lunes, 12 de junio de 2017

Estreñimiento

El estreñimiento crónico es el síntoma que con más frecuencia aqueja a los pacientes que acuden a las consultas de Atención Primaria o de Aparato Digestivo, siendo común en nuestro medio por la enfermedad de Chagas y en pacientes mayores de 70 años.

En situaciones ya dramáticas ingresan a consulta con impactación fecal.

Se debe a hábitos crónicos en la alimentación, sedentarismo, debilidad muscular, etc.

Al tratarse de una apreciación totalmente subjetiva, con amplia diversidad en lo considerado normal, se establecen criterios consensuados que definen los rasgos fundamentales para considerar a un paciente como estreñido y poder seleccionar clínicamente a aquellos que deben ser estudiados bajo un punto de vista diagnóstico.

Son cuatro las variables a tener en cuenta para valorar la pauta normal o anormal en la emisión de las heces:

1) Frecuencia de la defecación

2) Consistencia de las heces

3) Esfuerzo defecatorio

4) Satisfacción postevacuadora.

El número de deposiciones semanales es la circunstancia que, generalmente, más preocupa a los pacientes. Se considera como normal entre 3 y 21 deposiciones por semana, con un grupo predominante de una deposición diaria, mientras que la mayoría, ya sean niños o adultos, se sitúan en tres o más deposiciones por semana, deduciéndose por tanto como estreñimiento cuando se producen menos de tres deposiciones por semana.

La consistencia de las heces es menos fácil de objetivar, simplificándola en términos de heces blandas, normales o duras. Otro aspecto al que los pacientes dan bastante importancia es el llamado esfuerzo defecatorio que, aunque sometido también a la apreciación subjetiva de los enfermos, se ha llegado al consenso de considerar como anormal el tener que realizar esfuerzos en más del 25% de las deposiciones. Por tanto, debe considerarse como estreñida, toda persona que cumple una de las siguientes condiciones: Defecar menos de tres veces por semana, heces de consistencia dura, con esfuerzo en más del 25% de las deposiciones e insatisfacción evacuadora tras más del 25% de las deposiciones.

Un solo criterio de los tres primeros es suficiente para el diagnóstico, aunque se refuerza el mismo cuantos más se sumen. En términos generales los criterios más frecuentes que aquejan a los pacientes son el esfuerzo defecatorio, las heces duras y la menor frecuencia semanal de las deposiciones. En cuanto a la prevalencia del estreñimiento en la población general alcanza entre el 18 y el 21%, con una incidencia más del doble en mujeres que en hombres. La edad también incrementa la población estreñida, de manera que entre los mayores de 75 años se duplica el número de estreñidos, lo que motiva la habitual toma de laxantes del anciano.

ITratamiento del estreñimiento funcional.

Siempre es necesario repasar los hábitos higienico dietéticos del paciente y corregirlos en lo posible, Como segunda fase, tratar el estreñimiento funcional. En términos generales podemos decir que en todo paciente joven pueden inmediatamente instituirse varias pautas que en el anciano deben irse proponiendo de forma escalonada, tales como:

1) Aumento de la fibra dietética en suficiente cantidad del equivalente a 20-30 gramos de salvado de trigo al día.

2) Reactivación del reflejo defecatorio eligiendo un momento del día, preferentemente post-prandial (luego del almuerzo), en el que el paciente se disponga a deponer, sin distracciones, tenga o no estímulos,

3) Acercar la posición defecatoria lo más posible a las “cuclillas”, poniendo unas alzas bajo los pies.

4) Ejercicios para fortalecer la musculatura abdominoperineal, o al menos el paseo simple, finalmente solicitar ayuda médica especializada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario