viernes, 25 de septiembre de 2020

Una mirada desde la pediatría a la pandemia

 El médico pediatra, Dr. Johnny Picolomini afirma que los niños han demostrado una baja vulnerabilidad a los efectos del COVID-19. El profesional apunta a que la alimentación saludable y completa en la infancia es fundamental. 

El médico pediatra, Johnny Picolomini, cumple un importante papel en la vigilancia y promoción del desarrollo de los niños; en esta etapa de pandemia, comparte su perspectiva sobre el cuidado de los más pequeños. Aunque este grupo de la población se ha mostrado más fuerte ante el virus, el especialista asegura que los padres deben cuidarlos, fomentarles buenos hábitos alimenticios y de limpieza, además de continuar con el ciclo de vacunas habitualmente.

El experto explica que está demostrado científicamente que la incidencia del COVID-19 en niños, es menor debido a que tienen menos receptores ECA II (enzima convertidora de angiotensina) que facilitan la entrada del coronavirus en las células. Por otro lado, indica que existen otros tipos de coronavirus en la vía aérea que compiten con el COVID, y la respuesta inmune en los niños no es tan severa como en los adultos. Picolomini, destaca que la nutrición es muy importante ya que se ha visto que, en pacientes desnutridos de tipo moderado y severo, existe una atrofia de timo lo que conlleva a una disminución de linfocitos T y una mayor predisposición a varias enfermedades.

“Nuestros niños están en el grupo de pacientes que la mayor parte de las veces presentan cuadros asintomáticos de COVID-19, eso significa que no presentan fiebre, malestar o congestión; muchos ni siquiera saben que están enfermos y atraviesan el contagio sin molestias o quejas”, explica el Dr. Picolomini, aunque hace énfasis en que “esto no significa que los padres puedan relajarse; al contrario, deben enfocarse en fortalecer la alimentación y sistema inmune de los más pequeños de casa”.

Según el profesional de la salud, el mayor triunfo de la pediatría es la capacidad de proteger a los niños de las afecciones que suelen enfermarlos, pero esta pandemia recordó a la población, que los virus y las bacterias dañan el organismo y que las infecciones pueden propagarse en poblaciones que no tienen inmunidad. 

“El desarrollo se dificulta, si no se garantiza la alimentación en las etapas tempranas de la vida. Mi consejo siempre será invertir tiempo y dedicación en el crecimiento de los niños”, indica el Dr. Picolomini.

En Bolivia, guardianes blancos de la niñez, atienden y velan por el cuidado de los más pequeños en diferentes centros y hospitales dependientes del SEDES, por ejemplo: el Centro de Nutrición Infantil Albina R. de Patiño, el Hospital Municipal Boliviano Holandés de El Alto y el hospital del niño “Ovidio Aliaga Uría”, en la ciudad de La Paz. “Si bien la nutrición de los niños es importante, no sólo en época de pandemia sino siempre. Se debe considerar otros aspectos en esta época, como el lavado de manos y no dejar de lado las vacunas”, señala el Dr. Picolomini.  

Otras recomendaciones

Continuar con el ciclo de vacunas. 

Lavarse frecuentemente y muy bien las manos.

Quedarse en casa y no exponer a los niños al contagio en aglomeraciones. 

Si el cuadro respiratorio es leve, no acudir al servicio de urgencia. 

Frente a dudas comunicarse con su pediatra.

 “Todos los pediatras de Bolivia estamos al servicio de los niños y sus familias, para contribuir a luchar contra este virus y dar lo mejor de nosotros en estas circunstancias y acompañarlos en lo que necesiten, con la seguridad que juntos superaremos esta etapa”, finaliza el experto.




domingo, 13 de septiembre de 2020

Pacientes dializados: cómo cuidarse en tiempos de coronavirus

Los enfermos renales tienen un alto riesgo de complicación en caso de contraer COVID-19, por poseer una menor capacidad de respuesta inmunitaria. Sergio Márquez Gutiérrez, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Obrero brinda consejos útiles de prevención.
Al afrontar el diagnóstico de insuficiencia renal y la necesidad de diálisis, tanto el paciente como sus seres queridos, tienen grandes desafíos, cambios de vida y un sinfín de dudas, algo que se agudiza en un contexto sanitario tan complejo como el actual. Según una entrevista, gracias a Droguería Inti y su línea Hospitalaria B|Braun, el Dr. Sergio Márquez Gutiérrez, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Obrero, comenta que la calidad de vida de las personas dializadas puede mantenerse óptima, con la ayuda de la medicina moderna; sin embargo, la crisis sanitaria pone a este grupo de la población, en una situación de alto riesgo por ser inmunodeprimidos, es decir, por tener menor capacidad de producir las suficientes defensas para mitigar ciertas infecciones o enfermedades.
A ello se suma que, en el periodo de cuarentena, los pacientes que sufren de insuficiencia renal crónica, se vieron obligados a romper la cuarentena, en un promedio de tres veces por semana, para cumplir su tratamiento de diálisis. Según explica el especialista, dicho procedimiento elimina los productos de desecho y el exceso de líquido de la sangre que los riñones no pueden eliminar, es decir, este proceso cumple la función que normalmente hacen esos órganos cuando están sanos.
“Hay dos tipos de diálisis: la hemodiálisis y la diálisis peritoneal, la elección de una u otra modalidad puede depender de criterios estrictamente médicos, en algunos casos. En otros, el paciente tiene la oportunidad de elegir su tratamiento, uno que es de por vida, salvo que se recupere la función renal, aunque es una situación poco frecuente, o que se someta a un trasplante de riñón”, comenta Márquez.
El nefrólogo explica que, si bien la situación para estas personas de por sí es delicada, el coronavirus llegó a ponerlas en un escenario más complejo, ya que su cuadro puede pasar a ser severo o grave, incluso con riesgo de mortalidad. Por esta razón, el experto hacen algunas recomendaciones para garantizar una óptima calidad de vida:
• No suspender el tratamiento de hemodiálisis o diálisis peritoneal.
• Ante la aparición de algún síntoma de COVID-19 en el paciente, familiares cercanos o cuidadores, se debe comunicar de inmediato a su unidad de diálisis.
• Permanecer en casa y no exponerse. Solo salir para la sesión de diálisis.
• En lo posible, no utilizar transporte público y si lo hace, tomar todas las medidas de precaución necesarias.
• No fumar, consumir alcohol, ni productos similares.
• Adoptar y mantener una rutina de ejercicios, además de mantener una alimentación saludable.
• No compartir vasos u otros utensilios con la familia o convivientes.
• Respetar las recomendaciones básicas de higiene y distanciamiento físico, como el lavado de manos, higienización de áreas y superficies de la casa, y mantener una distancia de al menos dos metros con otras personas.
Los hábitos saludables de alimentación son muy importantes en este proceso. El Dr. Sergio Márquez destaca que “una dieta saludable es totalmente esencial, pero esto no significa que deba ser aburrida, hay muchos alimentos deliciosos que se pueden incluir en el menú. Una de las cosas más importantes será la restricción de líquidos, no solo para que se sientan bien, sino también para administrar el tratamiento de diálisis correctamente”.
Por otro lado, el ejercicio es la mejor medicina, enfatiza el nefrólogo. “El ejercicio regular no solo permite disfrutar más de la vida, sino también, mejora la presión arterial, el metabolismo y ayuda a mantener un peso ideal. Las actividades físicas deben convertirse en parte de su rutina diaria. Es importante, consultar al médico de cabecera antes de empezar una rutina nueva”, finaliza el experto.