martes, 10 de noviembre de 2020

Desparasitación intestinal en niños: cómo, cuándo y por qué es importante hacerlo

 Eliminar parásitos es un tema de debate entre padres y madres que apoyan y rechazan el uso de medicación para este fin. Lo cierto es que la parasitosis es un problema de salud pública que requiere combatirse. Un experto explica lo más importante a tomar en cuenta.

Los parásitos intestinales constituyen un peligro real para la salud de millones de niños en América Latina, principalmente, porque provocan la reducción del apetito y, en algunos casos, problemas de anemia que pueden afectar aspectos como el crecimiento físico, el desarrollo cognitivo y la capacidad de atención. Ante esta realidad, una consulta frecuente de los padres al pediatra es si es o no recomendable utilizar desparasitantes para sus hijos. Fernando Álvarez, Asesor Científico de Inti explica los principales puntos a tomar en cuenta sobre este asunto.

¿Qué son los parásitos y cómo se contagian? Los parásitos son organismos que viven sobre un huésped o en su interior y se alimentan a expensas de él. Por lo general, las enfermedades parasitarias, se pueden transmitir por medio de los alimentos o aguas contaminadas, con material fecal que contiene los huevos del parásito. Los niños en edad preescolar y escolar son una población vulnerable a presentar parasitosis intestinales, infecciones del tubo digestivo que se catalogan como un problema de salud pública.

“Los huevos o larvas más comunes son las lombrices intestinales que, al ser ingeridos, se abren en los intestinos y se transforman en parásitos adultos del tamaño de un grano de arroz; a los dos meses, las hembras ponen sus huevos en el recto, durante la noche. Esto provoca irritaciones y escozor, generando que el niño se rasque, lleve los huevos en las manos y los pase a otros, empezando el ciclo de nuevo”, explica el experto.

¿Qué síntomas presentan los niños con parásitos en el cuerpo? 

Las molestias más comunes son:

Diarrea y estreñimiento.

Dolor abdominal.

Comezón anal y nasal.

Rechinar los dientes.

Cansancio extremo.

Mareos, náuseas y gases.

“La mejor manera de prevenir infecciones por parásitos es una buena higiene en el manejo y preparación de los alimentos, lavarse las manos después de ir al baño y antes de comer”, puntualiza Álvarez. 


¿Cuándo debo desparasitar a mis hijos?

Según explica el experto, la Organización Mundial de la Salud, OMS, recomienda realizar este hábito por lo menos dos veces al año, es decir, cada seis meses a toda la familia.

“La parasitosis es un problema de salud pública por lo que es importante tomar acciones para combatirla. Una opción es NOXOM, un moderno antiparasitario apto para actuar sobre todo tipo de parásitos -protozoos, platelmintos, nematelmintos y trematodes-; se puede usar tanto en niños mayores de un año como en adultos”, señala Álvarez. “Es fundamental contar con la orientación del médico de cabecera para realizar el tratamiento y no automedicarse”.

El especialista es enfático recordando que antes de suministrar este u otro fármaco para combatir los parásitos, se debe consultar a un doctor que indique la dosis exacta según la edad y peso del paciente. Por otro lado, recomienda que toda la familia se haga la desparasitación al mismo tiempo, incluyendo las mascotas, a excepción de las mujeres embarazadas ya que los medicamentos que se utilizan pueden ocasionar alguna malformación al feto o embrión en desarrollo.


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