Al ingresar a la semana epidemiológica 26 el Servicio Departamental de Salud (Sedes) confirmó dos casos más positivos de Gripe AH1N1, lo que suman a 7 en todo el Departamento y superan la treintena de casos sospechosos.
El director del Departamento de Epidemiología, Marcelo Magne, explicó los dos últimos casos en Tarija: El primero de un varón de 14 años y el segundo de una señorita de 15. Seis de los casos están registrados en la ciudad capital y uno en Entre Ríos, cuyas edades de los pacientes oscilan entre los dos meses a los 41 años. “Los mismos son de esta localidad (Entre Ríos), no han salido a ningún lado y con eso tenemos siete casos confirmados de influenza, ninguno ha sufrido complicación”. Señaló que vienen realizando campañas de concientización en coordinación con autoridades en educación, para que en el trans curso de la semana puedan realizar una capacitación, de igual manera se hará a centros de salud e instituciones militares de Tarija. Con relación al remedio Tamiflú, Magne dijo que este medicamento lo recibieron el año 2010, pero tiene la fecha de expiración el 2011; sin embargo la fábrica certificó a la Dirección Nacional de Epidemiología que las tabletas tienen un uso más o pueden ser empleadas hasta el año 2013. “El Tamiflú no lo reciben todas las personas, solamente tienen que tenerlo aquellas personas que tienen patología de base, ya que el resto va a cursar con la influenza sin ninguna complicación”.
martes, 26 de junio de 2012
lunes, 25 de junio de 2012
Jóvenes con daño auditivo tienen menor desempeño
La población menor de edad que presenta deterioro auditivo suele caracterizarse por un bajo nivel en los estudios, es decir que su desempeño empeora, informó el director del centro de prótesis para el oído AudioDigital, Raúl Coca.
Esa disminución -según el audiólogo- en el desempeño académico se relaciona a los problemas en el oído, ya que como no escuchan en los parámetros normales anteriores, no tienen seguimiento ni entendimiento pleno de las lecciones en el aula.
Coca añade que, además, los muchachos suelen ocultar ese problema a la familia durante la época escolar, porque no le dan la debida importancia. Además, los maestros asumen que estos jóvenes no prestan atención ni esfuerzo.
Pero con el tiempo tanto la audición como el desempeño académico disminuyen, ya que a diferencia del colegio, en la universidad los alumnos no pueden pedir a sus docentes repetir las explicaciones una y otra vez por no haberlas escuchado bien.
Esa disminución -según el audiólogo- en el desempeño académico se relaciona a los problemas en el oído, ya que como no escuchan en los parámetros normales anteriores, no tienen seguimiento ni entendimiento pleno de las lecciones en el aula.
Coca añade que, además, los muchachos suelen ocultar ese problema a la familia durante la época escolar, porque no le dan la debida importancia. Además, los maestros asumen que estos jóvenes no prestan atención ni esfuerzo.
Pero con el tiempo tanto la audición como el desempeño académico disminuyen, ya que a diferencia del colegio, en la universidad los alumnos no pueden pedir a sus docentes repetir las explicaciones una y otra vez por no haberlas escuchado bien.
El aceite ácido del Omega 3 y 6
El cuerpo requiere de ácidos grasos esenciales, conocidos como omega 3 y omega 6, para convertirlos en los derivados que necesita para su funcionamiento. Al carecer la alimentación actual de muchos productos naturales y ser desequilibrada en nutrientes, al cuerpo le faltan estas sustancias llamadas ácidos grasos esenciales.
Cuando faltan estas grasas buenas, el cuerpo va deteriorándose poco a poco, pues ninguna célula, tejido, glándula u órgano puede funcionar normalmente sin ellas. Cuando faltan las grasas buenas notaremos algunos de los síntomas y signos que se enumeran, aunque pueden manifestarse muchos más como la piel seca, estreñimiento, bajos niveles de energía, pérdida del cabello o cabello reseco, uñas quebradizas, deterioro de hígado y riñones, el sistema inmunológico se deteriora provocando más infecciones, cicatrización lenta de las heridas. Además de los problemas digestivos, inflamaciones, hinchazones, alergias, la pérdida de mineral en los huesos, crecimiento retardado, resistencia a la insulina y mayor riesgo de sobrepeso
Cuando faltan estas grasas buenas, el cuerpo va deteriorándose poco a poco, pues ninguna célula, tejido, glándula u órgano puede funcionar normalmente sin ellas. Cuando faltan las grasas buenas notaremos algunos de los síntomas y signos que se enumeran, aunque pueden manifestarse muchos más como la piel seca, estreñimiento, bajos niveles de energía, pérdida del cabello o cabello reseco, uñas quebradizas, deterioro de hígado y riñones, el sistema inmunológico se deteriora provocando más infecciones, cicatrización lenta de las heridas. Además de los problemas digestivos, inflamaciones, hinchazones, alergias, la pérdida de mineral en los huesos, crecimiento retardado, resistencia a la insulina y mayor riesgo de sobrepeso
Los audífonos ayudan, pero no dan misma audición
Los audífonos son prótesis en el oído que pueden ayudar a recuperar la audición, pero nunca en los parámetros normales previos al deterioro, explica el director del centro AudioDigital, Raúl Coca.
De hecho, los daños auditivos no son eventuales, pero sí se puede evitar y controlar que la pérdida se agrave, comenta Camila Pérez, quien atiende pacientes con dolencias en ese sentido y provee audífonos Siemens, cuyo precio oscila entre 500 y 1.000 dólares.
Ella explica que cada audífono tiene características diferentes, según el paciente, cuyo diagnóstico se logra con una audiometría, examen específico que identifica la gravedad de la pérdida del oído.
De hecho, los daños auditivos no son eventuales, pero sí se puede evitar y controlar que la pérdida se agrave, comenta Camila Pérez, quien atiende pacientes con dolencias en ese sentido y provee audífonos Siemens, cuyo precio oscila entre 500 y 1.000 dólares.
Ella explica que cada audífono tiene características diferentes, según el paciente, cuyo diagnóstico se logra con una audiometría, examen específico que identifica la gravedad de la pérdida del oído.
Vendajes absorbibles
Un proceso que permite confeccionar hebras finas de almidón podría evitar la dolorosa retirada de vendajes, y también haría posible producir papel higiénico y otros productos a precios más baratos que los actuales y de un modo más respetuoso con el medio ambiente.
Si todo sale bien y el proceso finalmente se establece a escala industrial, las empresas podrían fabricar vendajes y otros apósitos médicos con una cualidad singular: A diferencia de los vendajes tradicionales que deben ser retirados, a menudo dolorosamente, estos nuevos vendajes se degradarían en glucosa, una sustancia que el cuerpo absorbe de forma segura. Por tanto, no habría que retirarlos.
El equipo de Lingyan Kong y Greg Ziegler, de la Universidad Estatal de Pensilvania, usó un disolvente para disolver el almidón en un fluido del que es posible formar largas hebras o fibras. Estas fibras pueden ser combinadas y entrelazadas para formar hojas parecidas a pañuelos de papel, vendas y productos similares.
Como el almidón es muy abundante, resulta menos costoso que otros materiales usados en la actualidad para confeccionar fibras. La celulosa, obtenida normalmente a partir de los árboles, es una de las fuentes más comunes de polímeros. Los polímeros creados a partir del petróleo también se utilizan como materias primas. Sin embargo, el precio de la celulosa y el de los materiales creados a partir del petróleo siguen aumentando, así como los retos medioambientales actuales en los que dichas materias primas están implicadas de un modo u otro.
Si todo sale bien y el proceso finalmente se establece a escala industrial, las empresas podrían fabricar vendajes y otros apósitos médicos con una cualidad singular: A diferencia de los vendajes tradicionales que deben ser retirados, a menudo dolorosamente, estos nuevos vendajes se degradarían en glucosa, una sustancia que el cuerpo absorbe de forma segura. Por tanto, no habría que retirarlos.
El equipo de Lingyan Kong y Greg Ziegler, de la Universidad Estatal de Pensilvania, usó un disolvente para disolver el almidón en un fluido del que es posible formar largas hebras o fibras. Estas fibras pueden ser combinadas y entrelazadas para formar hojas parecidas a pañuelos de papel, vendas y productos similares.
Como el almidón es muy abundante, resulta menos costoso que otros materiales usados en la actualidad para confeccionar fibras. La celulosa, obtenida normalmente a partir de los árboles, es una de las fuentes más comunes de polímeros. Los polímeros creados a partir del petróleo también se utilizan como materias primas. Sin embargo, el precio de la celulosa y el de los materiales creados a partir del petróleo siguen aumentando, así como los retos medioambientales actuales en los que dichas materias primas están implicadas de un modo u otro.
La disminución auditiva está presente desde los 17 años
La disminución auditiva ahora se presenta desde los 17 años, a diferencia de hace una década, cuando la edad promedio de pacientes con esa dolencia era 45 años, informó el director del centro AudioDigital, Raúl Coca.
Añadió que la razón para esa variación en la edad de los pacientes que visitan su consultorio se debe, en general, a la contaminación acústica ambiental y, en particular, al volumen por encima de lo adecuado en el uso de dispositivos individuales de música, como MP3, Ipods, entre otros aparatos.
AudioDigital es un centro de prótesis en tratamientos para recuperar el nivel de audición, como audífonos. Coca detalla que de un promedio de 90 pacientes que atienden cada mes, 30 tienen entre 40 y 55 años, y 60 son menores, la mayoría alrededor de los 18 años.
“Ello se debe al avance de la tecnología, todos los jóvenes que vienen (al consultorio) usan aparatos de música de uso personal y creen que mientras el volumen sea más fuerte, es mejor”, y aclara que el daño es irreversible, aunque no inmediato, ya que se manifiesta seis meses hasta un año luego de usar esos dispositivos con elevado volumen.
El fonoaudiólogo Esteban Michel detalla que el problema frecuente es hiperacusia, pérdida auditiva, que puede presentar zumbidos o dolores de cabeza con el deterioro de la audición.
El especialista señala que si bien hay traumas por contaminación acústica ambiental -vehículos, aparatos electrónicos, sistemas de sonido en televisión o cine-, ahora es común el deterioro del oído por los dispositivos de música, que elevan el nivel de decibeles hasta 120 en algunos casos, cuando lo aconsejable para el oído humano es entre 55 y 65 decibeles.
Claro que ese perjuicio depende, además, del tiempo en que se escuche ese elevado rango de volumen y en qué forma, aclara Michel: si diariamente se escucha alrededor de tres horas, el efecto se manifestará en pocos meses.
También afecta el tipo de audífono con que se escucha, ya que hay aquellos que se colocan sobre la oreja y otros que se introducen directamente al pabellón del oído. Los segundos podrían debilitar más el órgano, pero ambos maltratan ese sentido.
Recurrir a prótesis
Las causas para que una persona recurra a las prótesis auditivas son diversas, desde el cansancio auditivo -por la edad-, problemas hereditarios o causas externas -como las bocinas, los bares o las marchas-, enumera Coca.
Los especialistas coinciden en la carencia de educación acústica que prevenga los perjuicios al oído por razones externas. La gente desconoce, además, que los problemas de pérdida auditiva son irreversibles, por lo que si bien se puede evitar agravar el deterioro, no se recupera el mismo nivel de audición.
Ven en el desarrollo de la tecnología un elemento que sobre todo vuelve vulnerable a la población menor de edad. Michel considera, por ejemplo, que en las unidades educativas debería prohibirse el uso de esos aparatos personales.
Mientras que Coca sugiere que se norme de manera más estricta la contaminación acústica en las urbes, como el tráfico vehicular. Michel dice que donde más contaminación hay es en las capitales.
Generaciones con menor audición
Las generaciones futuras dentro de diez años padecerán disminución acústica más tempranamente que las actuales, estima el fonoaudiólogo Esteban Michel. Incluso su nivel auditivo al nacer podría ser menor debido a la contaminación acústica ambiental.
“No significa que el hijo va a heredar ese deterioro de los padres, sino que estará expuesto a mayor volumen en su entorno, con la música, la televisión, incluso la voz en su hogar será más fuerte”, explica.
Para él como para el director de AudioDigital, Raúl Coca, la disminución del nivel auditivo es resultado de una permanente contaminación acústica en el ambiente, que se agudiza en ciudades de mayor desarrollo urbanístico.
Dicho riesgo es mayor en esas urbes, debido a que presentan mayor actividad en construcciones, más medios de comunicación y mayor tráfico vehicular.
“Se va a dañar el oído no sólo por los vehículos o los avances tecnológicos, la alta concentración poblacional afectará”, explica el especialista.
Ello puede afectar con la permanente presencia de sonido de la gente en las calles. La contaminación presenta más decibeles de lo que se permite, por ejemplo en La Paz se establece que 80 decibeles en las bocinas es lo adecuado, pero suele haber más de 90.
Mientras que en algunos negocios, como locales nocturnos, el nivel suele llegar a los 100 decibeles.
Antecedentes
Deterioro A partir de los 45 años suelen manifestarse los problemas por cansancio auditivo, debido a la edad.
Juventud La disminución auditiva en adolescentes se debe al uso de dispositivos de música con alto volumen.
Norma Lo permitido en el entorno son 80 decibeles, pero suele haber más de 90.
Añadió que la razón para esa variación en la edad de los pacientes que visitan su consultorio se debe, en general, a la contaminación acústica ambiental y, en particular, al volumen por encima de lo adecuado en el uso de dispositivos individuales de música, como MP3, Ipods, entre otros aparatos.
AudioDigital es un centro de prótesis en tratamientos para recuperar el nivel de audición, como audífonos. Coca detalla que de un promedio de 90 pacientes que atienden cada mes, 30 tienen entre 40 y 55 años, y 60 son menores, la mayoría alrededor de los 18 años.
“Ello se debe al avance de la tecnología, todos los jóvenes que vienen (al consultorio) usan aparatos de música de uso personal y creen que mientras el volumen sea más fuerte, es mejor”, y aclara que el daño es irreversible, aunque no inmediato, ya que se manifiesta seis meses hasta un año luego de usar esos dispositivos con elevado volumen.
El fonoaudiólogo Esteban Michel detalla que el problema frecuente es hiperacusia, pérdida auditiva, que puede presentar zumbidos o dolores de cabeza con el deterioro de la audición.
El especialista señala que si bien hay traumas por contaminación acústica ambiental -vehículos, aparatos electrónicos, sistemas de sonido en televisión o cine-, ahora es común el deterioro del oído por los dispositivos de música, que elevan el nivel de decibeles hasta 120 en algunos casos, cuando lo aconsejable para el oído humano es entre 55 y 65 decibeles.
Claro que ese perjuicio depende, además, del tiempo en que se escuche ese elevado rango de volumen y en qué forma, aclara Michel: si diariamente se escucha alrededor de tres horas, el efecto se manifestará en pocos meses.
También afecta el tipo de audífono con que se escucha, ya que hay aquellos que se colocan sobre la oreja y otros que se introducen directamente al pabellón del oído. Los segundos podrían debilitar más el órgano, pero ambos maltratan ese sentido.
Recurrir a prótesis
Las causas para que una persona recurra a las prótesis auditivas son diversas, desde el cansancio auditivo -por la edad-, problemas hereditarios o causas externas -como las bocinas, los bares o las marchas-, enumera Coca.
Los especialistas coinciden en la carencia de educación acústica que prevenga los perjuicios al oído por razones externas. La gente desconoce, además, que los problemas de pérdida auditiva son irreversibles, por lo que si bien se puede evitar agravar el deterioro, no se recupera el mismo nivel de audición.
Ven en el desarrollo de la tecnología un elemento que sobre todo vuelve vulnerable a la población menor de edad. Michel considera, por ejemplo, que en las unidades educativas debería prohibirse el uso de esos aparatos personales.
Mientras que Coca sugiere que se norme de manera más estricta la contaminación acústica en las urbes, como el tráfico vehicular. Michel dice que donde más contaminación hay es en las capitales.
Generaciones con menor audición
Las generaciones futuras dentro de diez años padecerán disminución acústica más tempranamente que las actuales, estima el fonoaudiólogo Esteban Michel. Incluso su nivel auditivo al nacer podría ser menor debido a la contaminación acústica ambiental.
“No significa que el hijo va a heredar ese deterioro de los padres, sino que estará expuesto a mayor volumen en su entorno, con la música, la televisión, incluso la voz en su hogar será más fuerte”, explica.
Para él como para el director de AudioDigital, Raúl Coca, la disminución del nivel auditivo es resultado de una permanente contaminación acústica en el ambiente, que se agudiza en ciudades de mayor desarrollo urbanístico.
Dicho riesgo es mayor en esas urbes, debido a que presentan mayor actividad en construcciones, más medios de comunicación y mayor tráfico vehicular.
“Se va a dañar el oído no sólo por los vehículos o los avances tecnológicos, la alta concentración poblacional afectará”, explica el especialista.
Ello puede afectar con la permanente presencia de sonido de la gente en las calles. La contaminación presenta más decibeles de lo que se permite, por ejemplo en La Paz se establece que 80 decibeles en las bocinas es lo adecuado, pero suele haber más de 90.
Mientras que en algunos negocios, como locales nocturnos, el nivel suele llegar a los 100 decibeles.
Antecedentes
Deterioro A partir de los 45 años suelen manifestarse los problemas por cansancio auditivo, debido a la edad.
Juventud La disminución auditiva en adolescentes se debe al uso de dispositivos de música con alto volumen.
Norma Lo permitido en el entorno son 80 decibeles, pero suele haber más de 90.
Nanotecnología médica
El ganador del premio Nobel de Física, del año 1965, Richard Feynman fue el primero en hacer referencia a las posibilidades de la nanociencia y la nanotecnología en el célebre discurso que dio en el Instituto Tecnológico de California, el 29 de diciembre de 1959, titulado “Abajo hay espacio de sobra”. Otro hombre de esta área fue Eric Drexler quien predijo que la nanotecnología podría usarse para solucionar muchos de los problemas de la humanidad, pero también podría generar poderosísimas armas de devastación. Creador del Foresight Institute y autor de libros como “Máquinas de la Creación” muchas de sus predicciones iníciales no se cumplieron, y sus ideas parecen exageradas en la opinión de otros expertos. El término nanotecnología se refiere a la manipulación de la materia en la escala de los átomos y las moléculas, donde el tamaño se mide en millonésimas de un milímetro. Un nanómetro equivale a la mil millonésima parte de un metro. En la escala nanométrica, entre uno y cien nanómetros, los materiales pueden exhibir muy diferentes propiedades que los mismos materiales de la misma composición pero de escala mayor. Propiedades tales como fuerza, conductividad, color y toxicidad pueden cambiar en la escala nanométrica, y las propiedades pueden cambiar dentro de dicha escala también. Al explotar los cambios nanoescalares de dichas características, los investigadores intentan crear materiales novedosos que cuenten con mayor funcionalidad. El Director del Proyecto de Nanotecnologías Emergentes, David Rejeski, en su testimonio ante el Comité de Ciencia de la Cámara de Representantes Estadunidenses el año 2005, menciona que la nanotecnología es la “tecnología transformadora del siglo veintiuno”, y realiza una prognosis indicando que la nanotecnología revolucionará la manufactura en todos los sectores de la industria y eventualmente “impactará la producción de virtualmente todos los objetos fabricados por los seres humanos”. La medicina es justamente un sector que será profundamente influido por los materiales y dispositivos nanoescalares.
La nanomedicina es el campo de la medicina cuyo objetivo es el de reparar partes del cuerpo dañado como huesos, músculos o nervios al nivel molecular. Para el año 2015 el instituto para la salud de los Estados Unidos en el campo de la nanomedicina tiene los siguientes objetivos: (1) Encontrar y destruir células con cáncer temprano. (2) Remover y reemplazar células rotas por sus correspondientes elementos a nanoescala. (3) Desarrollar e implementar controles moleculares para manejar la medicina del paciente. La nanociencia puede ser usada en la medicina desde muy diferentes puntos de vista, como los siguientes: (1) Almacenamiento de información genética. (2) Diagnóstico e identificación de enfermedades. (3) detección de las enfermedades susceptibles como el Alzheimer. (4) Una mejor clasificación y taxonomía de las enfermedades. (5) Diseño de fármacos basados en cromosomas. (6) Terapia genética. (7) Células especializadas, anticuerpos.
Samitier menciona, en la presentación de la Plataforma Española de Nanomedicina el año 2005, que la nanomedicina comprende aquellas prácticas médicas, incluyendo la prevención, el diagnóstico y la terapia, que requieren tecnologías basadas en interacciones entre el cuerpo humano y materiales, estructuras o dispositivos cuyas propiedades se definen a escala nanométrica. Los procesos nanotecnológicos son capaces de trabajar a esta escala, la escala del nanómetro. El nanómetro equivale a una milmillonésima parte de un metro. Está científicamente comprobado que es precisamente en este rango de tamaños en el que se sitúan ciertas macromoléculas biológicas básicas en el funcionamiento de todos los seres vivos, como el acido desoxirribonucleico o las proteínas. La interacción entre los componentes del cuerpo humano y los materiales, estructuras o dispositivos creados mediante la nanotecnología abre las puertas a nuevas posibilidades en medicina. Los avances en medicina producidos por la entrada de la nanotecnología se concretan principalmente en mejoras en los métodos diagnósticos, en la liberación de fármacos y en la medicina regenerativa. Los métodos diagnósticos son esenciales para detectar la presencia de una enfermedad de forma precoz y, a partir de ahí, comenzar un tratamiento que pueda combatir la enfermedad causando el menor daño posible al resto del organismo. Mediante el diagnóstico in vitro e in vivo se puede averiguar de qué enfermedad está afectado un paciente, normalmente mediante el análisis de muestras extraídas al enfermo. Este análisis es ahora más sencillo, rápido y preciso con los nuevos dispositivos de diagnóstico fruto de la investigación en nanomedicina.
La nanomedicina es el campo de la medicina cuyo objetivo es el de reparar partes del cuerpo dañado como huesos, músculos o nervios al nivel molecular. Para el año 2015 el instituto para la salud de los Estados Unidos en el campo de la nanomedicina tiene los siguientes objetivos: (1) Encontrar y destruir células con cáncer temprano. (2) Remover y reemplazar células rotas por sus correspondientes elementos a nanoescala. (3) Desarrollar e implementar controles moleculares para manejar la medicina del paciente. La nanociencia puede ser usada en la medicina desde muy diferentes puntos de vista, como los siguientes: (1) Almacenamiento de información genética. (2) Diagnóstico e identificación de enfermedades. (3) detección de las enfermedades susceptibles como el Alzheimer. (4) Una mejor clasificación y taxonomía de las enfermedades. (5) Diseño de fármacos basados en cromosomas. (6) Terapia genética. (7) Células especializadas, anticuerpos.
Samitier menciona, en la presentación de la Plataforma Española de Nanomedicina el año 2005, que la nanomedicina comprende aquellas prácticas médicas, incluyendo la prevención, el diagnóstico y la terapia, que requieren tecnologías basadas en interacciones entre el cuerpo humano y materiales, estructuras o dispositivos cuyas propiedades se definen a escala nanométrica. Los procesos nanotecnológicos son capaces de trabajar a esta escala, la escala del nanómetro. El nanómetro equivale a una milmillonésima parte de un metro. Está científicamente comprobado que es precisamente en este rango de tamaños en el que se sitúan ciertas macromoléculas biológicas básicas en el funcionamiento de todos los seres vivos, como el acido desoxirribonucleico o las proteínas. La interacción entre los componentes del cuerpo humano y los materiales, estructuras o dispositivos creados mediante la nanotecnología abre las puertas a nuevas posibilidades en medicina. Los avances en medicina producidos por la entrada de la nanotecnología se concretan principalmente en mejoras en los métodos diagnósticos, en la liberación de fármacos y en la medicina regenerativa. Los métodos diagnósticos son esenciales para detectar la presencia de una enfermedad de forma precoz y, a partir de ahí, comenzar un tratamiento que pueda combatir la enfermedad causando el menor daño posible al resto del organismo. Mediante el diagnóstico in vitro e in vivo se puede averiguar de qué enfermedad está afectado un paciente, normalmente mediante el análisis de muestras extraídas al enfermo. Este análisis es ahora más sencillo, rápido y preciso con los nuevos dispositivos de diagnóstico fruto de la investigación en nanomedicina.
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