sábado, 16 de septiembre de 2017

Fracturas de huesos en los niños

A los niños les encanta correr, saltar, brincar y dar tumbos, por tanto los accidentes en la infancia son algo frecuente. Una mano mal apoyada, una caída o un golpe pueden dar lugar a una fractura de huesos.

Casi la mitad de los niños, nada menos que un 42 por ciento, tiene posibilidad de sufrir una fractura de hueso a lo largo del periodo de crecimiento. En las niñas, tal vez porque participan en juegos menos activos, la probabilidad es algo menor, del 27 por ciento.

Las fracturas de huesos en los niños son episodios bastante habituales, aunque normalmente se resuelven en poco tiempo y sin dejar secuelas. La fractura más frecuente en la infancia se produce en los huesos del antebrazo (radio o cúbito) y en el codo, y aproximadamente tres de cada cuatro fracturas de antebrazo en los niños involucran el extremo del radio que corresponde a la muñeca.

Al ser los huesos de los niños diferentes a los de los adultos (son más elásticos, más porosos), las fracturas también son diferentes, y por tanto el tratamiento suele ser más sencillo debido a la alta capacidad de regeneración y remodelación del esqueleto en crecimiento.



Tratamiento de las fracturas

en los niños

Las fracturas en los huesos de un niño comienzan a soldar mucho más rápido que los huesos de un adulto. Por tanto, si se sospecha que el niño puede haber sufrido una fractura porque hay dolor o hinchazón, es importante que reciba atención médica de forma inmediata. Así los huesos se podrán fijar para que empiecen a soldar adecuadamente.

Cuando hay sospecha de fractura se debe inmovilizar la extremidad del niño hasta llegar al centro de asistencia.

Cada fractura tiene su tratamiento específico, dependiendo además de la edad del niño, pero en términos globales, el objetivo es conseguir la consolidación del hueso de forma rápida y efectiva, evitar los desplazamientos y evitar la aparición de complicaciones.

Las fracturas leves sólo requieren de una férula o yeso durante 3 o 4 semanas hasta que suelden.

Las fracturas más severas pueden requerir que el médico tenga que manipular los huesos para alinearlos debidamente y pueden necesitar inmovilización durante más tiempo.

La cirugía en caso de fractura en los niños está indicada cuando hay desplazamientos, cuando los huesos no pueden alinearse de forma manual, cuando los huesos se han fracturado pasando a través de la piel o cuando han comenzado a soldarse en una posición incorrecta.

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