lunes, 31 de marzo de 2014

Terapia psicológica a pacientes terminales

El apoyo psicológico en pacientes con enfermedades terminales y para sus familias, es fundamental para sobrellevar momentos difíciles ya que de alguna manera se ven obligados a cambiar su modo de vida y de pensar.

Para la Mgr. Pilar Gamboa Afcha, especialista en Programación Neuro Lingüística (PNL) y neuro psicóloga, las enfermedades terminales hacen referencia más que a una patología, a un estado del paciente que no tiene un tratamiento específico curativo, ya que la presencia de alguna enfermedad es avanzada, progresiva e incurable y con un pronóstico de vida no mayor a los meses. En este tipo de pacientes existen síntomas que son intensos, multifactoriales y producen un gran impacto a nivel físico y psicológico, tanto en el paciente como en su familia. Pilar Gamboa explica que en el Centro Holístico de Servicios Psicológicos cuentan con programas de acompañamiento a pacientes y familias con enfermedades en situación terminal, donde el principal objetivo es brindar atención psicológica integral que posibilite lo que se denomina “calidad de vida”. Se trabaja en interconsulta con los médicos especialistas.

“Generalmente, se considera que el paciente terminal tiene una sobrevida de corto tiempo. En estas circunstancia, ante el hecho de enfrentar la realidad cercana de la muerte, se despiertan tanto en los pacientes como en las familias una serie de sentimientos, donde aparecen sensaciones de angustia, desesperación, tristeza, temor, impotencia y otras emociones. Estos sentimientos están relacionados con el distres o malestar psicológico. Como es lógico, nada se puede generalizar, dependerá de cada persona y sus experiencias lo que vayan a sentir”, explica.

Según Gamboa, la edad en los pacientes es una variable importante; “no es lo mismo hacer el acompañamiento a un niño, o un adolescente, ya que se convierte en un reto para la familia, para los profesionales y la sociedad en general. No se espera que un niño o joven muera con una enfermedad, los familiares creen que la medicina puede curar casi todas las enfermedades por lo que es mucho más difícil para los padres aceptar que su hijo no pueda sanarse. La situación en el adulto y anciano variará de acuerdo a las características de la familia y su entorno sociocultural”.

AYUDA PSICOLÓGICA

La ayuda psicológica permite a los pacientes enfrentar mejor la enfermedad porque les proporciona soporte emocional y social. En la terapia psicológica el paciente trabaja con sus emociones, a veces es más difícil para él tratar sus sentimientos con los parientes o amigos. Por otro lado, estudios muestran que los pacientes que han recibido apoyo psicológico pueden afrontar mejor no sólo sus síntomas sino el natural advenimiento de la muerte.

Por otro lado, la psicóloga Gamboa asegura que la psicoterapia permite una reestructuración cognoscitiva, que ayuda al paciente a ver de otra manera la difícil situación que atraviesa. Asimismo, ayuda a que el paciente cambie su forma de comunicación con los médicos, con el personal de salud, con la familia y el entorno que lo rodea. En general, los resultados de la psicoterapia son beneficiosos ya que posibilitan el cambio en su estado de ánimo, en soportar la fatiga, el dolor, y disminuir la depresión y la ansiedad.

Gamboa asegura que la enfermedad no sólo impacta al enfermo, sino a la familia.

“A partir de conocer el diagnóstico, la familia pasa también por una fase de estrés y de múltiples emociones, incluso pueden aflorar sentimientos de culpa por pensar que tal vez no se hizo lo suficiente, pueden surgir ocasionalmente depresiones, ansiedad general, aumento de consumo de alcohol o drogas”, dice.

Es posible que en algún miembro de la familia surjan trastornos clínicos o problemas personales por la difícil situación que se atraviesa, por lo que también es recomendable el apoyo o terapia que permita sobrellevar los momentos difíciles.








ETAPAS QUE EL PACIENTE ENFRENTA

De acuerdo a estudios realizados, se observan las siguientes etapas:

1) Negación: En una primera etapa aparece la negación. El paciente no acepta la enfermedad. Esta es una defensa psicológica transitoria para el paciente. Después de este sentimiento, generalmente, aparece una sensibilidad aumentada frente a la enfermedad y a las personas que rodean al paciente.

2) Ira: En esta etapa surge la rabia respecto de todo lo que involucra para su persona y su vida el estar enfermo y sin posibilidades de recuperación. La negación ya no puede continuar, con el avance de los síntomas la enfermedad ya no puede ser negada y surge esta etapa.

3) Depresión: El paciente empieza a sentir tristeza por su situación. Sabe que la enfermedad le llevará a la muerte, puede volverse más introvertido y rechazar visitas. Puede desconectarse del mundo y pasar buen tiempo deprimido, no desea tener a nadie cerca. Es una fase que requiere de mucha comprensión y cariño por parte de los que le rodean, especialmente de la familia.

4) Aceptación: Es la fase donde el paciente acepta finalmente la realidad. Al comprender realmente su situación puede sentir paz y tranquilidad. Asimismo, los sentimientos de dolor físico y las molestias psicológicas, pueden haber reducido. Esta fase ha sido referida como el “fin de la lucha contra la muerte”. La duración depende de cómo el paciente procesa la enfermedad, del contexto cultural, social, de la relación familiar y de las creencias religiosas.

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