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sábado, 25 de enero de 2025

¿Cómo prevenir y manejar el asma en los niños?

 Leandro es un niño de casi 10 años. Su energía desbordante y su pasión por el fútbol lo distinguen, pero hace cuatro años su vida cambió drásticamente tras un diagnóstico de asma. Todo comenzó con una serie de resfriados frecuentes, rinitis alérgica, hospitalizaciones y tratamientos médicos, hasta que se confirmó la enfermedad. 

“Fue un proceso muy duro para él y para nosotros como padres, pero ya hemos aprendido a manejar la situación”, relata su madre, Claudia. Gracias al seguimiento médico y un estilo de vida adecuado, Leandro ha logrado mantener su asma bajo control, retomando poco a poco sus actividades cotidianas.

El asma infantil es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias, común en la infancia y considerada una de las principales causas de ausentismo escolar. 

José Antonio Montecinos, docente de la carrera de Medicina de la Universidad Franz Tamayo, Unifranz, aclara que “es un trastorno caracterizado por episodios recurrentes de sibilancias, dificultad respiratoria, opresión en el pecho y tos, que suelen empeorar durante la noche o las primeras horas de la mañana”. 

Estos síntomas están asociados a una obstrucción reversible del flujo aéreo que puede resolverse espontáneamente o mediante tratamiento.

Causas y factores de riesgo

El asma infantil es un padecimiento multifactorial. “No existe una sola causa. Es el resultado de una compleja interacción entre factores genéticos y ambientales”, explica. 

Entre los factores genéticos, se destaca la incidencia de antecedentes familiares de asma, alergias o enfermedades respiratorias. En cuanto a los factores ambientales, el especialista menciona que existen elementos como ácaros del polvo, polen, caspa de animales y moho que pueden actuar como desencadenantes en niños predispuestos.

Además, la contaminación del aire, proveniente de fuentes como el tráfico vehicular, industrias y humo de cigarrillo, incrementa el riesgo y severidad del asma. Las infecciones respiratorias, irritantes como productos de limpieza y aerosoles, y la obesidad también son factores que pueden agravar esta condición. 

Montecinos advierte que “las infecciones virales como el resfriado común y la bronquiolitis no solo empeoran los síntomas, sino que también pueden desencadenar episodios de asma”.

Impacto del asma en Bolivia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2019 el asma afectó a 262 millones de personas a nivel mundial, causando 455.000 decesos. En Bolivia, las muertes atribuidas al asma alcanzaron a 258 personas en 2020, representando el 0,34% de todas las muertes en el país. 

En cuanto a la prevalencia, un 14,2% de los niños de 6 a 7 años y un 23,2% de los adolescentes de 13 a 14 años se ven afectados por esta enfermedad. 

“Es alarmante que una afección prevenible y manejable siga siendo una causa significativa de morbilidad y mortalidad”, señala el médico.

¿El asma es curable?

El asma es una enfermedad crónica, lo que significa que acompaña al paciente durante toda su vida. Sin embargo, con un manejo adecuado, los niños como Leandro pueden llevar una vida normal. 

“El tratamiento incluye medicamentos como broncodilatadores y corticosteroides inhalados, además de medidas preventivas para evitar los desencadenantes”, puntualiza Montecinos. Algunos niños con asma leve pueden experimentar mejoras significativas a medida que crecen, pero siempre es fundamental realizar un seguimiento médico regular.

Claves para prevenir el asma infantil

La prevención y el control del asma requieren un enfoque integral. Montecinos subraya la importancia de educar a las familias sobre la enfermedad y cómo manejarla. 

“Evitar los desencadenantes es fundamental. Esto incluye mantener el hogar libre de alérgenos como polvo, ácaros y moho; reducir la exposición al humo del tabaco y otros irritantes; y evitar el contacto con animales si sus pelos provocan síntomas”, explica.

Además, recomienda fomentar el ejercicio físico moderado bajo supervisión médica, ya que esto puede mejorar la capacidad respiratoria. 

Finalmente, el médico y docente universitario destaca la necesidad de mantener una dieta equilibrada para prevenir la obesidad, un factor que incrementa el riesgo de asma. 

“La contaminación ambiental es otro aspecto que debe ser abordado a nivel político y social, ya que impacta directamente en la salud respiratoria de los niños”, concluye.

Leandro es un ejemplo de cómo el asma, aunque desafiante, no tiene por qué ser un obstáculo insuperable. Gracias al apoyo de sus padres y a un tratamiento adecuado, este niño ha aprendido a reconocer los síntomas y a manejar su enfermedad. 

“Ahora sé cómo cuidar mi salud y jugar al fútbol con mis amigos. Cuando sea más grande quiero jugar fútbol en la selección y llegar al mundial”, dice con una sonrisa que refleja su resiliencia.


jueves, 11 de mayo de 2017

Las mujeres son más propensas al asma



Los altos niveles de testosterona en los hombres los protegen contra el desarrollo del asma alérgica, revela un estudio publicado en la revista "Journal of Experimental Medicine".

Un equipo de investigación internacional reveló que la testosterona protege a los varones contra el desarrollo de asma, ayudando a explicar por qué las mujeres tienen dos veces más probabilidades de sufrir asma que los hombres después de la pubertad.

El trabajo mostró que la testosterona suprime la producción de un tipo de célula inmunológica que desencadena el asma alérgica, un hallazgo que puede conducir a nuevos tratamientos para el asma más específicos.

Uno de cada nueve australianos (2,5 millones de personas) y alrededor de uno de cada 12 estadounidenses (25 millones) sufren asma, un trastorno inflamatorio de las vías respiratorias. Durante un ataque de asma, las vías respiratorias se hinchan y se estrechan, haciendo difícil respirar. En los adultos, el asma es dos veces más prevalente y más grave en las mujeres que en los hombres, a pesar de ser más común en los niños que en las niñas antes de la pubertad.

El doctor Cyril Seillet y la profesora Gabrielle Belz, del Instituto Walter y Eliza Hall de Melbourne, con el doctor Jean-Charles Guéry y su equipo en el Centro de Fisiopatología De Toulouse-Purpan, en Francia, dirigieron el estudio.

lunes, 24 de abril de 2017

Enfermos de asma y rinitis sufren más accidentes de tráfico


Los enfermos de asma y rinitis sufren más accidentes de tráfico y la siniestralidad es mayor en función de la gravedad de la patología, según un estudio que se presentará en en el 50 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), que se celebrará en Madrid.

Según adelantó la SEPAR, que tiene su sede en Barcelona (España), para hacer el estudio entrevistaron a 609 conductores habituales, de los que 185 eran pacientes con rinitis o asma del Hospital de Jerez (Cádiz, sur). Los pacientes asmáticos se clasificaron por su gravedad y grado de control y el grupo de control lo formaban 424 pacientes sin patologías.

El estudio recuerda que en un paciente rinítico cada estornudo equivale a 2-3 segundos, y que en una sucesión de estos un coche a 110 km/h de velocidad recorre 600 metros casi sin control por parte del conductor, por lo que concluye que para las personas que sufren procesos asmáticos o alérgicos, la conducción puede ser peligrosa. Además, siete de cada 10 personas alérgicas desconocen que el consumo de antihistamínicos puede afectar a la conducción.

El estudio revela también que más de la mitad de los accidentes de tráfico en pacientes asmáticos se concentran en primavera y otoño. El coordinador del estudio, el doctor José Gregorio Soto, neumólogo y miembro del Área de Asma de SEPAR, lamentó que las enfermedades crónicas inflamatorias de las vías respiratorias no se tengan en cuenta habitualmente como interferencia en las habilidades para conducir vehículos.

"Hay que recordar que la incidencia de alergias en nuestro entorno es cada vez mayor, en determinados momentos estacionales y predominantemente en conductores jóvenes. Estos problemas pueden hacer la conducción molesta e incluso peligrosa si no están controlados. Creemos que es necesario educar al conductor asmático o rinítico en la repercusión de estos problemas de salud en la conducción", indicó el neumólogo.

Soto explicó que el estudio revela que la población de asmáticos presentó una mayor prevalencia de accidentes de tráfico que el grupo de control, un 41,6% frente a un 33,8%. "Esta siniestralidad es mayor en función de la gravedad de la patología. También se hallaron diferencias significativas en el momento en que se produjeron los accidentes, siendo en primavera y otoño donde se concentraron más de la mitad de los accidentes en el grupo de los pacientes asmáticos", resumió.

En ambas estaciones el grupo con patologías respiratorias sufrió más siniestros que el grupo de control, un 28,8 % frente a un 24,8 % en primavera y un 27,4 % frente a un 11 % en otoño. La mayoría de pacientes señalaron que su enfermedad interfería con la conducción de vehículos y hasta un 77,7 % relacionaron su patología con los accidentes de tráfico.

El 47,2 % de pacientes riníticos refirieron accidentes previos frente al 33 % de aquellos que no tenían esta afección. Dentro del grupo de asmáticos, aquellos que presentaban rinitis concomitante (67,6 %) también tenían un mayor historial de accidentes de tráfico que los asmáticos sin rinitis, un 47,2 % ante un 31,7 %.

El estudio apunta a las reacciones alérgicas durante la conducción y el uso de determinados antihistamínicos, que tienen efecto sedante, como principales causas del siniestro. Según Soto, hay especialistas que consideran que el riesgo de sufrir un accidente de tráfico por parte de un alérgico tratado con estos fármacos es similar al de una persona con un nivel de alcoholemia en sangre de 0,5 gramos por litro, es decir un positivo.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Como ayudar a alguien que sufre un ataque de asma



Una de las razones principales por la que debemos saber más sobre el asma es ayudar a tomar buenas decisiones durante un ataque de esta dolencia.

Si siente que le falta aire o jadea al respirar, lo peor que puede hacer es sentir pánico. El pánico hace más difícil respirar y tomar las decisiones apropiadas. Lo mejor es actuar con calma para restablecer su respiración normal.
Para empezar, piense con anticipación lo que haría durante un ataque de asma. Conviene discutir el plan con su médico y escribir su Plan de Acción para el Asma y mantenerlo a la mano
Si usa lo que aprendió sobre el asma y sus propias experiencias, podrá desarrollar estrategias que le permitan manejar los ataques. Recuerde que las amistades y la familia pueden ayudarle a manejar su cuidado. También puede llamar a su médico o a un asociado para que le aconsejen. Si nada parece funcionar, puede pedir ayuda de emergencia llamando al “110”.
El primer paso para aliviar un ataque de asma es usar su broncodilatador de acción rápida (como el albuterol). La dosis regular es de dos inhalaciones lentas y profundas. En una crisis súbita y severa de respiración, puede utilizar hasta 4 aspiraciones de una vez sin problemas.
Bajo condiciones normales, se recomienda que no use su broncodilatador de alivio rápido más de 4 veces al día. Para tratar un ataque de asma, sin embargo, puede utilizar el broncodilatador, de manera segura, cada 20 minutos durante un periodo de dos horas, si es necesario.
Si tiene un compresor con nebulizador a su alcance, puede utilizarlo de la misma forma, cada 20 minutos para varias dosis. Los efectos secundarios principales que puede esperar son temblor y palpitaciones. La mejor forma de manejar un ataque de asma depende, en parte, de cuán severo es el ataque. A veces puede reconocer un ataque agudo por sus síntomas. Es probable que tenga un ataque severo si le falta el aire aun cuando está caminado lentamente en terreno llano, si tiene que interrumpir su conversación para tomar aire, o si está sudando y no puede recostarse porque siente dificultad al respirar.
En otras ocasiones sus vías respiratorias podrían estar muy estrechas pero es difícil determinarlo basándose en los síntomas o quizás no quiere reconocer la severidad de la situación.
El uso de un experómetro es muy útil es estos momentos. Podrá saber cuán severo es su ataque de asma y medir si está mejorando con el tratamiento. Si su volumen máximo es menor a su mejor valor, está teniendo un ataque severo. En la mayoría de las personas, un volumen máximo menor de 200 litros por minuto indica un ataque severo.
Los broncodilatadores de alivio rápido sólo tratan una parte de un ataque de asma, la parte de la constricción de los músculos que rodean los bronquios. La otra parte, la inflamación de las paredes de los bronquios y la sobreproducción de mucosa, requiere un tratamiento de corticoides anti-inflamatorios.
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jueves, 6 de octubre de 2016

Cómo tratar el asma en clima cálido

Según el médico Omar Yapur Ferrufino, es falso pensar que los resfríos mal curados provocan asma, más bien es la predisposición que tienen algunas personas a desarrollar alergias a diferentes tipos de elementos como: polvo, polen o pelo del perro, entre otros. En el caso de las zonas cálidas y húmedas el calor y el exceso de sudoración, son factores que favorecen la proliferación de ácaros y mohos, en sitios mal ventilados o con agua estancada, por este motivo el paciente que tiene asma debe tener un cuidado muy especial en estas regiones.

¿Pero qué es el asma? Se trata de una enfermedad que se caracteriza por las alergias, que son cada vez más frecuentes en nuestro medio, debido a la existencia de múltiples sustancias que actúan como alérgenos, y las personas se han vuelto más sensibles a estos y, por tanto, la reacción alérgica va en aumento en la población.

“El asma es una patología muy compleja que puede tener diferentes etapas: leve, moderada y severa. Afecta a niños y adultos, porque todos están expuestos al mismo medio ambiente, que es el factor que predispone al asma. El diagnóstico clínico indicará la elevación de eosinófilos (células) y una radiografía para determinar la constricción”, dijo Yapur.

CAUSAS

El medio ambiente sufre bastante contaminación en el mundo, hay más automotores, esmog en las ciudades, hay más fábricas que despiden vapores de todo tipo y producen alérgenos. Se entiende por alérgeno al agente que cuando ingresa a un organismo, lo deja en una situación vulnerable al desarrollo de los fenómenos vinculados con una alergia.

Los alérgenos aparecen en la medida que se construyen más fábricas en el mundo. Todas estas fábricas sacan productos nuevos; incluso la producción de medicamentos puede llegar a predisponer que el paciente tenga una reacción contraria a estos y se desencadene un asma.

Al ser consultado si los resfríos mal curados provocan asma, el médico dijo: “No es cierto, es falso. Un resfrío es una enfermedad viral, que puede dejar como secuela flemas dentro de los bronquios, pero solo en contados casos puede crear una reacción asmática temporal”.

TEMPORADA

Yapur aseguró que en la estación de otoño existe mayor riesgo de alérgenos, debido a los vientos fuertes que se registran, que traen tierra y polvo de otras regiones. Los departamentos de Santa Cruz, Tarija y el norte argentino registran mayor cantidad de casos de asma por la humedad de la zona.

“La primavera trae consigo la proliferación de polen en los campos y, en particular, en los climas cálidos donde la vegetación es abundante, ese se constituye en otro factor que predispone para que las personas que trabajan en la agricultura tengan esta patología. Muchas personas empiezan a sensibilizarse a este agente y adquiren asma”, dijo el médico.

El especialista aseguró que las grandes industrias representan un factor de riesgo para la salud de las personas como es el caso de la fábrica El Puente en Tarija que despide un polvillo muy fino que en muchas ocasiones ha derivado en crisis asmáticas en aquella zona.

“Dicha fábrica opera hace 20 años en la provincia Méndez de Tarija y en este tiempo hubo personas que tuvieron repetidas crisis asmáticas debido a la actividad industrial del lugar. Sin embargo, esto depende del sistema inmunitario de cada persona que es distinto ya que algunas células reaccionan frente a estas sustancias en forma diferente, en algunos casos produce alergia y en otros no”, aclaró el especialista.

TRATAMIENTOS

El médico recomienda alejarse de sustancias que pueden producir este tipo de reacciones alérgicas como el ácaro del polvo, el polen de las flores, el pelo del gato o perro. Pero no solo el peligro está en el aire en el hogar, sino en los peluches u otras sustancias a las cuales las personas desarrollan cierta sensibilidad.

Sin embargo, cuando el diagnóstico es grave hay que usar antiinflamatorios, para que baje la inflamación, y que la persona pueda respirar, pero en caso de no resultar se aconseja internar al paciente y poner oxigeno por bigoteras.

“Normalmente un paciente con asma debería estabilizarse en las primeras 24 horas, si no se estabiliza en sus signos vitales y no puede respirar, es paciente para internación; en los niños sucede lo mismo”, acotó el médico.

Yapur afirmó que el asma es tratable, pero no es curable: “Los inmunólogos, actualmente hacen tratamientos de desensibilización con medicamentos que se están lanzando al mercado. Los laboratorios realizan estudios especiales para verificar cuál es el alérgeno que va producir el asma y los inmunólogos ponen unas vacunas para la enfermedad, cuyo fin es controlar el mal”.

Si bien el asma es tratable una vez que se termina con la dosificación de medicamentos el paciente sale de la crisis, pero esto no significa que está curado, sino que ha controlado esta enfermedad. Pero que puede volver en cualquier momento que su organismo desarrolle sensibilidad a alguna sustancia en particular.

Finalmente, las personas que tienen este problema deben tener mucho cuidado con algunos fármacos como el Ibuprofeno o la aspirina, porque en lugar de ayudarlos pueden contribuir a empeorar el cuadro de esta enfermedad.

lunes, 25 de julio de 2016

Crisis asmática

Las crisis asmáticas son caracterizan por un incremento rápido y progresivo de la disnea, tos, sibilancias, sensación de opresión torácica o una combinación de estos síntomas.

El asma es una enfermedad crónica inflamatoria de las vías respiratorias caracterizada por una hiperreactividad de la vía aérea que produce accesos recurrentes de sibilancias, disnea de rápido avance y tos de predominio nocturno o matutino. Estos accesos se concretan por una obstrucción de grado variable de la vía aérea, la que es reversible ya sea de manera espontánea o con tratamiento.

La gravedad de la crisis asmática puede variar desde leve hasta un grado que pone en peligro la vida. El deterioro por lo general avanza en un lapso de horas a días, si bien ocasionalmente se desarrolla en minutos. Se dice que un paciente se encuentra en estado asmático cuando no mejora en grado relevante después de varias horas de atención hospitalaria.

Prácticamente todas las crisis asmáticas graves requieren hospitalización. Pueden ser desencadenadas por infecciones, tratamiento deficiente, exposición a alergenos, ejercicio, clima frío, contaminación ambiental o factores emocionales. En estos casos clínicos, los médicos suelen encontrar: edema de la pared de los conductos aéreos, hipertrofia de las glándulas mucosas, aumento de moco, células epiteliales, eosinófilos, basófilos, fibrina y otras proteínas en las secreciones bronquiales, en relación con constricción del músculo bronquial, que produce una mayor resistencia al flujo de aire. Esto se manifiesta por aumento del trabajo respiratorio, alteraciones del cociente ventilación/perfusión pulmonar, con grados variables de hipoxemia (falta de oxígeno) y en casos graves hipercapnia.

Los profesionales, en estos casos, evalúan las frecuencias cardiaca y respiratoria, los signos de gravedad (disnea, sibilancias, uso de músculos accesorios, pulso paradójico), e intentan identificar complicaciones (neumonía, neumotórax, neumomediastino) u otros trastornos (rinitis, sinusitis), así como descartar la obstrucción de la vía aérea superior.

El pulso paradójico, las alteraciones en el nivel de alerta y la ausencia de ruidos respiratorios a la auscultación (tórax silencioso), son datos clínicos ominosos que hablan de una crisis muy grave.

El tratamiento apropiado a la brevedad posible resulta clave para el control satisfactorio de una crisis asmática. Al iniciar la atención en casa se evita su avance y es más fácil de revertir.

domingo, 17 de julio de 2016

60 por ciento de complicaciones respiratorias tiene que ver con asma no diagnosticado

El asma es una de las enfermedades respiratorias más comunes a nivel mundial. Cochabamba al tener un alto grado de contaminación hace que las personas que nacen con la predisposición a desarrollar la enfermedad puedan hacerlo de manera más rápida.

Así lo asegura el neumólogo de la Caja Nacional de Salud, Víctor García, quien señala que el 60 por ciento de los pacientes que presenta complicaciones respiratorias termina diagnosticándose con asma.

El alto porcentaje se debe a que las personas desarrollan la enfermedad más rápido por condiciones mediambientales como el aire contaminado, la exposición al humo del cigarro y las infecciones respiratorias, propias de esta estación del año.

García indica que el diagnóstico no es muy fácil de realizar y que en algunos casos la enfermedad se confunde con un resfrío o una tos.

Sin embargo, cuando los resfríos se presentan por más de tres semanas y en varias ocasiones del año se debe sospechar de la enfermedad y hacer los exámenes correspondientes.

Uno de los principales síntomas que tiene la enfermedad es un silbido en el pecho. Cuando el paciente y el médico escuchan este silbido se puede diagnosticar la enfermedad.

“Por ejemplo que el paciente nos diga que las personas se resfrían cada vez, es una llamada de atención, una alarma. No hay por qué resfriarnos tanto. No hay resfríos mal curados, una persona no puede resfriarse cada vez. Si eso ocurre probablemente es asma”, indica.

Otro dato importante es que estas personas tengan familiares con asma o síntomas parecidos.



¿QUÉ ES EL ASMA?

Es una enfermedad crónica del sistema respiratorio que hace que las vías respiratorias se hinchen y se estrechen provocando dificultad para respirar, presión en el pecho y tos especialmente en horas de la noche o la mañana.

En nuestro medio son dos tipos de asma los más frecuentes: el asma persistente y el intermitente.

El asma persistente es el que necesita ser tratado diariamente.

En el asma intermitente los síntomas aparecen durante todo el año, y en el asma intermitente solo se presentan en momentos determinados, dos o menos veces por semana. En este último caso, las crisis de asma o exacerbaciones suelen ser breves y, entre una crisis y la siguiente el paciente permanece asintomático.

Cuando la enfermedad ya está más avanzada desencadena en un asma crónico, donde los síntomas son continuos. Las crisis o reagudizaciones son muy frecuentes y graves y los síntomas nocturnos son prácticamente diarios.

Otros tipos de asma pueden surgir debido a distintas situaciones como el ocupacional, donde las crisis se desencadenan por la exposición a sustancias químicas del lugar de trabajo, como polvo de madera, metales, compuestos orgánicos, resinas plásticas, entre otros.

La actividad física también puede hacer que desencadene el asma. Los síntomas se presentan mientras el paciente realiza ejercicio, o poco tiempo después de finalizar la actividad física.

El asma estacional es el que empeora en primavera o finales de verano por el polen de las plantas, principalmente.

lunes, 23 de mayo de 2016

¿Ataque de asma? sepa cómo reaccionar



TOS, AHOGO, OPRESIÓN Y PITIDOS EN EL PECHO SON ALGUNOS SÍNTOMAS QUE SE DAN DURANTE UN ATAQUE DE ASMA | CUANDO ESTAS MOLESTIAS EMPEORAN, ES NECESARIO VALORAR LA GRAVEDAD DE LA CRISIS Y SABER QUÉ HACER Y QUÉ FÁRMACOS TOMAR.

El asma es una enfermedad del aparato respiratorio en la que los bronquios se inflaman y se obstruyen al paso del aire, lo que da lugar a síntomas como tos, pitos, presión en el pecho, falta de aire o sensación de ahogo.

“Los síntomas asmáticos recurrentes son causa frecuente de insomnio, cansancio diurno, disminución de la actividad y absentismo escolar y laboral”, señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta entidad subraya también que el asma tiene una baja tasa de letalidad en comparación con otras enfermedades crónicas.

La Iniciativa Global para el Asma (GINA) indica que siempre suele haber cierto grado de inflamación, incluso cuando no se experimentan síntomas. No obstante, recalca que si el asma no está controlada, se repetirán los ataques de síntomas asmáticos.



CRISIS, DIFERENTES INTENSIDADES

Estos ataques o crisis “son empeoramientos del asma que requieren modificaciones del tratamiento”, explica Eva Martínez Moragón, coordinadora del Área de Asma de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Durante una crisis “los bronquios están más inflamados y se obstruyen al paso del aire. El paciente nota tos, ahogo, opresión en el pecho y sibilancias o pitidos. La intensidad de las crisis es variable, pues pueden ser desde leves a muy graves, que comprometen la vida del paciente”, describe.

Asimismo, la neumóloga precisa que las crisis pueden ser de instauración rápida (en menos de tres horas) o de instauración lenta (en días).

“Las crisis de instauración lenta son las más frecuentes, pues representan el 80% de los casos, y suelen deberse a infecciones respiratorias o a un mal control de la inflamación porque el tratamiento no se cumple de forma adecuada. El paciente tiene mucha inflamación bronquial y la respuesta al tratamiento es lenta”, apunta.

Por su parte, las crisis de instauración rápida “se deben a alérgenos inhalados o alimentarios, o bien a algunos fármacos a los que el paciente puede ser intolerante, como la aspirina y sus derivados. El mecanismo fundamental es la broncoconstricción y, aunque la gravedad inicial es mayor, la respuesta al tratamiento suele ser favorable y rápida”, afirma.

La doctora Martínez Moragón destaca que en una crisis leve las molestias son poco intensas y pueden aparecer con las actividades de la vida diaria, pero no impiden que la persona afectada las pueda llevar a cabo.

En estos casos “el paciente debe tomar la medicación de alivio que tenga prescrita, que habitualmente consiste en un broncodilatador de acción corta inhalado como el salbutamol. Además, debe aumentar su medicación de control durante unos días e incrementar la dosis de su inhalador habitual de mantenimiento que contiene corticoides inhalados, siguiendo el plan de autotratamiento que le haya prescrito su médico”, detalla.

Un plan de autotratamiento o de ataque es un plan elaborado por el neumólogo que sirve para que el paciente sepa qué tiene que hacer cuando el asma comienza a causarle molestias.

Desde SEPAR recalcan que un enfermo de asma debe saber en cada momento en qué fase de la enfermedad se encuentra y cómo actuar ante cada cambio. Para ello, esta entidad considera necesario elaborar un plan de este tipo con el médico.



CRISIS GRAVES

En casos de crisis moderadas o graves las molestias son más importantes e impiden que el paciente desempeñe sus actividades o incluso pueden aparecer en reposo. Si la crisis es muy grave “los labios se ponen azules y el nivel de conciencia disminuye”, expresa.

Ante esta situación, la neumóloga subraya que el paciente “debe tomar su broncodilatador de alivio y seguir su plan de autotratamiento (en muchas ocasiones tomando un corticoide oral). Pero si la respuesta no es buena o no se dispone de un plan de autotratamiento, hay que acudir de inmediato a un servicio de urgencias”.

Para saber si una crisis de asma es grave, la especialista manifiesta que hay que fijarse en varios detalles, sobre todo si se trata de un niño.

Así, hay que observar “si hace muchos esfuerzos para respirar y si se le hunde el pecho o se le marcan las costillas. También hay que ver si cambia el color de los labios y si se afecta el nivel de conciencia”, puntualiza.

Del mismo modo, la doctora detalla que en el centro sanitario se valora la gravedad de la crisis midiendo la función pulmonar. También se miden la saturación de oxígeno y las constantes vitales del paciente.

En este sentido, Martínez Moragón recalca que quien presencie cómo alguien sufre una crisis de asma puede prestar ayuda “haciendo que esa persona tome su medicación y trasladándola a un servicio de urgencias si es necesario”.

No obstante, lo deseable es no llegar a ese punto y para ello el autocontrol del asma es clave.

“Consiste en que el paciente asmático pueda controlar su enfermedad por sí mismo. Se trata de un aprendizaje de la enfermedad, acompañado y asesorado por su médico, que permite adquirir los conocimientos, habilidades y actitudes que le harán partícipe activo del control de su asma”, manifiestan los especialistas de SEPAR.

Asimismo, la OMS afirma que “aunque no se puede curar, el asma se puede controlar con un tratamiento adecuado, gracias al cual los pacientes pueden disfrutar de una buena calidad de vida”.



ASMA Y ALERGIA

En palabras de la doctora Martínez Moragón, “lo que se pretende es que el paciente no tenga ninguna agudización de su asma, que no presente síntomas diarios y que su función pulmonar sea normal. Estas son las condiciones para considerar que el asma está bajo control”.

La neumóloga destaca también que existen tratamientos disponibles para conseguir este control de la enfermedad en la mayoría de los pacientes.

Por el contrario, “se habla de asma grave mal controlada cuando hay una hospitalización o dos al año, o más exacerbaciones que requieran ser tratadas con un ciclo de corticoides orales”, aclara.

Para prevenir los ataques de asma, puesto que la mayoría de ellos son subagudos, la neumóloga subraya que la mejor medida es “tomar de forma regular la medicación controladora del asma, no fumar y evitar los irritantes ambientales, tanto en casa como en el trabajo. Además, hay que acudir al médico con regularidad para que éste evalúe la gravedad del asma y establezca el tratamiento más adecuado”.

“Es conveniente que todos los pacientes tengan planes de autotratamiento y que se les indique cómo deben actuar en caso de empeoramiento de sus síntomas”, añade.

Además, la especialista explica que, dentro del diagnóstico del asma, se realiza una evaluación completa de la alergia para determinar si el paciente está sensibilizado a algún alérgeno respiratorio como polen, polvo, etc.

También se evalúan los posibles desencadenantes como las infecciones respiratorias y los irritantes, por ejemplo, el humo del tabaco, el ejercicio, algunos medicamentos, alimentos y sustancias que puede haber en el lugar de trabajo, así como otros contaminantes ambientales.

No obstante, hay que tener en cuenta que asma y alergia son conceptos diferentes. “La alergia es una respuesta excesiva del organismo ante una sustancia llamada alérgeno. Los alérgenos desempeñan un papel importante para desencadenar asma en algunos pacientes pero no en todos. De hecho, hay personas con asma que no tienen alergia”, detalla la doctora Martínez Moragón.

“Una vez identificados los desencadenantes de las crisis de asma de cada paciente, ya sean alérgenos o irritantes, se le indican medidas concretas para que intente evitarlos”, apunta.

La neumóloga señala que, como medidas generales de prevención, hay que “cuidarse, mantenerse activos, hacer ejercicio físico, no fumar y tomar los tratamientos controladores del asma recomendados”.

Del mismo modo, la doctora comenta que dentro de las guías de manejo del asma, escritas en español existe material específicamente diseñado para los pacientes.

Un ejemplo es la GEMA (www.gemasma.com), que la especialista considera aconsejable conocer y consultar. “Un paciente bien informado en una enfermedad crónica como esta obtiene mejores resultados para su salud”, asegura.



“Aunque no se puede curar, el asma se puede controlar con un tratamiento adecuado, gracias al cual los pacientes pueden disfrutar de una buena calidad de vida, afirma la OMS”

martes, 3 de mayo de 2016

Más de 235 millones de personas en el mundo sufren asma



Hoy se celebra el Día Mundial del Asma. No existen datos precisos en el país en torno a esta enfermedad; sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que existen 235 millones de personas que la padecen.

Según la OMS, el asma está presente en todos los países, independientemente de su nivel de desarrollo; sin embargo, más del 80% de las muertes por esta enfermedad ocurren en países de ingresos bajos y medios, pese a ello, no existen en Bolivia estadísticas en torno a este mal. “Lo que sabemos es que se ha incrementado a causa de la contaminación ambiental”, explicó la doctora Carla Villarreal, especialista en el tema.

Villarreal indicó que algunas personas tienen una predisposición genética a padecerla, además las personas de raza negra son las más afectadas
con esta enfermedad.

Cuando se presenta un ataque, los músculos que rodean las vías respiratorias se tensionan y el revestimiento de dichas vías aéreas se inflama. Esto reduce la cantidad de aire que puede pasar. “No es contagioso”, aclaró el especialista Arturo Terceros.

Las principales causas

Terceros señaló que las alergias están entre las principales causas de esta enfermedad que no tiene cura, pero que puede ser controlada. “Cuando se trata a un paciente es importante indagar la causa para darle una solución”, indicó Terceros.

Además del factor genético, la exposición a alérgenos como el humo, polvo, polen, moho o contaminación ambiental pueden provocar hipersensibilidad en el bronquio y desatar el asma.

Si una persona tiene dificultades para respirar es muy importante que acuda al médico para que le realicen el diagnóstico correspondiente y descarten esta enfermedad. “Existen casos en los que una persona se vuelve morada por la falta de oxígeno y recién acuden al médico”, manifestó Terceros

lunes, 31 de agosto de 2015

Consejos para controlar el asma


El asma afecta a unos 235 millones de personas en el mundo, según datos de la OMS. El control de los síntomas de esta patología crónica permite a quienes la padecen llevar una vida normal. En este marco, Santa Cruz registra el 15% de los casos de esta enfermedad del país, principalmente en niños y mujeres, de los cuales solo el 5% recurre al médico para su tratamiento.

¿Qué es el asma?. El asma es una enfermedad crónica caracterizada por ataques recurrentes de falta de aire y sibilancias, cuya gravedad y frecuencia varían de una persona a otra.
Los síntomas pueden aparecer varias veces al día o a la semana. En algunos pacientes empeoran con la actividad física o por la noche. Si no se identifican y evitan los desencadenantes de la broncoconstricción, pueden producirse ataques de asma, disnea o incluso la muerte.

Evitar objetos que más afecten. Se debe mantener el entorno libre de las sustancias que puedan empeorar el asma, como el polvo, los ácaros, hongos o el pelo de los animales. Recordar también que alrededor del 10% de los adultos asmáticos es intolerante a la aspirina y a los antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno.

Realizar ejercicios. Se debe aprender y practicar de manera regular ejercicios que ayuden a controlar la respiración y la ansiedad cuando llegue una crisis. Si esta se produce, tomar la medicación, buscar una postura cómoda generalmente sentado con los brazos apoyándolos en una mesa o barandilla, relajarse, sacar el aire con los labios fruncidos y respira sin ansiedad, sirviéndose del abdomen.

No fumar. El tabaco es uno de los desencadenantes del asma, porque incrementa la inflamación bronquial. Por lo tanto, no se debe fumar y tampoco permitir que lo hagan cerca de su persona.

Precaución con los viajes. Siempre que el asma esté bien controlado y sea estable, una persona asmática puede viajar como cualquier otra, pero ha de llevar consigo siempre sus medicamentos habituales, el plan de acción por escrito que ha elaborado con su médico y los medicamentos que puede necesitar en caso de empeoramiento o crisis.

Tomar todos los días la medicación. Para lograr controlar tu asma y disfrutar de una buena calidad de vida, es muy importante que se tome la medicación que el médico te haya prescrito en la dosis, frecuencia y duración indicadas.

Aprender a usar el inhalador. Aprender a usar bien el inhalador es importante, los pasos son abrir el dispositivo, prepararlo (agitarlo, rotarlo o cargarlo), vaciar tus pulmones de aire, bloquear la respiración, colocar el orificio del inhalador en la boca, inhalar a fondo, contener la respiración de cinco a diez segundos y volver a respirar con normalidad.

lunes, 17 de agosto de 2015

El asma y la importancia del tratamiento

LA OMS ESTIMA QUE UNAS 235 MILLONES DE PERSONAS SUFREN DE ASMA | AUNQUE NO TIENE CURA, CON EL TRATAMIENTO ADECUADO SE PUEDE CONTROLAR ESTE TRASTORNO. SE DEBE TOMAR EN CUENTA QUE LOS HIJOS DE PADRES FUMADORES PUEDEN DESARROLLAR ASMA.

El asma es una enfermedad crónica de las vías aéreas respiratorias. Éstas se hinchan (edema de mucosa) y producen mucosidad. No es contagiosa y puede manifestarse a cualquier edad de la vida. Es un trastorno frecuente sobre todo en niños y adolescentes.

“Por lo general el asma es hereditaria, quiere decir que se transmite genéticamente. Esto significa que es posible que más de una persona en la misma familia tenga asma, pero es importante que se tome en cuenta que los hijos de padres fumadores pueden desarrollar o despertar asma”, explica el Dr. José Antonio Mercado Calvimonte, médico Neumólogo Internista de la Clínica Los Olivos en Cochabamba.

Las vías aéreas sensibles pueden ser irritadas por muchos elementos y a estos fenómenos se les llaman gatillantes. Un primer paso importante para tomar control el asma es el de descubrir cuáles son los gatillantes que provocan la crisis para así poder evitarlos.

Según la Organización Mundial de la Salud, los factores de riesgo más importantes son productos inhalados, entre los que se puede citar:

Alérgenos en espacios cerrados (por ejemplo los ácaros del polvo presentes en la ropa de cama, las alfombras y los muebles tapizados, la contaminación y la caspa de los animales domésticos).

Alérgenos en espacios exteriores (como pólenes y mohos); humo de tabaco y productos químicos irritantes en el lugar de trabajo.



SÍNTOMAS DE ALERTA

Según el Dr. Mercado se debe estar atento ante los siguientes síntomas:

Tos

Falta de aire

Silbido

Supresión del pecho

Recurrentes.

En la mayoría de las personas que tiene asma, las dificultades para respirar ocurren periódicamente. Cuando esto ocurre, se denomina crisis asmática, también conocida como ataque, episodio, o exacerbación de asma.

“Este trastorno no tiene cura, pero, se la puede controlar muy bien con medidas higiénico-ambientales y la medicación correcta”, dice el especialista.

El diagnóstico es clínico en la que el médico tratante observa la historia de afecciones respiratorias recurrentes, obstructivas del paciente.

“La confirmación y severidad las realiza con la espirometria y el registro ambulatorio del pico flujo”, explica Mercado.



TRATAMIENTOS

El Dr. Mercado asegura que la mayor parte de los pacientes asmáticos requieren de dos clases de medicamentos:

Muchos asmáticos (pero no todos) necesitan usar cada día un medicamento preventivo que les proteja la vía aérea y los pulmones para evitar que se desencadenen los ataques de asma.

Todo asmático necesita un medicamento que le proporcione un alivio rápido que detenga los ataques de asma.



COMPLICACIONES

“Lo importante es el diagnóstico correcto. El asma puede, muchas veces, ser manejado por cualquier médico, bien formado, independientemente de la especialidad. El especialista interviene cuando el manejo es dificultoso y existe refractariedad en el manejo de los síntomas o la exacerbación es tan importante que requiere hospitalización”, dice Mercado.

Una complicación aguda es la insuficiencia respiratoria, que si no es adecuadamente tratada puede desencadenar la muerte.

“La complicación tardía, por tratamiento insuficiente, mala adherencia, mal diagnóstico o síntomas subestimados, es la remodelación de la vía aérea, quiere decir, que se produce una obstrucción fija de los bronquios que difícilmente responderá a los broncodilatadores”, dice.



DATOS

Según la Organización Mundial de la Salud en la actualidad hay 235 millones de pacientes con asma.

El asma es la enfermedad crónica más frecuente en niños.

El asma está presente en todos los países, independientemente del grado de desarrollo.

Más del 80 por ciento de las muertes por asma tienen lugar en países de ingresos bajos y medios-bajos.

A menudo los pacientes con asma no son diagnosticados correctamente y tampoco reciben el tratamiento adecuado, ocasionando que se limite su actividad por el resto de sus vidas o poniendo en riesgo la misma.

sábado, 15 de agosto de 2015

El asma: síntomas y tratamiento


El asma causa períodos repetidos de sibilancias (que son como silbidos al respirar), opresión en el pecho, dificultad para respirar y tos. Con frecuencia la tos se presenta por la noche o en las primeras horas de la mañana. La mayoría de personas afectadas por asma que cumplen el tratamiento adecuado, pueden llevar una vida normal, pero si abandonan el tratamiento, el asma puede causar daños permanentes en las vías respiratorias. En muy raras ocasiones un ataque de asma grave puede ser fatal.

Los síntomas del asma pueden ser leves, moderados o graves y entre ellos se incluyen: Tos, jadeos, dificultad para respirar, sensación de opresión en el pecho.

Estos síntomas tienden a ser variables y pueden detenerse y volver a comenzar. A menudo pueden empeorar por la noche.

Las causas del asma, no están claras, sin embargo, hay a menudo factores que pueden desencadenar la sintomatología. Entre las reacciones más habituales se incluyen, infección respiratoria- como un catarro o gripe,

irritaciones provocadas por polvo, cigarrillos y diversos humos o vapores, productos químicos (y otras sustancias) encontradas en los puestos de trabajo, es el llamado asma profesional.

Alergias al polen, medicinas, animales, ácaros del polvo de la casa o ciertos productos de alimentación, especialmente conservantes y colorantes, el ejercicio, sobre todo en ambientes fríos o secos, además de emociones- las risas o gritos muy fuertes pueden provocar síntomas, al acentuar el estrés.

El asma frecuentemente se presenta en las familias, si usted fuma durante el embarazo, su bebé tendrá mayor probabilidad de padecer asma, si tiene niños y fuma, sus hijos tienen una mayor probabilidad de padecerlo. Bebés prematuros o con bajo peso al nacer tienen también una mayor probabilidad de desarrollar asma.

Tratamiento del asma

No existe tratamiento curativo del asma, sin embargo, los tratamientos disponibles son útiles para ayudar a controlar los síntomas. Su plan terapéutico deberá ser individualizado, combinando medicamentos y controlando su asma de la mejor manera con medidas de prevención e higiene.

jueves, 12 de febrero de 2015

El asma en verano

l asma es una enfermedad constante, aún en verano, que es cuando se suele descuidar el cuadro. Ante ello, los especialistas recomiendan no abandonar el tratamiento de prevención (si se los está haciendo) y evitar los factores desencadenantes; tierra, aire acondicionado, humedad y viento. “El asma es una enfermedad que no se cura, pero que se puede controlar", destaca la doctora María Rosario Pinto.

Si está bien ¿debe deja de tomar los medicamentos? La especialista subraya que los pacientes con tratamiento no deben dejarlo hasta que sea indicado por el médico. Puntualiza que existen periodos de descanso, que deben depender de la afección y el criterio del médico, pero no así solo del paciente. "Si se siente bien, es porque están con el medicamento", señala Pinto, que insiste en no dejar el tratamiento.

Un regreso con fuerza. La especialista en Neumología del hospital Ramón y Cajal de Madrid, Sagrario Mayoralas, afirma que el abandono de la medicación contra el asma durante el verano puede aumentar el riesgo de volver a padecer los síntomas de la enfermedad cuando llega el otoño. Si se dan "vacaciones a los medicamentos", manifestaciones del asma como la tos, sibilancias, disnea u opresión en el pecho pueden aparecer después, por lo que se produce un incremento de hospitalizaciones de los afectados por la patología tras el periodo estival.

Sugerencias
Cuidados para los pequeños con asma

No suspender el medicamento. No existe razón alguna que justifique suspender el tratamiento para el asma. Abandonar las medicinas durante la primavera y verano debido a la ausencia de síntomas eleva las posibilidades de crisis en temporada fría, requiriendo, incluso hospitalización.

En invierno. En esta época, las infecciones por virus, como gripe común, son el principal desencadenante de crisis asmática.
En verano, el virus aprovecha. En temporada de calor, la ausencia de síntomas representa la oportunidad perfecta para preparar a los pequeños y evitar crisis futuras. Para ello, tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

Consulte con su médico. Si se suspendió el tratamiento para el asma sin consultar al médico, es conveniente reiniciarlo a la brevedad. Visitar al especialista para verificar que la terapia indicada está controlando bien el asma.

martes, 18 de noviembre de 2014

La extirpación de amígdalas ayuda a controlar el asma

La extirpación quirúrgica de las amígdalas y las adenoides en los niños que sufren de apnea del sueño se asocian con una disminución de la gravedad del asma, según el primer estudio a gran escala sobre esta conexión, publicado en la revista Plos Medicine.

Investigadores de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) encontraron que los niños a los que se les practicó la cirugía presentaban en el primer año después de la operación un 30% menos de exacerbaciones de asma aguda y un 38% menos de un estado asmático agudo.

También vieron que los pacientes pediátricos que se sometieron a la cirugía tuvieron una reducción del 36% de las hospitalizaciones relacionadas con asma y una disminución del 26% en las visitas a las urgencias hospitalarias asociadas con asma. Los niños sin operar no presentaron mejoras significativas.

Ya había sospechas
“Varios estudios pequeños han descrito una fuerte vinculación entre la apnea obstructiva del sueño y el asma, dos condiciones inflamatorias comunes que impiden la respiración en los niños. Pero queríamos probar la fuerza de la relación al analizarla en una población mucho más grande”, destaca el autor del estudio, Rakesh Bhattacharjee, profesor de Pediatría en la Universidad de Chicago y una autoridad en la medicina pediátrica del sueño.

“Esto ayudará a los médicos a apostar por la intervención quirúrgica no solo para erradicar trastornos respiratorios del sueño, sino también para reducir la severidad del asma y disminuir la dependencia de los medicamentos en los niños asmáticos”, agrega.

No obstante, Bhattacharjee señala la necesidad de un ensayo prospectivo, aleatorio y controlado en la clínica para demostrar una relación causal directa.


El asma es una enfermedad respiratoria común y costosa. La apnea obstructiva del sueño también es común y afecta a entre un 2 y un 3% de todos los niños.

Se trata de la inflamación de las amígdalas y de las adenoides, una hinchazón que estrecha la vía aérea superior de un niño, que se colapsa episódicamente por la noche, interrumpiendo la respiración y el sueño, a menudo cientos de veces cada noche. La cirugía adenoamigdalectomía, la extirpación de las adenoides y de las amígdalas, es la terapia estándar

miércoles, 29 de octubre de 2014

Lo que todo padre debe saber sobre el asma infantil

Ver por primera vez a un niño tener un ataque de asma es una de las imágenes que no se borran de la mente, menos aún si ese niño es tu hijo. Sin embargo, si la enfermedad está controlada, un niño con asma puede hacer una vida normal.

importante. Un ataque de asma se puede desencadenar en cualquier momento. Si tu hijo llegara a tener un ataque de asma, lo primero que debes de hacer es mantener la calma para evitar que los nervios se apoderen de ti. El mantener la calma te permitirá seguir las instrucciones indicadas por el médico. Procura siempre llevar contigo los medicamentos de tu hijo, de preferencia empácalos dobles para estar preparada en caso de algún imprevisto. Si tu hijo va a jugar a la casa de algún amigo o familiar, debes avisarle al adulto de esa casa que tu hijo es asmático y darle la medicación junto con instrucciones de qué hacer ante una emergencia.

lunes, 13 de enero de 2014

Dieta rica en fibra ayuda a prevenir el asma alérgica

Una dieta rica en frutas y verduras, con alto contenido de fibra, contribuye a prevenir el asma alérgica, gracias al efecto protector que provoca la fermentación de estas fibras por las bacterias intestinales, según un estudio realizado por investigadores suizos.

El estudio, llevado a cabo en el Hospital Universitario de Vaud y financiado y publicado en la revista "Nature Medicine", muestra la relación de causalidad entre el aumento de los casos de asma alérgica en los últimos cincuenta años en los países occidentales y el descenso generalizado del consumo de frutas y verduras.

Para llegar a esta conclusión, los científicos realizaron pruebas con ratones, ya que las características del sistema inmunológico estudiados no diferían sustancialmente de las de los seres humanos, indicó en un comunicado el Fondo Nacional Suizo, que financia el estudio.

Una parte de los roedores fue sometida a una dieta con bajo contenido en fibra, en torno al 0,3 por ciento (la proporción de fibra en la dieta occidental ronda el 0,6 por ciento ), mientras que el segundo grupo de roedores ingirieron mayor cantidad de fibra, en proporciones superiores al 4 por ciento .

Una vez expuestos a extractos de ácaros de polvo doméstico, los animales que habían recibido una dieta con alto contenido en fibra desarrollaron una reacción alérgica significativamente menos fuerte, con menor cantidad de moco en los pulmones.

Los investigadores sostienen que este efecto protector es el resultado de una reacción en cadena en varios niveles, que comienza cuando la fibra llega al intestino grueso donde fermenta por las bacterias y se convierte en ácidos grasos de cadena corta.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Claves para evitar confundir el asma

El envejecimiento es un proceso natural que puede obstaculizar tanto el diagnóstico como el tratamiento del asma. El conocimiento de las peculiaridades de la enfermedad en estos pacientes, hace necesario que médicos y pacientes desarrollen estrategias para combatir esta afección de manera eficaz.

Contrario a la creencia popular, los síntomas de enfermedades alérgicas, incluyendo asma, pueden aparecer por primera vez cuando las personas alcanzan la edad de jubilarse, aunque a esas edades suele ser más frecuente el asma no alérgica. Un paciente que desarrolla síntomas en el pecho tardíamente en la vida no necesariamente padece bronquitis crónica o enfisema, puede haber desarrollado un asma.

Una serie de enfermedades pulmonares, como bronquitis y enfisema, tienen síntomas similares al asma, en particular en los fumadores. En algunos adultos mayores, la bronquitis puede confundirse con el asma, en otros el asma parece un enfisema pulmonar. Más aún, una persona puede tener enfermedad cardíaca y pulmonar al mismo tiempo, situación que complica aun más el diagnóstico de asma

miércoles, 16 de octubre de 2013

Nueva técnica mejora asma grave

La termoplastia bronquial es una nueva técnica que mejora y reduce los síntomas del asma grave. La sección de Pruebas Funcionales Respiratorias y Broncoscopia del Hospital Gregorio Marañón de Madrid fue el primero en utilizar esta técnica en España, con resultados altamente satisfactorios, señala el portal del Elmundo.es.

Australia, Francia, Alemania y EEUU también usan esta técnica.

Los estudios realizados a quienes fueron sometidos a esta nueva técnica demostraron que reducen en un 84 por ciento sus visitas a urgencias y un 73 por ciento sus ingresos hospitalarios, sufren un 32 por ciento menos de ataques asmáticos y disminuye en un 66 por ciento los días perdidos en el trabajo o la escuela por esta enfermedad, señala Abc.

La intervención consiste en disminuir la masa de músculo liso bronquial mediante la liberación precisa y controlada de energía térmica en las paredes de las vías aéreas. El músculo liso bronquial se encuentra en el interior de las paredes de las vías respiratorias pulmonares. Normalmente, la cantidad de este tipo de músculo es mayor en los pulmones de los enfermos de asma.

Al aplicar esta técnica y reducir la capacidad constrictora de las vías respiratorias se disminuyen también la frecuencia y gravedad de las crisis asmáticas.

El tratamiento se realiza introduciendo un catéter por el árbol bronquial con cuatro electrodos expansibles que transmiten la radiofrecuencia a la mucosa respiratoria y la calientan para disminuir el volumen del músculo.

Cada enfermo recibe tres sesiones, separadas por tres semanas, en la primera se trata el lóbulo inferior derecho; en la segunda, el lóbulo inferior izquierdo, y la tercera, ambos lóbulos superiores.

lunes, 3 de junio de 2013

Medicamentos para tratar el asma

Los síntomas del asma aparecen cuando se estrechan los bronquios. Para mejorar ese estrechamiento hay medicamentos llamados aliviadores, porque “alivian” las molestias al dilatar los bronquios. Cuando se usan, su efecto se nota muy pronto, generalmente entre los 3 y los 5 minutos, aunque a las pocas horas desaparece. No tienen acción preventiva, sólo alivian los síntomas porque “abren el bronquio” transitoriamente, pero no actúan sobre la inflamación y, por tanto, no controlan el asma. Para disminuir la inflamación y hacer que los bronquios estén menos sensibles, hay que tomar de forma continua medicamentos controladores de la inflamación bronquial (antiinflamatorios). Estos medicamentos se deben utilizar durante periodos prolongados de tiempo, son seguros y fáciles de usar. Sólo funcionan mientras se toman, se administran todos los días, se emplean según la gravedad de la enfermedad y se van modificando según el control de los síntomas.