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lunes, 27 de julio de 2015

Santa Cruz Confirman primer muerte por AH1N1

El SEDES ha confirmado la primer muerte por AH1N1 en Santa Cruz, un hombre de 46 años fue la víctima.

La semana pasada fue internado en una clínica privada donde detectaron la enfermedad, fue trasladado a terapia intensiva al hospital San Juan de Dios, presentaba un grave cuadro de influenza, murió en la madrugada del domingo.

Cifras. En Santa Cruz existen 44 casos de influenza, 42 de tipo B, 1 de H3N2 y 1 de AH1N1

La gripe AH1N1 es una variante del Influenzavirus A.

domingo, 26 de julio de 2015

Bolivia logra eliminar en 44 años cuatro enfermedades mortales



Bolivia está libre de viruela, poliomielitis, sarampión y rubéola después de una veintena de movilizaciones de vacunación realizada en los últimos 44 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al país un ejemplo en cuanto a inmunización.

“Los países de las Américas lideran la eliminación de enfermedades prevenibles en el mundo, como la viruela, la poliomielitis, el sarampión y la rubéola, y son pioneros en la introducción de nuevas vacunas al esquema público. Bolivia es uno de los ejemplos”, indicó Raúl Montesano, responsable del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la OMS.

El especialista del organismo internacional resaltó que la viruela fue una de las primeras enfermedades erradicadas en la región y años después el logro fue en el ámbito mundial. De acuerdo con datos de la OMS, antes de la vacuna y erradicación de este mal, el 25% de la población mundial moría por esta causa.

La eliminación de las cuatro enfermedades fue corroborada por el responsable nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud, Rodolfo Rocabado, quien además sostuvo que los logros son parte del fortalecimiento de la promoción de vacunas y adquisición de biológicos de última generación.

Certificación. “La eliminación de los cuatro males fue de largo aliento. La clave fue que se realizaron campañas masivas de vacunación y se inmunizó a toda la población sin importar la edad, y una vez logrado el objetivo se mantiene la vigilancia. Eso permitió que la OMS nos declare como país libre de esas cuatro enfermedades”, señaló Rocabado.

Agregó que el primer mal eliminado en el país fue la viruela, en 1971; después, la poliomielitis, en 1994. En 2012 se consiguió acabar con el sarampión y en abril de este año la OMS entregó el certificado de que Bolivia está libre de rubéola.

A decir de Montesano, el país “se encuentra a la vanguardia de los programas de vacunación en el ámbito continental, razón por la que tiene logros positivos en la eliminación de las enfermedades, incluso antes que otros países con más recursos económicos”.

Explicó que si bien la certificación de la eliminación de la viruela fue en conjunto con otros países de las Américas, porque no se tenía el dato del último caso reportado, con la poliomielitis el último registro data de 1966 en Bolivia, pero no se certificó a las Américas hasta 1994, debido a un brote en Perú. En el mundo la enfermedad todavía se encuentra en Afganistán, Paquistán y Nigeria.

Respecto al sarampión, Bolivia dejó de reportar casos en 2002, después de la muerte de una niña de ocho años en la población de Achacachi (La Paz). Tras diez años de silencio epidemiológico se obtuvo la certificación, no así en la región.

A causa del brote de sarampión, reportado en Brasil y Chile, el Ministerio de Salud ejecuta medidas para reforzar la vacunación a menores de cinco años. Santa Cruz comenzó con la inmunización de 200.000 infantes, dijo Rocabado. Hay alerta en Sudamérica.

Sobre la rubéola y rubéola congénita, el último reporte en el país fue en 2006, pero la certificación a la región fue entregada en 2015, a causa de un caso en Argentina, en 2009. Montesano especificó que se asume esta medida para evitar nuevos brotes en la región.

La malaria, el próximo paso

La malaria, que es transmitida por vectores, es el próximo objetivo del Ministerio de Salud, en cuanto a la eliminación de enfermedades en el territorio. La incidencia de casos se concentra en Guayaramerín y Riberalta, poblaciones del Beni.

“Bolivia está llegando a la meta para eliminar la malaria, si bien hay reportes de casos en las dos localidades benianas, cada año los enfermos disminuyen. En el resto de la región los casos son importados. Estimamos que en unos años se podrá eliminar la enfermedad”, dijo Mario Mazana, responsable de vectores de la OPS/OMS.

La malaria es transmitida por el mosquito Anópheles y tiene presencia en ocho departamentos del país, excepto Oruro.

Según el responsable nacional de Epidemiología, Rodolfo Rocabado, Bolivia redujo los casos. “En 2009 el índice de parasitosis anual era 7,5 por cada 1.000 habitantes, para 2012 bajó a 2,0, es decir que cumplimos la meta del milenio fijada para 2017”.

Mazana especificó que en 13 países de las Américas, entre ellos Bolivia, se registraron descensos de más del 75% de casos confirmados por laboratorio.

“De seguir a ese ritmo, en los próximos años se podrá certificar la eliminación”, señaló.


Bulimia: un infierno de culpa y secretos


“La sola idea de provocarme el vómito me repugnaba, pero llegó un punto en el que mi deseo por comer sin engordar pudo más que mi asco, y así, el asco por mi cuerpo fue creciendo más y el asco por el vómito prácticamente desa-pareció”, así describe Mónica –como pidió llamarse en esta publicación– los inicios del padecimiento que durante casi ocho años, la cercó en un “infierno” que mantuvo en secreto hasta hoy.

Lorena Cox, psicóloga clínica forense, define a la bulimia nerviosa como un trastorno alimenticio que supone un patrón repetitivo de episodios de ingesta descontrolada de alimentos, producidos por una ansiedad que, en el afán de reducirse, lleva a la persona a comer excesivamente, para después sentirse culpable y provocar la expulsión de lo consumido, ya sea mediante el vómito inducido, el uso de laxantes, o en su defecto, con largas sesiones de ejercicio físico.

POSIBLES ORÍGENES

La bulimia suele desarrollarse, observa Cox, en personas con antecedentes de obesidad o gordura que, buscando adelgazar, han realizado dietas riesgosas durante bastante tiempo, sin obtener los resultados que esperaban, generando más frustración en relación a su cuerpo.

“Yo era gordita, desde bebé, y la gente siempre le decía a mi mamá: ¡qué linda tu hijita, tan gordita, debe comer bien, qué bueno! No fue un problema hasta que llegué a la pubertad, ahí dejé de ser linda, solo era una niña con sobrepeso, eso decía la doctora a mi mamá”, cuenta Mónica, una economista de 26 años, con una figura sana y esbelta.

Pero, ¿cómo empezó esa niña –y muchas otras personas– a desarrollar este trastorno? Cox notó que muchos de sus pacientes bulímicos comenzaron a partir de referencias personales, por información proveniente de amigos y conocidos que ya practicaban la purga y el vómito.

Más, la sola referencia no basta, deben existir ciertas condiciones psicológicas para desarrollar la bulimia: “es muy probable que estas personas tengan una sintomatología obsesiva en relación con el cuerpo, pensamientos obsesivos repetitivos de que está gorda”, indica Cox.

INVISIBILIDAD Y CULPA

Mantener invisible su bulimia fue lo que Mónica hizo para evitar enfrentarse a la realidad, pero la fachada de normalidad que presentaba comenzó a agrietarse con el tiempo.

“Mi problema se agravó a partir de mis 16 años, para entonces ya había adelgazado bastante, todos me lo decían, y la relación con mi mamá había mejorado mucho, ya no peleábamos por la comida o la ropa que no me entraba, creo que ahí estaba la clave, asocié la bulimia con una

vida mejor, sentía que si dejaba de hacerlo, volvería a ser la chica gordita de la que su mamá se avergonzaba”.

Como todo trastorno, explica Cox, la bulimia intensifica sus síntomas al punto de afectar todas las relaciones de sus víctimas: familiares, laborales, sentimentales, etc.,

“Me volví solitaria y malhumorada, dejé de salir con mis amigos y mi pareja, las salidas siempre implicaban comer cosas engordantes. Mi familia también se resintió, se enojaban porque yo nomás ocupaba el baño, y cuando la comida desaparecía, me hacían indirectas, yo reaccionaba y empezábamos a pelear.. fueron días terribles, ojalá nunca vuelvan”.

ENCARANDO EL TRASTORNO

La bulimia es una condición que se alimenta del odio y la vergüenza, por lo que encarar a una persona bulímica condenando y castigándola solo empeora el problema.

Cox recomienda buscar ayuda profesional y especializada, “porque [la bulimia] no es algo que se pueda subsanar con una contención familiar ni emocional, ni con charlas con amigos, es una problemática básicamente mental”.

Una palabra común en el vocabulario de Mónica es “vergüenza”, fue vergüenza por su cuerpo lo que inició su bulimia, fue vergüenza lo que evitó que buscara ayuda, y fue vergüenza lo que sintió cuando su trastorno finalmente fue descubierto: “mi mamá no entendía, gritaba, lloraba, yo me sentía peor, más culpable, porque básicamente yo era la que estaba haciendo esas cosas, y solo yo podía acabarlas”.

Sobre lo último, Cox difiere enfatizando que la mitigación de la bulimia no depende sólo del bulímico: “este comportamiento es expresión de conflicto en la familia, a veces, ni siquiera se tiene que intervenir tanto al paciente, sino a su familia, de ahí ha devenido el origen del problema”.

El tratamiento inmediato depende, según Cox, del estado en el que la persona se encuentre. Si existen serios daños fisiológicos – en el esófago o el corazón – se debe recurrir a una internación hospitalaria.

En estadíos tempranos, recomienda un tratamiento ambulatorio, de intervención psicológica y terapéutica, recurriendo a psicólogos clínicos (con esa especialidad) y “mejor si ese profesional va de la mano de un médico o también un psiquiatra”.

Aunque Mónica reconoce el mérito de los psicólogos que consultó, ella atribuye su decisión de mejorarse a algo más: “ya estaba en terapia, mi mamá ya aceptaba mi situación, pero yo seguía con mis manías. Lo que

realmente me conmovió y convenció fue un documental, sobre una chica con bulimia, lo veía y era verme a mí misma; me dio pena y rabia, desde ahí me comprometí al tratamiento”.

“Lastimosamente no he conocido casos de personas que se curen (...) lo que se quiere es aplacar la sintomatología, para que no tenga un impacto tan importante en la vida de las personas”, aclara Cox. Para Mónica, es una lucha cotidiana: “siempre está la tentación de volver a esos hábitos, pero pienso en los cuatro años que viví en ese infierno y en los otros cuatro que me tomó recuperarme... sería echar todo eso a la basura”.

HAY QUE ELIMINAR LAS CULPAS

Las personas con bulimia han pasado circunstancias muy difíciles –obesidad, burlas, vivencias sexuales no acordes con su edad (posiblemente abuso sexual)– Cox les pide que no se culpen por ellas y que busquen ayuda.

“La bulimia me hizo lastimar a mis seres queridos, me hizo perder amigos

y oportunidades, también me hizo perder peso, sí, pero lo gané otra vez

y con yapa; al final lo que me ayudó realmente fue una dieta sana y ejercicio regular. No sé si es cosa de la edad, o madurez, la cosa es que ahora pienso que ser bonita o delgada es una decisión personal, si me falta o me sobra ya no me importa tanto, la que tiene que vivir en mi cuerpo soy yo, así que para qué martizirarme

sola”, añade Mónica, con una sonrisa que parece confirmar su bienestar.

Pie de atleta



Es una infección que se contagia de una persona a otra, también por el contacto con animales domésticos infectados (perro, gato, conejo, etc.) y por objetos contaminados con el hongo, como las superficies de los parques, piscinas, gimnasios y duchas

Más del 80 por ciento de los niños y adolescentes han tenido alguna vez pie de atleta, un problema —como se ve— muy frecuente en todo el mundo. Afecta predominantemente a los adolescentes y adultos jóvenes, casi siempre varones y deportistas que utilizan calzado cerrado, aunque también se presenta entre las mujeres y a cualquier edad.

La tiña del pie, tinea pedis o pie de atleta es una infección micótica superficial que se localiza en las plantas de los pies, los espacios interdigitales (entre los dedos) y los bordes del pie, explica a ECOS el dermatólogo pediatra Roberto Pilco Luque, del Hospital del Niño de Sucre.

Los hongos son microorganismos que conviven con los humanos y se encuentran en el suelo, animales domésticos y otras personas infectadas, pero hay ciertos factores que influyen para que estos dañen a la piel.

Los niños, por su gran actividad, practican mucho deporte, están bastante tiempo en el agua, intercambian camisetas húmedas y transpiran. Esos son los factores que influyen para la aparición de esta enfermedad.

El 98 por ciento de los casos de pie de atleta se origina en los hongos dermatofitos, que viven en ambientes cálidos y húmedos. El resto se produce por otros hongos.

Contagio
El pie de atleta es una infección que se contagia de una persona a otra, también por el contacto con animales domésticos infectados (perro, gato, conejo, etc.) y por objetos contaminados con el hongo, como las superficies de los parques, piscinas, gimnasios y duchas.

También puede deberse al uso de un calzado muy oclusivo (cerrado), como zapatillas de deporte o botas que no dejan respirar al pie.

Síntomas
Algunos pacientes pueden permanecer sin síntomas o presentar únicamente un mal olor, pero otros exhibir escamas blancas, enrojecimiento, prurito (picor) constante, fisuras y maceración de los espacios interdigitales (el espacio entre los dedos), o brotes de vesículas, ampollas, úlceras, engrosamiento de la piel e infección secundaria, principalmente en pacientes diabéticos.

Diagnóstico
Es importante que un profesional de la Medicina, ojalá un dermatólogo, sea el que diagnostique correctamente si se trata de pie de atleta, ya que los mismos síntomas podrían corresponder a otra afección y un diagnóstico equivocado implicaría seguir un tratamiento erróneo que agravaría el problema.

“Muchas veces es necesario realizar un estudio micológico directo, bajo microscopio y un cultivo microbiológico para precisar el agente infeccioso”, explica el doctor Pilco, formado en el Hospital del Niño “Ricardo Gutiérrez” y el Hospital “Ramos Mejía” de Buenos Aires, Argentina, con una rotación en Brasil.

Complicaciones
Esta enfermedad del pie se puede complicar por una sobreinfección bacteriana (celulitis o erisipela), especialmente en pacientes con insuficiencia venosa, edema crónico y osteomielitis (extremo que exige la amputación en pacientes diabéticos). También se pueden observar otras reacciones alérgicas, según el experto consultado por ECOS.

Tratamiento
El pie de atleta se trata con un antimicótico (sustancia que tiene la capacidad de evitar el crecimiento de algunos tipos de hongos o incluso de provocar su muerte) por vía tópica (forma de administración de medicamentos sobre la piel o mucosas, el efecto que se consigue es local) ya sea en polvo, spray o en crema.

“Es importante que el tratamiento continúe una o dos semanas después de la desaparición de la infección. Aunque los síntomas se hayan manifestado solo en un pie, es primordial aplicar el tratamiento en los dos, pues es muy probable que el otro también se encuentre infectado”, previene el doctor Pilco.

Los pacientes inmunodeprimidos o con problemas metabólicos (como los diabéticos) son más susceptibles a padecer infecciones bacterianas, celulitis y osteomielitis. En ambos casos, se debe asociar un tratamiento antibiótico sistémico.

No obstante, el pie de atleta tiene un pronóstico favorable, aunque se puede encontrar un gran rango de lesiones, desde leves, moderadas y graves. Esto implica que la infección puede durar poco o mucho tiempo, prolongándose el tratamiento en algunos casos.

A quienes son propensos a sufrir recaídas con los hongos en los pies se les recomienda usar talcos y tomar precauciones para evitar que sus pies toquen objetos o el suelo, que luego pueden ser tocados o pisados por otras personas. Así se impedirá la transmisión de la infección por hongos.

Talcos
Los talcos pueden ayudar en algo, según los componentes que tengan, por ejemplo un antimicótico especial. Sin este medicamento, el aporte del talco es muy pobre, porque solo se limita a secar en algo la humedad de la piel, sin cumplir una función de prevención.

Algunos pacientes pueden permanecer sin síntomas o presentar únicamente un mal olor, pero otros exhibir escamas blancas, enrojecimiento, picor constante, fisuras y maceración entre los dedos o brotes de vesículas, ampollas, úlceras, engrosamiento de la piel e infección secundaria, principalmente en pacientes diabéticos


sábado, 25 de julio de 2015

Se activa emergencia para evitar brote de sarampión



El Ministerio de Salud activó el plan de emergencia sanitaria para prevenir y evitar que en el país se presenten casos de sarampión. Para ello se fortaleció la vigilancia epidemiológica en puntos fronterizos, terminales aéreas y terrestres. En Brasil y Chile se reportaron enfermos con el virus.

“Hemos activado el plan de emergencia sanitaria para que en las zonas fronterizas, especialmente las que tenemos con Brasil y Chile, se refuerce la vacunación contra el sarampión. Además, estamos fortaleciendo la vigilancia epidemiológica en toda las zonas fronterizas para captar a posibles portadores de la enfermedad”, informó a La Razón Eddy Calvimontes, director nacional de Salud.

El funcionario explicó que ante los últimos movimientos de gente dentro la región (por la Copa América y visita del papa Francisco) existe la posibilidad de que el virus también haya circulado por diferentes regiones, por ello se intensificó la vigilancia. “Hemos enviado vacunas a todos los centros de salud de los puestos fronterizos, además de las ciudades de Santa Cruz y La Paz, ya que con la llegada del Papa ingresó gente de Chile, Perú y Brasil, también hubo bastante movimiento interno”, aseveró.

Antecedente. Después de estar casi controlado el sarampión, en Bolivia se presentó una epidemia en mayo de 1998. El primer caso se dio en Yacuiba, municipio fronterizo con Argentina y hasta principios de 2000 se reportaron 111 casos. Desde 2002 a la fecha no se registraron enfermos con el mal, por ello la Organización Panamericana de la Salud (OPS) declaró al país libre del virus en 2012.

La Organización tenía previsto eliminar el sarampión en la región hasta 2016, pero por el brote en Estados Unidos y su expansión a Brasil y Chile, se tuvo que activar la emergencia sanitaria en el ámbito de Sudamérica.

Calvimontes sostuvo que para evitar el ingreso del virus al país se tiene previsto vacunar incluso a personas adultas que estén en contacto con probables portadores, en especial en terminales aéreas por donde ingresan más visitantes de países vecinos.

El responsable nacional de epidemiología, Rodolfo Rocabado, especificó que desde hace años se cuenta con buenas coberturas en la vacunación con dosis de SRP, que protege a los niños del sarampión, rubéola y paperas, pero cada año hay pequeños grupos que no acceden a las dosis, ya sea por religión, cultura o falta de interés.

“El riesgo se encuentra en ese grupo que no accedió a la vacuna; para ello y ante el brote del sarampión en otros países, el ministerio cuenta con una estrategia y es que en cuanto se reporte un sospechoso febril, de inmediato el personal de salud bloqueará el área y administrará la dosis a todo el entorno. De esta forma se evita que la enfermedad se expanda a otras zonas o departamentos”, apuntó.

Según datos de Epidemiología, para este año se tiene previsto inmunizar a más de 240.000 menores de dos años contra 14 enfermedades. Hasta mayo se inmunizaron a más de 90.000 infantes. Respecto al SRP, se espera llegar a una cobertura mayor al 90%.

El brote se dio en EEUU

A finales de 2014 se reportó el primer caso de sarampión en Estados Unidos, de ahí pasó a Canadá y México, y luego se diseminó por Brasil y Chile. En EEUU también se reportó una muerte.


El dolor crónico en la chikungunya

Los síntomas y signos de la chikungunya son muy similares a los del dengue; sin embargo, existe una gran diferencia que tiene que ver con la intensidad de los dolores.

Después de la fiebre inicial, aparecen los dolores que tienden a doblar al paciente, dificultándole hasta salir de la cama.

Hay artritis dolorosas e inflamatorias intensas con edemas, aunque pocas llegan al derrame articular, pero en algunos casos hay reactividad sinovial con engrosamiento de pequeñas articulaciones

Muchos pacientes suelen sufrir dolores neurálgicos en las extremidades como consecuencia de neuritis inflamatorias siendo que las más frecuentes serían el síndrome del túnel carpiano, que provoca dolor con hormigueos y quemazón en las manos. Las quejas son frecuentes e intensas por las noches cuando el dolor parece extenderse hasta antebrazos y hombros, dificultando las labores manuales diarias.

En el caso de los pies se presenta la inflamación del nervio tibial posterior a nivel de tobillos con dolores similares a los del túnel carpiano, destacándose algias en los talones y en el arco del pie.

Este dolor puede ser matinal al dar los primeros pasos al salir de cama y puede mejorar al entrar en calor con la marcha; además estas quejas en las mujeres empeoran con el uso de tacones altos donde las molestias llegan a ascender hasta las pantorrillas y a veces presentan calambres.

Para concluir, debemos destacar que no todos los pacientes salen del periodo agudo de la enfermedad sin dolores, pues el proceso infeccioso inflamatorio puede persistir en las articulaciones y sobre todo en los nervios dejando como secuelas, neuralgias de no fácil diagnóstico y que deben ser resueltas por un especialista.

Parálisis facial Se incrementa en invierno

Conocida también como la parálisis de Bell, es una forma de parálisis facial temporaria que se produce por el daño del nervio facial, que viaja a través de un canal óseo estrecho. Es frecuente en el invierno.

Controla la cara.
El nervio facial controla los músculos de la cara, incluso aquellos para parpadear y cerrar el ojo, sonreír y fruncir el ceño. El nervio transporta impulsos a las glándulas lacrimales y las salivares, entre otros. “Es más frecuente en invierno. Aunque no está demostrado científicamente se cree que el golpe del calor al frío es una las causas”, explicó el neurólogo Alejandro Peralta, del Centro de Neurología y Diabetes.

Una lesión en este nervio interrumpe los mensajes que el cerebro le envía a los músculos produciendo así la parálisis facial.

Por lo general, afecta solo a uno de los costados (izquierda o derecha), es muy raro a ambos al mismo tiempo.

Síntomas.
Varían entre las personas y fluctúan en gravedad desde una debilidad leve a parálisis total, pueden incluir tics, la incapacidad de cerrar bien el ojo o un dolor o molestia detrás de la oreja.

“Si una persona identifica estos síntomas debe acudir rápido al doctor. Detectada a tiempo la recuperación será más rápida”, dijo el neurólogo Javier Rojas.

Al sufrir una parálisis facial, las personas tienen el temor de que sea una embolia; sin embargo, Peralta explicó que la diferencia radica en que en esta última paraliza la cara de mitad para abajo, no verticalmente.

Rehabilitación.
Según Peralta, el tratamiento de esta lesión es en base a fisioterapia. “El rostro se recupera en su totalidad en tres meses aproximadamente”, indicó.

Dermis

¿Puntos rojos en la piel?

Los puntos rojos, también llamados puntos rubí aparecen con frecuencia a partir de los 40. “Es un detalle de envejecimiento no relacionado con el sol y que tiene un componente familiar clarísimo”, indicó el doctor Ramón Grimalt, dermatólogo y docente de esta especialidad en la Universidad de Barcelona.
Así, si el padre o la madre presentan muchos puntos rojos, es muy posible que los hijos también los tengan cuando alcancen la cuarentena.

Son pequeñas dilataciones capilares debidas a fallos en el sistema vascular. “Es parecido a lo que ocurre en las piernas con las varices. No obstante, mientras las varices transcurren en paralelo a la superficie de la piel, en este caso la trayectoria es perpendicular y aparecen pequeñas dilataciones redondeadas”, detalló el médico.

Estas lesiones no representan un problema de salud y no requieren tratamiento desde el punto de vista médico. Si es un problema estético, los puntos rojos se pueden borrar. / Efesalud.com