sábado, 22 de septiembre de 2012

Derechos y deberes de las personas que viven con VIH Sida

Es muy importante buscar la oportunidad en la lucha por los derechos humanos de las personas que viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el conocimiento a proteger sus derechos disminuye su vulnerabilidad y al transgredir esos derechos facilita la dispersión del VIH.

La discriminación de las Personas que Viven con VIH - Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (PVVS) es a veces por desconocimiento de la legislación o políticas de salud, leyes que establecen los derechos de las PVVS pero que lamentablemente estos no son respetados, en los hechos.

Para las PVVS es muy difícil asimilar el impacto que las causa cuando el diagnóstico es reactivo, es una situación de cómo van a enfrentar ante ellos, la familia y la sociedad.

La ayuda que actualmente se brinda es a través de un equipo de profesionales sensibilizados en todas las instituciones de salud.

La ayuda profesional brindará una orientación e información, esta puede ser individual o grupal, facilitando en la comprensión de la realidad en que vive la PVVS, aliviando el desconcierto que causa el VIH, al enterarse de ser reactivo.

Al intervenir se dará un enfoque bio, psicosocial, logrando de esta manera un equilibrio adecuado que alcance a solucionar las múltiples necesidades de estas personas; el interés en el bienestar físico y mental hace que la información sea oportuna y las resoluciones no solo sean físicas sino psicológicas, ambas tienen la importancia.

En lo físico se considerará desde el laboratorio, exámenes de rutina, la nutrición y los ejercicios físicos ayudarán a mantenerse en condiciones de vida e incrementarán sus niveles de salud. Buscar los servicios de prevención del VIH, el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual, uso de preservativos, tanto masculino como femenino.

En el aspecto psicológico será importante clarificar sus dudas y temores para tomar una decisión respecto a sus intereses personales, el daño psicológico es muy complejo, temor al resultado del laboratorio, recibir el rechazo familiar, ruptura en la pareja y a veces la pérdida de la fuente laboral.

El autoestima es demasiado bajo, la PVVS debe comprender que el diálogo que tenga con el personal de salud será muy respetuoso y confidencial, la ética del profesional está relacionada con los principios personales de responsabilidad profesional.

Las personas que viven con el VIH no pueden ejercer dentro el trabajo sexual comercial, tampoco ser donantes de sangre, órganos, tejidos o semen, las PVVS que intenten transmitirlo a otras personas serán pasibles a sanciones establecidas en el código penal.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Los cortocircuitos del corazón

Las arritmias son frecuentes, pero pasan desapercibidas. Sin embargo, son mortales e incapacitantes, advierte el cardiólogo y arritmiólogo Luis Alberto Rengel, de la clínica especializada en cardiología "Biocor". "Son fenómenos eléctricos que funcionan fuera de lo normal del ritmo cardiaco del corazón, existen varios tipos de arritmias, lo importante es determinar la causa y el tipo", explica el experto. Los más frecuentes en la tercera edad son los supraventriculares y fibrilación auricular, que provocan coágulos en el corazón, que sin la previa detención y un adecuado tratamiento pueden ocasionar desde una embolia hasta una muerte súbita, advierte el especialista.

Las caras de la arritmia. "Son traicioneras e hipócritas", dice el experto, puesto que empiezan por indefensas lagunas mentales. "Atacan al área cognitiva y solo aparentan una falta de memoria o desmayo". Por este motivo, se las confunde y pocas veces se diagnostica ya que el paciente no siente nada, enfatiza Rengel. Sin embargo, cuando ya el cuadro es crónico, puede llevar a enfermedades de insuficiencia cardiaca, parálisis, desmayos, insuficiencia cardiaca, muerte súbita, entre otros.

La no frecuente, pero la más mortal. Por su parte, las arritmias ventriculares son menos frecuentes que la ya nombrada, no obstante es más peligrosa, ya que pueden ocasionar una muerte súbita. Este tipo se presentan en dos clases: las chagásicas y coronarias.

Cómo se presenta. Existe un marcapaso natural en el corazón, explica el especialista y este funciona entre 60 y 100 impulsos en reposo. "Si el impulso es menor a 60 o mayor a 100, en cualquiera de los dos casos es una arritmia". Esta enfermedad incide en los conductos del corazón, y la velocidad y frecuencia pueden ser lentas o rápidas. "Es en base de esta frecuencia, que se puede tratar, "indica el especialista. Se las puede contrarrestar en cuadros con medicamentos o en caso necesario con una cirugía para reparar la válvula, para que recupere su funcionamiento normal o reemplazarla con una válvula artificial.

Un diagnóstico. En este sentido, el cardiólogo recomienda que ante los mínimos síntomas como los mareos, desmayos y palpitaciones, se acuda a un cardiólogo para determinar si existe la patología y si es así, qué tipo de arritmia es. El diagnóstico se puede saber mediante un cardioelectrograma, que es un método que permite ver la actividad eléctrica del corazón. Si no funciona con esta prueba, se le puede realizar un holter de 24 horas que graba la actividad durante todo este tiempo. Sin embargo, hay casos en los que se presentan muy de vez en cuando, para ello también existen equipos adecuados para detectar, informa Rengel y aconseja realizarse un chequeo periódicamente.

Relacionan vitamina D y riesgo de muerte

En un nuevo estudio se ha llegado a la conclusión de que para las personas de la tercera edad, sobre todo las de constitución física débil, tener niveles bajos de vitamina D puede implicar un riesgo mucho mayor de muerte. En la investigación, efectuada sobre una muestra de población estadounidense, el riesgo de muerte de las personas de la tercera edad con niveles bajos de vitamina D fue un 30 por ciento mayor que el de las que tenían los niveles más altos.El riesgo de muerte de los sujetos de constitución física débil con niveles bajos de vitamina D fue el triple del de las personas cuya constitución física no era débil y que tenían niveles más altos. Por constitución física débil se entiende en este estudio el estado de una persona que ha experimentado un descenso en su funcionalidad física: debilidad muscular, lentitud al caminar, experimentar cansancio físico, entre otros.

EN 2013 Unas 400 personas serán vacunadas

Un ensayo clínico se va a llevar a cabo en el primer trimestre de 2013 con 400 personas a las que se aplicará una vacuna contra el Alzheimer, que ya ha superado la fase de experimentación animal y que está pendiente de ser aprobada por la Agencia Española del Medicamento.

Manuel Sarasa, catedrático de Anatomía de la Universidad de Zaragoza y director científico de Araclon Biotech, compañía que realizará el estudio, así lo explicó en rueda de prensa en Barcelona, junto con los doctores Javier Jorba y Antonio Páez, de la empresa Grifols.

La vacuna, ha indicado Sarasa, permitirá combatir la enfermedad en sus estadios más iniciales, cuando aún el cerebro de las personas afectadas no se ha atrofiado por la muerte de las neuronas.

Paralelamente al inicio de los ensayos en humanos de la vacuna, la empresa catalana ha desarrollado desde 2006 otros dos ensayos clínicos y ha iniciado un tercero, en el que participan unos 350 pacientes de España y Estados Unidos, basado en la utilización de proteínas plasmáticas (todas las proteínas presentes en el plasma de la sangre), también para combatir el Alzheimer.

Centro Fortaleza para enfermos con Alzheimer

Consciente que el Alzheimer es una enfermedad incurable que destruye a las familias, Ximena Badani, fisioterapeuta y gereontóloga, tras trabajar 15 años en Suecia, regresó a Bolivia y abrió el Centro Fortaleza para pacientes con Alzheimer y otras demencias.

El centro cuenta con un equipo multidisciplinario conformado por enfermeras, nutricionista, psicopedagoga, médicos geriatras, psiquiatra, neurólogo, fisioterapeuta y otros. Ofrece alojamiento (día y noche), alimentación, y atención en diferentes áreas. El Centro Fortaleza está ubicado en la Avenida Beijin esquina Chimané. Mayores informes al teléfono 4424463 o al celular 72251010.

La Asociación Alzheimer Bolivia apoya al enfermo y al cuidador

“El Alzheimer ataca el cerebro del enfermo y el corazón de la familia, porque sus secuelas son realmente difíciles para enfrentar en lo emocional, económico, familiar; postergando, a medida que progresa, a uno de sus miembros a ser un cuidador de las 24 horas y quizá por muchos años”, explica Gustavo Cardozo, presidente de la Asociación Alzheimer Bolivia (AAB).

Por ello, las actividades de esta asociación, a parte de centrarse en el paciente, también realizan acciones que benefician a los cuidadores. Así, se guía a los cuidadores (generalmente son los hijos/as) para que no sólo aprendan a cuidar al enfermo, sino a cuidarse a sí mismos, explica la psicóloga Ana María Alcázar de la AAB Cochabamba.

Cuando se tiene un enfermo de Alzheimer en la familia, hay dos reacciones comunes: hay los hijos que asumen el rol de cuidadores y los otros, que escapan de esa realidad dejando todo el peso en el que asume la responsabilidad. Es bastante abrumador cuidar a las personas con Alzheimer, por ello quienes asumen el rol son afectados tanto a nivel emocional (irritabilidad y depresión) como a nivel físico (desgaste, cansancio, enflaquecen, pierden el apetito), pues cambian su vida: dejan de hacer las cosas que hacían cotidianamente y centran toda su atención en la persona enferma, generalmente se aíslan, comenta Alcázar.

En la asociación, existe apoyo mutuo entre los integrantes, y al ver que no son los únicos con el problema empiezan a cambiar su mirada frente a la enfermedad y a su rol de cuidadores. También se trabaja con ellos en la restructuración del pensamiento cambiando el pensamiento negativo, en positivo. Además de realizar diferentes actividades para fortalecer su personalidad, explica.

Asociación

La Asociación Alzheimer Bolivia (AAB), una organización civil sin fines de lucro, brinda capacitación y apoyo a familiares con Alzheimer. Está integrada por familiares, pacientes, profesionales de diferentes áreas y voluntarios ligados a esta patología.

Fue creado en el año 2008 y cuenta con capítulos en Cochabamba, Santa Cruz, La Paz, Potosí, Sucre y Tarija.

En Cochabamba, los de la AAB se reúnen en la Parroquia El Hospicio. Para mayores informes comunicarse a los celulares 72716114 – 70301183 – 79718464, al correo electrónico aab@bolivia.com o visitar su página web: asociaciónalzheimerbolivia.blogspot.com.

La longevidad aumenta los casos de Alzheimer

El envejecimiento de la población a nivel mundial, va en aumento. Los expertos señalan que la población mayor de 60 años en Latinoamérica se duplicará en los próximos 40 años. En 1900 una persona vivía hasta los 29 años promedio. Hoy por hoy, esa esperanza de vida aumentó y ronda los 74 años, según un estudio presentado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Así, el envejecimiento de la población convierte al Alzheimer en el gran problema de este siglo. “Se la llama la epidemia del siglo XXI pues los adultos mayores son más propensos a padecerla y cómo hemos aumentado en el mundo las expectativas de vida y mayor densidad de esta población en este rango, se hace más recurrente”, explica Gustavo Cardozo, presidente de la Asociación de Alzheimer Bolivia.

La enfermedad de Alzheimer es una de las causas más frecuentes de demencia. Actualmente, afecta a 36 millones de personas en el mundo y se estima que para el 2050 habrá más de 113 millones.

Aunque en Bolivia no se cuenta con datos estadísticos de enfermos con Alzheimer, la cantidad de personas con esta enfermedad ha aumentado. Cualquier país que ya haya superado su barrera de mortalidad mayor de los 60-65 años está teniendo este problema, explica la neurocirujana Sandra Campero.

En Bolivia, la esperanza de vida aumentó de 58 a 63 años según el Instituto Nacional de Estadísticas y la OPS considera que aumentó a 66,8 años.

Actualmente, los adultos mayores representan el siete por ciento de la población y se estima que para el 2020 existirá más de un millón de personas de la tercera edad.

Hoy, 21 de septiembre, es el Día Mundial del Alzheimer que fue creado por la Organización Mundial de la Salud la Federación Internacional de Alzheimer para crear conciencia sobre este mal y hacer un llamado a la población en general para solidarizarse con quienes la padecen.

El Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo que destruye en forma gradual la memoria, la capacidad de aprender, de razonar, de formar juicios, de comportarse y de comunicarse, explica el doctor Daniel Santillan, especialista en medicina interna y geriatría.

Así, la enfermedad se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian, explica el especialista.

Las causas de la enfermedad son desconocidas, explica Campero. Se habla de un virus, de causas ambientales, predisposición genética, estrés y otros. Generalmente se presenta desde los 55–60 años.

Santillan explica que entre los factores de riesgo está la edad, como uno de los elementos principales.

La historia familiar, la genética, traumas severos de cabeza, el bajo desarrollo intelectual, el género (más frecuente en mujeres que en hombres) y enfermedades crónicas (entre ellos: hipertensión arterial, diabetes mellitus, infecciones e inflamaciones del cerebro, aumento de colesterol y otros) son otros de los factores de riesgo de este mal.

“Sin descartar la herencia, todos estamos sujetos a poder enfermar”, explica Santillan.

Signos y diagnóstico

El Alzheimer, una enfermedad que avanza de manera progresiva, y que si bien hasta ahora no existe un remedio para combatirla, es posible realizar diagnósticos para su detección y tratamiento temprano.

Diversos estudios enumeran diez signos de alarma: la pérdida de memoria que afecta la capacidad laboral; dificultad para las tareas de casa; problemas con el lenguaje; desorientación en tiempo y lugar; juicio disminuido (colocar los zapatos en el refrigerador); problemas con el pensamiento abstracto; colocar cosas en lugares errados; cambio de humor; cambios de personalidad; pérdida de iniciativa.

El diagnóstico de este padecimiento es más que todo clínico, comenta Campero. Es decir todo empezará por hacer una buena historia clínica preguntando al enfermo y a quien viven con él. Así se identificaran los cambios cognitivos con la pérdida de memoria. Las personas pueden o no recordar hechos o datos recientes, cuenta reiterativamente algunas cosas, se olvidan nombres de sus familiares más cercanos, tienen cambios de humor repentino y otros.

“Es muy duro para toda la familia y para el paciente. Al inicio olvidan las cosas recientes, las cosas de hace tiempo son las cosas que más marcadas se quedan. Por ejemplo, existen personas que olvidan a su esposo/sa e hijos y sólo se acuerdan de sus papás y de su niñez”, explica la especialista.

Detectarla en etapa temprana

Pese a que aún esta enfermedad no tiene cura, hay fármacos que evitan que la enfermedad avance rápidamente.

Por ello, es importante detectarla en una etapa temprana. Los expertos instan a realizarse un diagnóstico a partir de los 55 años aproximadamente, sobre todo aquellos que tienen antecedentes familiares y pueden tener una predisposición genética.

Cómo retrasarla

Muchos expertos explican que realizar ejercicio físico y mental, cuidar la alimentación, trabajar para tener pensamientos positivos y protegerse de los agentes medioambientales contaminantes ayuda a prevenir la aparición del Alzheimer.

Sandra Campero, aconseja realizar gimnasia mental constamente. Así, recomienda resolver crucigramas, hacer rompecabezas, practicar juegos que requieran esfuerzo mental, aprender un idioma en la edad de riesgo, aprender poemas/canciones, cosas nuevas e incluso, cambiar de calle en la ruta diaria, son pequeñas cosas que retrasan la aparición, explica.

ETAPAS DE LA ENFERMEDAD

En las etapas tempranas, los síntomas pueden ser muy sutiles y pueden parecerse a signos que muchas personas erróneamente le atribuyen al "envejecimiento normal". Entre los síntomas se encuentran uno o más de los siguientes:

• Repetición frecuente de enunciados

• Ubicación equivocada de cosas

• Dificultad para recordar el nombre de objetos conocidos

• Perderse en rutas conocidas

• Cambios de personalidad

• Perder interés por las cosas que antes se disfrutaba

• Dificultad para realizar tareas que requieren algo de elaboración mental, pero que solían ser fáciles, como llevar el control de uso de la chequera, jugar juegos complejos y aprender rutinas o informaciones nuevas.

En una etapa más avanzada, los síntomas son más obvios y pueden abarcar:

• Olvidar detalles acerca de eventos corrientes

• Olvidar eventos en la vida personal, perdiendo conciencia de quién se es

• Problemas para escoger la ropa apropiada

• Alucinaciones, discusiones, repartir golpes y conducta violenta

• Delirio, depresión y agitación

• Dificultad para realizar tareas básicas como preparar alimentos y conducir

En las etapas finales de la enfermedad, la persona ya no puede vivir sin ayuda. La mayoría de las personas en esta etapa:

• No reconocen el lenguaje

• No reconocen a los miembros de la familia

• No son capaces de desempeñar las actividades básicas de la vida diaria como comer, vestirse y bañarse.