jueves, 29 de diciembre de 2016

¿Por qué las jóvenes y adolescentes son las principales víctimas del VIH?



Las mujeres jóvenes infectadas con VIH representan el 60% del total, más que sus pares masculinos.

Si algo dejan claro las estadísticas es que las mujeres jóvenes tienen más posibilidades de contraer el virus VIH que los hombres. Pero, ¿por qué?

En 2015 había casi 18 millones de mujeres mayores de 15 años viviendo con VIH, lo que representa el 51% de la totalidad de personas contagiadas con el virus.

Los datos de la organización de Naciones Unidas que se dedica a los temas que conciernen al género femenino también indican que las adolescentes y las mujeres jóvenes se encuentran en particular riesgo de contraer la enfermedad.

Estadísticas compiladas por el organismo internacional para ese mismo año revelan que las más de 2 millones de jóvenes diagnosticadas con la condición representan el 60% del total de personas con VIH en el rango etario que va de los 15 a los 24 años. Esto implica que, en comparación con sus pares masculinos de la misma edad, las chicas tienen una prevalencia mucho mayor.

Adicionalmente, 58% de las nuevas infecciones de VIH detectadas el año pasado, ocurrieron en mujeres con menos de 24 años.

Las mismas posibilidades de contagio (en teoría)

Según el programa "La ONU con nosotros", que tiene el objetivo de reducir el efecto del VIH en el lugar de trabajo, muchas mujeres se han contagiado en relaciones heterosexuales y, con mucha frecuencia, estando casadas.

En 2015, casi 18 millones de mujeres a nivel mundial estaban viviendo con la enfermedad. Un estudio realizado por la Escuela de Medicina Tropical e Higiene de Londres en Kenia y Zambia (África sigue siendo el epicentro de la epidemia), con el objetivo de entender la diferencia en la prevalencia de la enfermedad entre hombres y mujeres jóvenes de la misma edad, refiere algunos datos.

"La presencia de la enfermedad en mujeres fue mucho mayor que en los hombres, incluso cuando ellas indicaban que solo habían tenido una pareja y relaciones sexuales con muy poca frecuencia". Esto pese a que, en teoría, tanto varones como mujeres tienen las mismas posibilidades de contagiarse.

La ONG británica Avert, dedicada a la concientización acerca del VIH y el sida, explica que los menores de edad son vulnerables a la enfermedad en dos etapas de su vida. "La primera es la posibilidad de la transmisión de madre a hijo. En la segunda década, la adolescencia llega con nuevos riesgos que propician el contagio", indica su sitio web. Y se añade: "Por lo general, están relacionados con comportamientos riesgosos como el sexo sin protección o el consumo intravenoso de drogas".

¿Por qué?

Hay una serie de factores biológicos, sociales, culturales y económicos que contribuyen a la diferencia de estadísticas entre ambos sexos en el rango etario de menos de 24 años.

Violencia

Según Naciones Unidas, las agresiones que sufren las mujeres y las niñas aumentan su riesgo de contraer el VIH.A nivel mundial, una de cada tres mujeres ha sido violada, golpeada o forzada a tener relaciones sexuales. Este tipo de agresiones eleva las posibilidades de contraer una infección porque el acto violento puede causarle daños a la pared vaginal, lo que permitiría que el semen infectado entrara en contacto directo de manera más profunda.

Además, el sexo forzado impide que la mujer pueda insistir en el uso de un condón.

Matrimonio infantil y aspectos económicos

Un estudio publicado en la revista de la Sociedad Internacional del Sida, acerca del control de la epidemia del VIH entre adolescentes y mujeres jóvenes, refiere que uno de los factores que explica la vulnerabilidad de este grupo poblacional tiene que ver con una gran brecha de edad.

Este punto se ha estudiado en varias oportunidades en África, en donde la prevalencia de VIH en las jóvenes, es incluso mayor: ocho veces más que sus pares masculinos.

El estudio refiere que las relaciones de pareja en las que hay una gran disparidad de años, y en las que el hombre es mucho mayor que la mujer, tiene que ver en esta situación. Es muy probable que esos hombres estén viviendo con el VIH, lo que aumenta el riesgo para las jóvenes. Además, para las chicas en esa posición es muy difícil negociar el uso del preservativo porque la relación de poder es muy dispareja. Suele ocurrir que el hombre le ofrece dinero o regalos y que la mujer tiene la presión de generar ingresos para ella o su familia.

Desigualdad legal

En 2014, se reportaron casos de países en los que se habían introducido mecanismos legales que dificultaban el acceso de niñas y jóvenes a servicios de prevención del VIH, a tratamientos y a centros de apoyo, según la ONG Avert.
Otro aspecto que dificulta la situación para las jóvenes es que, en muchos países, existe el consentimiento paterno obligatorio para poder acceder a servicios de salud relacionados con la enfermedad.

Biología

El tracto femenino genital, según refiere el programa "La ONU con nosotros", tiene una superficie de exposición mayor que el tracto genital masculino, lo que hace que las mujeres sean más propensas a la infección. Y para las jóvenes es incluso peor porque el útero todavía está inmaduro.



EL ANILLO VAGINAL

En un nuevo intento por ganar la batalla al Sida, un anillo vaginal que ayuda a prevenir la trasmisión del virus podría convertirse en la esperanza de millones de mujeres que viven bajo un alto riesgo de contagio, especialmente en los países más pobres.

El anillo, que libera poco a poco un fármaco antirretroviral, ha sido presentado por la Asociación Internacional para los Microbicidas (IPM, en inglés), una entidad sin ánimo de lucro que participó en la conferencia internacional Women Deliver.

“Aunque muchos hablan de que el fin de la epidemia está cerca, la batalla todavía no ha terminado. Las mujeres siguen infectándose a niveles muy altos en África Subsahariana”, explicó a Efe la directora ejecutiva de IPM, Zeda Rosenberg, quien precisó que seis de cada diez afectados de esta región son mujeres.

Este anillo de silicona, que se coloca en la vagina y debe ser sustituido cada cuatro semanas, pretende ayudar a atajar la epidemia en la región, donde las mujeres de entre 15 y 24 años tienen el doble de posibilidades de contraer el VIH que los hombres.

Con este nuevo método, similar al anillo vaginal anticonceptivo, las mujeres pueden tomar el control sobre su salud sin necesidad de negociar con su pareja -algo que deben hacer en la mayoría de países en vías de desarrollo- e incluso evitar el contagio en caso de sufrir una violación.

Sigue en estudio

Tras realizar varios experimentos en África Subsahariana para demostrar su efectividad, el anillo está ahora bajo un nuevo estudio como paso previo a conseguir la aprobación regulatoria que permita su comercialización.

“El siguiente paso es que las mujeres que lo necesiten tengan el anillo vaginal en sus manos. Si todo va perfectamente, podemos tenerlo en el mercado a finales de 2018. Nuestro objetivo es que el precio esté por debajo de los 5 dólares por unidad”, explicó Rosenberg.

Desde 2012, IPM ha realizado diferentes estudios en los que participaron más de 2.600 mujeres de entre 18 y 45 años con alto riesgo de contagio en Sudáfrica, Uganda, Zimbabue y Malaui y que probaron que este método permitió reducir los contagios hasta un 56% en mujeres mayores de 21 años.

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