sábado, 2 de julio de 2016

El síndrome de Adán, más que un tabú para los hombres tarijeños



Usted, señor, sabe lo que es el síndrome de Adán o la andropausia? Llegamos con esa pregunta a una cantidad de tarijeños de diferentes edades. Para los más jóvenes el término no les resulta ni remotamente familiar, los más avanzados en edad ya saben que andropausia es algo similar a la menopausia en las mujeres aunque ninguno sabe exactamente a qué edad llega.

Creen firmemente en la posibilidad de que a ellos no les pasará nunca. Finalmente los más entrados en años no sólo saben lo que es sino que además reconocen haber pasado por la andropausia, con éxitos o sin glorias, superando esta difícil etapa para muchos.
Ha quedado demostrado que un gran porcentaje de varones en Tarija no saben exactamente lo que es la andropausia, y qué sucede cuando se llega a ella. Los más entendidos la relacionan a la vejez y a la pérdida de la potencia sexual pero no saben por ejemplo que conlleva además una serie de problemas emocionales como: la irritabilidad, la tristeza, el decaimiento y las depresiones extremas.
A partir de los 45 años la mayoría de hombres que en Tarija acuden al médico preocupados por la disminución de su apetito y potencia sexual piensan que se trata de un problema pasajero que se solucionará con la milagrosa ayuda de la pastilla azul y muy pocos se dan cuenta que están atravesando la andropausia.
Álvaro Ramallo, urólogo y sexólogo tarijeño, asegura que la andropausia crea un problema de disfunción sexual, ya que no es reconocida por sus síntomas. De esta manera, los hombres no se dan cuenta de su estado y lo ven más como una disminución en su potencia sexual.
Resulta obvio entonces que éste es un primer síntoma que no se refiere a estar perdiendo las habilidades sexuales, sino que se debe a que con la edad los niveles de testosterona disminuyen produciendo disfunciones sexuales en el hombre que además se vuelve depresivo, irritable y emocionalmente inestable. A esto se llama andropausia y la atraviesan todos los varones aunque pocos lo saben y los que conocen el problema prefieren no hablar de éste. Es más, relacionan el síndrome de Adán a estados normales de estrés.
“La andropausia se presenta en el varón a partir de los 45 a 50 años cuando sus niveles de testosterona empiezan a bajar produciendo síntomas como la menopausia en la mujer”, explica Ramallo.
Agrega que se traduce en la disminución del libido, problemas de eyaculación, aumento de peso, problemas de depresión, ansiedad, cansancio, perdida de la masa muscular, agotamiento y cambios de carácter.
“En Tarija el diagnóstico precoz es cada vez más frecuente”, asegura el médico, ya que la población masculina comienza a consultar sobre el tema que no es muy conocido; sin embargo afirma que a muchos pacientes en Tarija la baja de la potencia sexual les crea un problema psicológico.

Pasé por la
andropausia
Para Oscar López, albañil de oficio, el pasar por la andropausia fue totalmente traumático ya que su estado emocional llegó a variar produciéndole sustos y escalofríos, tanto que desarrolló una enfermedad psicológica denominada agorafobia. Ésta se trata de una ansiedad y miedo de salir de la casa, “el solo abrir la puerta de calle me producía fuertes ataques de ansiedad y mucho miedo”, cuenta.
En su caso, la esposa visiblemente preocupada buscó ayuda de un médico naturista, porque además Oscar era el sostén económico de la familia que por ocho meses vio con desesperación como la cabeza del hogar se desmoronaba en actitudes que no eran comprensibles. La familia pensó que el hombre se estaba volviendo loco.
Empero, Oscar encontró la solución a su problema en la medicina natural y gracias a un tratamiento de acupuntura y magnetoterapia que duró diez días pudo dejar sus temores y retomar su vida para tranquilidad de su familia.
En otro caso. Para José Castillo de 54 años la andropausia llegó en un año de decisiones definitivas en su vida, en ese tiempo se separó permanentemente de su esposa con la que había compartido 20 largos años de matrimonio.
En este caso el problema no fue la disminución de la actividad sexual, aunque efectivamente José comenta que no había el deseo sexual, tampoco fue porque su esposa desconfiara de su fidelidad. Según nos explica la ruptura de su matrimonio surgió por la depresión que sobrellevó en un largo periodo de poco más de un año.
“No tenía ánimo para nada, no me importaba mi aspecto, ni siquiera me preocupaba mi aseo personal”, asegura además que en una coincidencia total su esposa pasaba por similares eventos con la menopausia.

¡A todos les va a dar!
Los varones prepárense ya que todos, sin excepción, pasarán por la andropausia. Tener conciencia de ello permitirá un mejor control tanto de los síntomas como de las emociones y podrán prevenir situaciones extremas.
“Realmente se requiere más información en Tarija sobre el tema de la andropausia”, aclara el urólogo, ya que el 60 por ciento de las personas que atiende en consulta no tienen idea de la situación por la que atraviesan.
Recomendó el chequeo médico anual, debido a que junto al control de la próstata se hace además siempre la consulta sobre el tema sexual para confirmar si el paciente podría estar próximo a atravesar la andropausia.
“Nunca está demás recomendar un chequeo sexual porque después llegan los problemas de pareja, afectivos, desconfianzas de la mujer. A veces se crea un distanciamiento, se genera un problema psicológico al entrar en periodo de impotencia sexual que hasta puede causar un divorcio y en Tarija cada día se ven diferentes problemas sexuales que siempre existen por distintos motivos. Éstos pueden ser psicológicos, por estrés o puede tratarse de un problema de andropausia”, explica.
Añade que de ser este el caso, “el tratamiento puede pasar por una reposición hormonal de testosterona en base a medicamentos. Si hay eyaculación precoz darle un tratamiento para esto, si hay depresión tratarlo con antidepresivos. Si el problema es sexual ayudarle con el tema de medicamentos para la erección, pero principalmente el tratamiento pasa por la reposición hormonal en base a testosterona”, explicó el urólogo tarijeño.
“La gente tiene que empezar a preocuparse por su salud”, es el consejo del médico.
Detonantes psicológicos
Debemos saber que como derivado de esta situación surgen varios detonantes, entre ellos:
La pérdida de la juventud: Esto genera una crisis vital cargada de ansiedad e incertidumbre que hace que surjan estados depresivos ya que la persona no sabe cómo dar una respuesta clara a preguntas existenciales que antes no se hacía y que, sin embargo, en estos momentos cruciales de la vida le van persiguiendo.
Pérdida y cuestionamiento de las propias rutinas: Aparecen dudas sobre el trabajo, la relación con el entorno social, la interrelación con la pareja, la intimidad. Este síndrome deriva inevitablemente en una crisis, puesto que todo lo que se creía sólido y bajo un absoluto dominio o control pasa a descontrolarse.
Pensamientos recurrentes: La idea de una crisis sin retorno se intensifica cuando aparecen pensamientos repetitivos como “me siento viejo”, “la música que me gusta ya nadie la identifica”, “con frecuencia los jóvenes me tratan de ‘señor’”; son pequeños matices pero van normalmente acompañados de un deterioro físico que agrava las sensaciones que producen.

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