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miércoles, 26 de mayo de 2021

Experto endocrinólogo: “El estrés por el COVID ha aumentado el hipertiroidismo más del 10%”

 En el Día Mundial de la Tiroides, Javier Saavedra, docente y experto en endocrinología comenta las características de tener un exceso o falta de yodo en el organismo, cuando hacerse un chequeo de la glándula, qué síntomas deben alertar a la familia y cómo sobrellevarlo en tiempos de COVID

De sus 69 años de vida, Javier Saavedra Belmonte ha pasado más de la mitad de ellos usando un mandil blanco y estudiando el sistema endocrino. Se formó como médico cirujano en la Universidad pública de La Paz se especializó en Endocrinología, metabolismo y nutrición en la Clínica Universitaria de Navarra (España) y es uno de los más destacados profesionales en este campo en Bolivia

Es docente de semiología y endocrinología en la universidad estatal de Cochabamba. Además de la docencia, Saavedra es past-presidente de la Sociedad Boliviana de Endocrinología, miembro de la Academia Boliviana de Medicina, de la Sociedad Americana de Diabetes, autor de múltiples publicaciones y sobre todo, es boliviano. En esta ocasión habla del sistema endocrino en tiempos de COVID y las cifras en este año de pandemia

1. ¿Cuál es la función principal de la tiroides para el organismo?

J.S. La tiroides es fundamental desde el desarrollo y crecimiento del embrión, durante la niñez y en la etapa los adultos y ancianos. Si la mamá, por ejemplo, aporta suficiente yodo al embrión, a partir de las quinta y sexta semana de gestación empieza a funcionar con su propia tiroides. Cuando la tiroides falla en las primeras semanas se produce el cretinismo como una lesión permanente que ocasiona déficit mental severo. Por eso es importante hacer el seguimiento en los primeros seis o cuatro semanas de nacido. Si durante la infancia no hay buen funcionamiento de la tiroides el niño no se desarrolla corporalmente de manera adecuada. La escolaridad llega a ser mala. En el caso de los adultos la tiroides se encarga de la parte metabólica, es decir, de llevar los niveles de colesteroles, grasas y carbohidratos y azúcar de manera oportuna. En caso de no tener un buen funcionamiento tiroideo se desarrolla el hipotiroidismo que lleva a un deterioro del sistema metabólico y se agrava la ateroesclerosis y la gente puede morir de infarto.

2. ¿Cómo se puede identificar un problema con la tiroides?

J.S. La prueba que se puede hacer en la etapa prenatal es mediante ecografía y la prueba del bocio, entendiendo el bocio como el agrandamiento de la glándula tiroides.  La prueba del talón es una prueba se hace postnatal. En España aplicábamos el método de las tres pinzas inmediatamente al nacimiento con la ayuda del neonatólogo a los minutos de haber nacido. En Bolivia se está haciendo antes de dar de alta. 

3. ¿Cuál es la diferencia entre hipertiroidismo e hipotiroidismo?

J.S. El hipotiroidismo se asocia con una falla con el consumo de yodo que no producen hormonas tiroideas, pero también puede a ver enfermedades inmunológicas que bloquean la producción de hormonas tiroideas. El hipotiroidismo se caracteriza por una lentitud general del cuerpo.  Es como bajarle el gas a la cocina. La gente es más lenta, friolenta, no puede concentrarse bien, la piel se seca, el cabello seco, una inteligencia muy lenta, hay pérdida de memoria. El hipertiroidismo por otro lado, se relaciona con un alto consumo de yodo, donde hay mucho aporte de materia prima a la glándula y se empieza a producir más hormona tiroidea. En el hipertiroidismo es todo lo contrario, todo funciona demasiado y el grave peligro es que el corazón se ve superestimulado con la hormona tiroidea y la catecolamina lo que puede llegar a generar un infarto.

4. ¿Cuál de los dos tiene más prevalencia en Bolivia?

J.S. Antes era el hipotiroidismo, pero ahora es el hipertiroidismo. Estamos consumiendo suficiente cantidad de yodo en los alimentos, sobre todo en la sal. Por eso, basta que la persona se estrese un poco y ya aparece síntomas de hipertiroidismo aún más en pandemia que, por los diversos temores que está generando en el común denominador, los casos de hipertiroidismo han aumentado. Por eso se debe controlar el momento de la yodación desde la fábrica, cuando sale, en el mercado y en el domicilio. El yodo es muy volátil si alguien de la familia deja destapado el frasco de sal, por ejemplo, se evapora todo el yodo. La zona de los Valles de Cochabamba, Chuquisaca y Tarija eran zonas endémicas de bocio ahora son zonas donde se tiene que tener cuidado respecto al consumo de sal con yodo. En la década de los 90, los Valles tenían una mayor prevalencia, seguida de los Llanos. En La Paz la prevalencia es menor debido a la altura y el clima. En clima frio la tiroides debe trabajar más para producir calor.

5. ¿En qué porcentaje se ha incrementado los casos de hipertiroidismo durante la pandemia?

J.S. Desde el 2020 a la fecha, Hay un crecimiento aproximado entre un 7 a 12% de más casos de hiperfunción tiroidea

6. ¿Qué síntomas deberían alertar a un adulto para que vaya al control de la tiroides?

J.S. Las personas arriba de 60 años deben hacerse estudios de ecografía y análisis de laboratorio. La tiroides es una hormona que hace poner en funcionamiento el cuerpo y con la edad va disminuyendo. Si tenemos a un adulto mayor muy letárgico con lentitud para pensar, friolento, con problemas en la piel, cabellos, colesterol alto, angina de pecho o ateroesclerosis hay que ir a revisar la función tiroidea. Por otro lado, si se lo ve a tener sudoración, piel caliente, no poder dormir o que el brotan los ojos se puede sospechar de hipertiroidismo. En la gente adulta si tiene el hipertiroidismo, tiene riesgo de infartar. El adulto mayor tiene más probabilidad de hacer hipotiroidismo. 

7. En tiempos de COVID ¿Qué hábitos deberíamos desarrollar para evitar enfermedades tiroideas?

J.S. El hipo e hipertiroidismo son consideradas enfermedades de base. Por lo tanto, el hecho de acceder a una vacuna es importante independientemente de la edad. Con el COVID la función tiroidea se altera. Cuando está el paciente con una enfermedad grave baja la función tiroidea. El hipertiroidismo es la unión de hormona tiroidea más katecolamina que hace que el corazón trabaje mucho más de prisa. Si está con COVID lo más probable es que no esté oxigenando bien y por el hipertiroidismo le demanda más oxígeno se infartan más rápido. Cuando uno entra con COVID a un centro de salud está en la obligación de controlarse la función tiroidea.

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viernes, 13 de enero de 2017

¡Cuidado! El estrés puede llevar a los ataques cardíacos


Investigadores de Harvard (EEUU) han vinculado el efecto del estrés constante en una zona muy profunda del cerebro con un mayor riesgo de padecer ataques cardíacos, informó hoy la revista médica británica "The Lancet".

Tras evaluar estudios de más de 300 personas, los investigadores observaron que las que tenían más actividad en la amígdala, zona de los lóbulos temporales que procesa las emociones, podían desarrollar enfermedades cardiovasculares con más posibilidades, añade la publicación.

La investigación fue realizada por un equipo de la Escuela Médica de Harvard, que ha puntualizado que el estrés es un factor de riesgo igual de importante que el tabaco o la presión arterial.

Según los investigadores, el estrés emocional ha estado siempre vinculado a un incremento de los males cardiovasculares, que afectan el corazón y los vasos sanguíneos, pero la forma en que ocurre no ha podido ser entendida en profundidad.

Los investigadores sugieren que la amígdala envía señales a la médula ósea para producir más glóbulos blancos y éstos, a su vez, actúan en las arterias al provocar que éstas se inflamen, causando ataques cardíacos o apoplejías.

De esta manera, esta parte profunda del cerebro, cuando está en una situación de estrés, puede anticipar problemas cardiovasculares, según los expertos, que advierten, no obstante, de que hay que hacer más estudios sobre este vínculo a fin de confirmarlo. Para llegar a su conclusión, los investigadores observaron dos estudios.

El primero estaba centrado en el análisis del cerebro, la médula ósea, el bazo y las arterias de 293 pacientes, a los que se les siguió de cerca durante casi cuatro años para saber si desarrollaban enfermedades cardiovasculares.

Durante ese periodo de tiempo, 22 pacientes enfermaron y fueron precisamente los que tenían más actividad en la amígdala. El segundo estudio, que evaluó a 13 pacientes, se refería al vínculo entre el estrés y la inflamación en el cuerpo.

En este caso, los expertos observaron que los que tenían más estrés tenían también más actividad en la amígdala y había más evidencia de inflamación en la sangre y las arterias.

"Nuestros resultados aportan una revelación única de cómo el estrés puede llevar a enfermedades cardiovasculares", dijo el autor del análisis, Ahmed Tawakol.

sábado, 9 de julio de 2016

El estrés puede desarrollar el silencioso aneurisma cerebral

La interacción de varios factores generadores de estrés en el lugar de trabajo pueden desarrollar aneurísma cerebral, una alteración cardiovascular que puede llevar a la muerte en los casos más severos

martes, 20 de octubre de 2015

Reacciones fisiológicas del estrés y métodos de prevención

El estrés en un proceso natural y automático. Cuando surge un estímulo (estar frente a una situación de peligro o ser llamado a la oficina de tu jefe, por ejemplo), se produce un breve periodo de choque durante el cual surgen reacciones fisiológicas (temblor en las piernas, vellos que se erizan y transpiración abundante). Hans Selye, médico austriaco y pionero en investigaciones científicas sobre estrés, menciona en su libro “The Stress of Life” (1975) que el organismo desencadena tres fases cuando está expuesto a una fuente de estrés, las cuales son controladas por el sistema nervioso y las glándulas suprarrenales:

-Fase de alarma: las glándulas suprarrenales liberan adrenalina y otras hormonas que ayudan al cuerpo a tener una reacción inmediata. Gracias a este mecanismo, las percepciones, fuerza muscular y reflejos se decuplan temporalmente. Se trata de un estado de vigilancia muy alta en el cual el organismo decide si huye de la situación o la enfrenta.

-Fase de resistencia: luego de la fase de alarma, la cual dura unos segundos, otros mecanismos se activan. Entre éstos, encontramos el aumento de la tasa de colesterol, ácidos grasos y glucemia en la sangre. Además, la inhibición del funcionamiento de los glóbulos blancos. Asimismo, el organismo libera nuevas hormonas (endorfinas, cortisol, dopamina y serotonina). Estas reacciones fisiológicas permiten realizar acciones apropiadas.

Según Hans Selye, estas dos fases son benéficas, ya que el estrés actúa como un estimulante para que el organismo movilice sus recursos. Asimismo, el hecho de activarse restablece el equilibrio de las hormonas en la sangre. Una vez que el evento se arregla, surge una reacción de descanso y el cuerpo siente fatiga. Sin embargo, cuando la situación estresante dura mucho tiempo o es recurrente y la persona no logra arreglarla, se produce una tercera fase:

-Fase de agotamiento: los mecanismos de reacción funcionan continuamente, lo que acarrea desperdicio de los elementos bioquímicos y desórdenes metabólicos. El organismo se cansa y algunos órganos se debilitan. En este caso, se sufre estrés crónico.

Desafortunadamente, algunas personas afectadas no están conscientes de que se encuentran en la fase de agotamiento, la cual compromete su estado de salud. Además, pueden adoptar algunos comportamientos de compensación (tabaquismo, alcoholismo, adicción a las drogas, aislamiento social, entre otros) para aliviar los malestares, siendo estas conductas aún más perjudiciales, debido a que acrecientan los daños ocasionados por el estrés. Por eso, es fundamental poder enfrentar las tensiones adecuadamente, adoptando estrategias de adaptación:

-Nutrición: debes tener una alimentación sana y variada para no padecer carencias alimentarias.

-Deporte: las actividades deportivas son primordiales para evacuar las tensiones acumuladas. Además, el ejercicio físico es una excelente manera para mantenerse saludable.

-Relajación: existen diferentes tipos de ejercicios de relajación que son altamente benéficos para reducir el estrés. Entre éstos, encontramos la meditación, masajes y yoga, por ejemplo.

-Apoyo social: el entorno juega un rol clave para disminuir el estrés, debido a que la persona estresada requiere apoyo y ayuda de sus seres queridos para superar las situaciones que le generan tensiones.

No olvides que es también esencial pedir la ayuda de un profesional (psicólogo o psiquiatra) para poder analizar las fuentes que te ocasionan estrés y encontrar maneras para superarlo antes de que te provoque enfermedades serias.

Enfermedades ocasionadas por las fuentes de estrés


No se considera el estrés como una afección, pero su intensidad y duración pueden amenazar la salud física y mental. De hecho, las respuestas biológicas que son segregadas ante una situación estresante suelen ser muy deletéreas.
IMPACTOS DEL ESTRÉS CRÓNICO

El estrés crónico suele ser causado por problemas personales o profesionales recurrentes y es muy nocivo para la salud, ya que debilita el organismo y puede favorecer la aparición de diferentes patologías.

Cardiovasculares

El estrés crónico aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial, arritmia, problemas de coagulación y ateroesclerosis. Asimismo, afecciones coronarias, infarto de miocardio e insuficiencia cardíaca. Según la investigación científica realizada por Esch y Stefano en 2002 (Stress in cardiovascular disease), el estrés crónico agrava y acelera la evolución de las patologías anteriormente mencionadas.

MÚSCULOS

Las personas estresadas suelen quejarse de dolores en el cuello, hombros y espalda. Estas dolencias son causadas por tensiones constantes relacionadas con el estrés crónico, el cual libera citoquinas (proteínas proinflamatorias). Las molestias musculares se desarrollan preferencialmente en los trabajadores que sufren presiones psicológicas importantes.

DIGESTIÓN

Diferentes investigaciones científicas han demostrado que el estrés crónico ocasiona modificaciones inmediatas sobre la motilidad gastrointestinal. Por lo tanto, las personas estresadas pueden sufrir úlceras o quemaduras en el estómago. Asimismo, suelen presentar Síndrome del Intestino Irritable (SII), el cual se manifiesta a través de dolores intestinales.

SISTEMA REPRODUCTOR

Las mujeres estresadas pueden sufrir amenorrea, la cual es una enfermedad que se caracteriza por la supresión del flujo menstrual. Asimismo, el estrés crónico suele aumentar los dolores presentes en la menstruación. En cuanto a los varones, las constantes tensiones tienen un impacto sobre la reducción de la fertilidad y la aparición de problemas eréctiles.

EPIDERMIS

Algunas afecciones cutáneas se desencadenan y agravan por el estrés crónico. Es el caso de la urticaria, la cual se caracteriza por una erupción de vesículas rojas o blancas en la piel y provoca picores importantes. Asimismo, las glándulas sebáceas son sensibles a las moléculas secretadas en caso de estrés, por lo que las tensiones pueden acarrear brotes de acné. Finalmente, el eczema, psoriasis y dermatitis también suelen desarrollarse en las personas estresadas.

INMUNOLOGÍA

El estrés crónico debilita las defensas naturales, por lo que nos volvemos más vulnerables a desarrollar diferentes enfermedades. Por lo tanto, las personas estresadas están más propicias a sufrir infecciones diversas (resfríos, gripe, entre otras) y afecciones más graves como la diabetes o los cánceres, por ejemplo.

INSOMNIO

Existen varios factores fisiológicos que causan insomnio (enfermedades dolorosas, trastornos neurológicos, entre otros), pero los problemas de sueño también pueden ser causados por el estrés crónico. Esto es debido a que las tensiones no permiten que el cuerpo se relaje y la mente no puede dejar de pensar en las preocupaciones que se tiene a diario. Por lo tanto, se anticipan los problemas a los cuales uno deberá enfrentarse al día siguiente.

MENTAL

En muchas personas, el estrés crónico acarrea enfermedades psicológicas como la ansiedad y la depresión. Los trastornos de ansiedad (pánico, obsesiones, compulsiones, fobias, entre otros) pueden favorecer las adicciones o los problemas alimentarios. En cuanto a la depresión, se caracteriza por ser una afección del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza e ira interfieren con la vida del paciente durante un periodo de tiempo prolongado y puede tener repercusiones fatales.

METABOLISMO

El estrés prolongado suele ser un causante importante del síndrome metabólico, el cual se caracteriza por una acumulación de grasa abdominal, disminución de la sensibilidad a la insulina, elevación del colesterol nocivo para la salud y aumento de la presión arterial. Es relevante destacar que el síndrome metabólico es generalmente causado por una hipersecreción de cortisol y catecolaminas, los cuales son hormonas producidas por el estrés.

ENVEJECIMIENTO

Los radicales libres causan el envejecimiento y la muerte prematura de las células. El estrés crónico aumenta el daño ocasionado por los radicales libres, debido a que debilita las defensas naturales del organismo, lo que favorece la acumulación de sustancias tóxicas. Por eso, es esencial protegerse ante este fenómeno, reduciendo las fuentes de estrés y evacuando las tensiones.

Déficit

Nutricional

La absorción de los nutrientes es menor en periodos de estrés prolongado, por lo que la persona puede padecer diferentes tipos de carencias (aminoácidos, magnesio, fósforo, calcio, vitaminas, entre otras), las cuales ocasionan una serie de trastornos como nerviosismo, cansancio, problemas digestivos y dolores diversos.

Males psicosomáticos

Las causas de las enfermedades psicosomáticas son diversas, pero el estrés crónico puede exacerbarlas y favorecer su cronicidad. De esta manera, las personas estresadas son más propicias a padecer asma, artritis, cansancio, fibromialgia y migrañas. Asimismo, es importante destacar que las tensiones continuas son un factor preponderante de la obesidad, particularmente en los niños y jóvenes.

Estrés agudo y consecuencias

El estrés agudo resulta de situaciones específicas ante las cuales tenemos poco control e implican imprevisibilidad. Por ejemplo, evitar un accidente de tránsito o hablar en público desencadena diferentes signos físicos (aceleración del ritmo cardíaco, cansancio, aumento de la vigilancia, entre otros).

En la mayoría de los casos, el estrés agudo activa el aumento de adrenalina, la cual es una hormona segregada por las glándulas suprarrenales que permite acelerar las reacciones del cuerpo para poder enfrentar un peligro potencial. Generalmente, el estrés agudo no ocasiona daños graves en el estado de salud. Sin embargo, cuando el temor es relevante, algunas personas pueden sufrir problemas cardíacos como infarto de miocardio o accidente cerebrovascular. Sin embargo, estas complicaciones se observan en la gente que ya presenta una debilidad cardíaca o tienen antecedentes familiares.

Se debe tomar en cuenta que el estrés agudo puede volverse crónico cuando la persona se enfrenta a fuentes de tensión frecuentes o si no ha podido superar la situación que le provocó el estrés. Asimismo, mucha gente no sabe lidiar con los eventos estresantes, debido a que sus mecanismos de adaptación son ineficientes. En estos casos, suelen aparecer problemas de salud, los cuales pueden ser serios (enfermedades cardiovasculares, trastornos digestivos, insomnio y problemas mentales, por ejemplo).

jueves, 6 de octubre de 2011

El estrés causa acidez estomacal

Aproximadamente un tercio de la población cochabambina sufre de acidez estomacal provocada por estrés, sedentarismo y la alimentación basada en frituras, picantes y condimentos en exceso.

Otros hábitos: dietas, saltar comidas y mascar chicle provocan la secreción de ácidos gástricos que en estómago vacío provocan acidez.

También puede ocasionar acidez estomacal los problemas de la vesícula biliar, las alergias y la deficiencia de enzimas.

Según el médico familiar Roberto Villarroel Mercado, una mayor parte de la población tiene molestias de acidez que está relacionada con la gastritis y la úlcera.

“La acidez puede ser un síntoma de úlcera; presencia de la bacteria llamada Helicobacter Pylori, incluso, si hay dolor, cáncer de esófago”, afirma.

La acidez se manifiesta con ardor del esófago hasta la laringe, también con regurgitaciones amargas hasta la boca.

Si este reflujo está acompañado de dolor, puede ser un síntoma de cáncer.

PREVENCIÓN Además de evitar el exceso de ciertos alimentos como el café, el tabaco y el alcohol, cuando se produzca un episodio de acidez es mejor no recostarse porque esta posición favorece a la subida de los ácidos del estómago al esófago.

TRATAMIENTO Aunque algunos médicos son reticentes a los tratamientos naturales, Villarroel Mercado aconseja una dieta basada en derivados de lácteos y vegetales.

“Una cucharilla de bicarbonato diluida en medio vaso de agua neutraliza la acidez y mejora los malestares. No es un tratamiento convencional pero es efectivo y saludable”, afirma el médico.

Por otro lado, declara que no se debe comer en forma apurada, masticar más de 25 veces los alimentos y no intercalar líquidos con sólidos, principalmente gaseosas.

“La digestión es importante. Después de comer no se debe dormir inmediatamente o trabajar, caminar unos diez minutos o esperar una media hora antes de reanudar actividades”, recomienda el médico.

Evitar las gaseosas, condimentos, embutidos, enlatados. Las frutas deben comerse cocidas al vapor o sin cáscara.

El azúcar es otro alimento que aumenta la gravedad de la acidez.

Los antiácidos suelen aliviar los síntomas, sin embargo pueden enmascarar un problema aún mayor.

6 comidas diarias contra la acidez

La alimentación es fundamental para el tratamiento de la acidez. Las ingestas deben ser de poco volumen y alta periodicidad. Lo mínimo son 6 comidas diarias: desayuno, merienda a media mañana, almuerzo, merienda durante la tarde y cena. Por otro lado, el excesivo frío o calor son irritantes de la mucosa gástrica. Se aconseja comerlos templados.

La leche, que es parte del tratamiento, estimula la secreción de ácido gástrico por eso su consumo debe ser mínimo.

¿Cuáles son los síntomas?

La acidez de estómago es una especie de quemazón o ardor que sube hasta la laringe. Lo normal es que el cardias (válvula) permanezca cerrado mientras se hace la digestión. Sin embargo, en ocasiones, esta válvula se relaja y deja pasar los ácidos gástricos al esófago. Este proceso se denomina reflujo gastroesofágico. Hay que tener en cuenta que los tejidos del esófago se resienten con la acción del ácido y esto puede dar lugar a una enfermedad llamada esófago de Barrett, paso previo al cáncer de esófago.

jueves, 16 de diciembre de 2010

El estrés, la enfermedad de nuestros días

El estrés es una respuesta natural del organismo a estímulos externos. Deriva de la palabra inglesa stress que significa tensión, y básicamente sería el efecto de respuesta que se produce en el organismo ante situaciones tensionales externas o internas, y que producen una respuesta de nuestro cuerpo para adaptarse a ellas y superarlas. Esta respuesta intenta reajustar la situación mediante la activación del eje productor de hormonas de “lucha o de defensa” (corticoides, adrenalina…). Aunque nos solemos referir a él como un sinónimo de enfermedad, realmente no es así, y solo es nocivo cuando se produce un desequilibrio; esto es, nos supera y aparecen los síntomas típicos.

Dado el ritmo de vida de nuestra sociedad, cada vez más acelerado y con más responsabilidades, es normal que el estrés se haya apoderado de nosotros y que se vivencie como un problema de salud importante, aunque hay personas que disfrutan viviendo en estrés constante, incluso se dice que puede llegar a crear adicción

La clave de este problema está no en intentar combatirlo a toda costa, sino comprenderlo y aprender a dominarlo.

Hay una serie de síntomas que pueden hacernos pensar que esta situación nos está superando y debemos consultar con nuestro médico. Estos son:

* Cambios en el ánimo: aparecen ansiedad y miedo inicialmente, sumándose después sensación de desamparo y depresión.
* Todo ello produce cambios en nuestro humor; estamos más irritables, más lábiles emocionalmente, con sensación de inutilidad, fracaso…
* # Consecuencia directa de los anterior es que nos cuesta concentrarnos y tomar decisiones y por tanto, bajamos nuestro rendimiento en el trabajo, lo que nos lleva a sentir apatía hacia el mismo.
* El cansancio casi constante es muy frecuente, y las alteraciones en el sueño como insomnio, siendo típico que nos despertemos con sensación de susto, con angustia.
* Desde el punto de vista físico, aparecen síntomas en órganos claves; dificultad para la digestión, acidez, estreñimiento o diarrea, dolor de cabeza, palpitaciones…


Si el estrés persiste como enfermedad y no se trata, puede tener consecuencias muy serias, desde enfermedades cardiovasculares, digestivas, alteraciones mentales, y también se dice que podrría influir en la depresión de nuestra inmunidad, predisponiéndonos a sufrir diferentes tipos de cáncer.

Para su control, lo básico es reconocer que lo padecemos, y luego intentar identificar su causa y corregirla.

Hay una serie de consejos generales que sirven para intentar controlarlo en sus fases iniciales (si está muy instaurado, ayuda profesional es necesaria para su manejo correcto):

* Hacer ejercicio moderado todos los días (por ej. caminar, nadar o bicicleta por terreno llano).
* Leer (sin TV o radio encendida al lado) o escuchar música suave.
* Realizar trabajos manuales satisfactorios, que exijan concentración sobre la tarea y dejen la mente en blanco.
* En el trabajo, aprender a relativizar los problemas, establecer prioridades de los mismos, aprender a delegar en nuestro equipo, y aprender a decir “NO” si nos piden más tareas de las que podamos asumir.
* Tener una actitud más positiva e intentar buscar las claves del humor diarias.
* Hablar con tranquilidad con nuestra pareja o amigos del problema, ya que es tan frecuente que todo el mundo puede transmitirnos información que nos sirva para comprender mejor esta situación, además de que al compartirlo, liberamos ansiedad y miedos.