven, lo que provoca una hiperglucemia transitoria. En este momento, el páncreas aumenta la liberación de insulina, hormona necesaria para que la glucosa pueda ser utilizada por las células del organismo. La insulina provoca la reducción de la glucemia por medio de dos vías principales: por permitir el consumo de la glucosa por las células y por estimular el almacenamiento de glucosa dentro del hígado, bajo la forma de glucógeno”, indica el Dr. Raúl Jaldín, médico cirujano, emergenciólogo e internista.

Al contrario, cuando nos quedamos mucho tiempo sin comer, los niveles de glucosa en la sangre sufren una progresiva reducción a medida que las células consumen azúcar para generar energía. Para evitar que ocurra hipoglucemia, el páncreas empieza a liberar glucagón, una hormona que tiene acción antagónica a la insulina. El glucagón actúa estimulando la liberación de glucosa por el hígado, sea por la utilización del glicógeno almacenado o por la producción directa de glucosa dentro del propio hígado, proceso llamado gliconeogénesis. El glucagón también es capaz de utilizar nuestras reservas de grasa y transformarla en glucosa, dice.

“En personas normales, la hipoglucemia es un evento muy raro ya que, inclusive cuando quedamos muchas horas en ayuno, el organismo es capaz de movilizar nuestras reservas de glicógeno y grasa de forma a suministrar cantidades suficientes de azúcar para la sangre.

Un individuo es capaz de quedar varios días sin comer y aun así no desarrollar la hipoglucemia, cuando hay reservas suficientes. Por lo tanto, en resumen, la insulina es la hormona que actúa normalizando la glucemia cuando está elevada (hiperglucemia), mientras que el glucagón es la hormona que actúa para normalizar la glucemia cuando está baja (hipoglucemia)”, asegura el Dr. Jaldín.

Los valores normales de glucosa en la sangre, cuando estamos en ayuno, son entre 70 y

100 mg/dl. Consideramos hipoglucemia los niveles de glucosa sanguínea inferiores a 60 mg/dl (algunos autores usan 70 mg/dl como límite). Cuando nos alimentamos, la tasa de azúcar en la sangre puede elevarse un poco hasta que la insulina logre su efecto de bajarla a los niveles normales. Por lo tanto, hiperglucemias transitorias son normales después de la alimentación. En personas sin diabetes mellitus, este valor de la glucemia, después de una comida, llamada glucemia postprandial, no suele ser superior a 140 mg/dl. Al contrario de la hiperglucemia, que es un evento que puede ocurrir transitoriamente justo después de las comidas, la hipoglucemia, en personas saludables, no es un evento normal.

Esto ocurre porque, habitualmente, no existen situaciones que provocan un rápido descenso de la concentración de azúcar en la sangre, lo que permite al glucagón ejercer sus efectos

antihipoglucemiantes antes que la glucemia sea inferior a 70 ó 60 mg/dl, asegura.



SÍNTOMAS

El Dr. Jaldín indica que estos episodios de hipoglucemias reactivas se caracterizan por la generación de dos tipos de síntomas: adrenérgicos y neuroglucopénicos. Entre los síntomas adrenérgicos destacan: sudoración fría, temblores, palpitaciones, taquicardia, ansiedad, sensación de desmayo y sensación de hambre. Entre los síntomas neuroglucopénicos (producidos por la reducción prolongada de glucosa destinada al tejido cerebral) encontramos: debilidad, cansancio, mareos, excitación, irritabilidad, agresividad (a veces se confunden con embriaguez), alucinaciones, hemiplejía (parálisis), dificultad de concentración, confusión, visión borrosa, convulsiones (a veces se confunden con epilepsia) y, en casos extremos, coma y muerte. Generalmente los síntomas adrenérgicos, preceden a los síntomas neuroglucopénicos, constituyendo así, un buen sistema de alerta temprana para las personas hipoglucémicas. No obstante, el umbral en el que un hipoglucémico siente los síntomas, disminuye con episodios repetidos o fractarios de hipoglucemias reactivas. Aún a pesar de todo, estos síntomas, en la mayoría de las ocasiones, mejoran espontáneamente con el tiempo (sobre todo los adrenérgicos) y el pronóstico a largo plazo es muy bueno, no observándose apenas, casos de mortalidad debido a episodios de hipoglucemias reactivas.



CAUSAS

“Las causas que propician la aparición de las hipoglucemias reactivas, son muy diversas y en muchos casos, han sido objeto de un amplio debate. La primera causa más atribuida, es a una descoordinación en los niveles de insulina, que se mantienen elevados cuando la glucosa ya ha sido rápidamente absorbida, gracias a la liberación del péptido similar al glucagón tipo 1 de las células del intestino como respuesta a esta absorción de glucosa, lo que provoca un aumento de la secreción de insulina por parte del páncreas, a la vez, que se suprime la secreción de glucagón. Esta sería la hipoglucemia reactiva post- prandial más habitual, entre las 2 a 4 horas posteriores a la ingesta”, indica.

Hipoglucemia postabsortiva o de ayuno -> generalmente, se trata de una hipoglucemia debida a la presencia de insulinomas (tumores pancreáticos), son muy poco frecuentes y en el 90 por ciento de los casos, son benignos. En otros casos, está hipoglucemia de ayuno, también puede estar producida por nesidioblastosis, en dónde, las células del epitelio de los ductos pancreáticos se diferencian, dando lugar a la formación de nuevos islotes de Langerhans y consecuentemente, a una mayor hiperinsulinemia en el organismo.

“Existe un número mayor de mujeres que de hombres sufriendo de este desequilibrio. No olvidemos que el sistema endocrino de la mujer es mucho más complejo: sólo la menstruación, embarazo y menopausia producen una gran variedad de cambios hormonales, por lo que las mujeres son más dadas a sufrir desequilibrios del sistema hormonal. Según un estudio llevado a cabo sobre las diferencias entre los sexos en la hipoglucemia reactiva, las mujeres sufren niveles más bajos de glucosa que los hombres y además presentan más síntomas neurogénicos y neuroglucopénicos”, explica el Dr. Jaldín.

Otros médicos opinan que la hipoglucemia reactiva es más común entre pacientes mujeres de 20 a 40 años. Por otro lado, un alto porcentaje de síntomas del Síndrome Premenstrual están causados por una excesiva cantidad de estrógenos y, por el contrario, unos niveles bajos de progesterona. Ambas hormonas controlan los niveles de glucosa.

La píldora anticonceptiva también parece afectar los niveles de glucosa, tomada durante al menos 3 meses produce intolerancia a la glucosa. Más mujeres que hombres tienden a seguir dietas estrictas para perder peso. Estas dietas pueden tener un efecto muy importante en el desarrollo de la hipoglucemia reactiva.

En Bolivia entre el 3 por ciento al 4 por ciento de la población presenta síntomas de hipoglucemia reactiva.



TRATAMIENTO

“El tratamiento de estas hipoglucemias reactivas es fundamentalmente dietético. Las principales recomendaciones son: realizar pequeñas ingestas 5 o 6 veces al día, consumir alimentos con valores de índices glucémicos bajos, reducir o eliminar el consumo de azúcares simples, aumentar el consumo de fibra o evitar el consumo de alcohol y productos con cafeína. Si estas recomendaciones dietéticas no son suficientes para mejorar los síntomas, existe otra alternativa: la terapia farmacológica. Fármacos como la acarbosa (inhibidor de la alfa-amilasa pancreática y las enzimas hidrolasas intestinales, retarda la absorción de glucosa, disminuyendo la hiperglucemia e insulinemia postprandial y por lo tanto, evitando la aparición de hipoglucemia reactiva) o el diazóxido (aumenta la producción de glucosa hepática, mediante la inhibición de la liberación de insulina pancreática y la disminución de la captación celular de glucosa), son habitualmente utilizados para el tratamiento de las hipoglucemias reactiva”, concluye el Dr. Jaldín.

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