jueves, 7 de enero de 2016

Los riesgos cardiacos ¿Qué le pasa a una persona cuando llega a la altitud?

La reciente muerte de una ciudadana francesa de 62 años debido a un paro cardiorrespiratorio cuando llegó a la Terminal de Buses de La Paz después de viajar por el país, ha vuelto a poner sobre la mesa los riesgos a los que se enfrentan las personas cuando visitan regiones de gran altitud.

Enrique Oropeza, cardiólogo del Hospital del Tórax, aseguró que la altitud por sí sola -al igual que la temperatura- no está relacionada con las afecciones cardíacas, pero es un factor coadyuvante de problemas si la persona reúne aspectos como obesidad, hipertensión, diabetes, sedentarismo, tabaquismo, ser mayor de 55 años o estar pasando la menopausia.

"La altura puede ser un condicionante de problemas, pero uno de los factores que coadyuvan y que están muy en boga son los viajes largos por avión o tierra (más conocidos como síndrome de la clase turista) en los que cada vez hay menos espacio para el pasajero y que derivan en un riesgo de embolia pulmonar”, explicó el médico, que sostuvo que la muerte de la ciudadana francesa pudo haberse debido a esa causa o a problemas de salud que sufría y que se vieron agravados por el largo viaje.

"Cuando alguien llega a un ambiente con presión parcial de oxígeno, lo primero que siente es la falta de oxígeno de forma aguda. Entonces tu corazón intenta compensarla y llevar el oxígeno al resto de tu cuerpo”, explicó, al insistir en que nuestro organismo se adapta a los cambios de altitud al igual que lo hace a los cambios de clima.

La gran mayoría de las personas pueden desarrollar una vida normal en la altura, pero algunas pueden enfrentar afecciones de salud, como poliglobulia u otras.

Los primeros síntomas que pueden sufrir quienes llegan del llano son la taquicardia por la dificultad respiratoria de no poder llenar los pulmones, o el dolor de cabeza, ya que se aporta menos oxígeno al cerebro.

Durante las primeras 24 o 72 horas el sujeto se encuentra en la fase de adaptación a la altura. Por eso el experto recomendó reposo, evitar la exposición a temperaturas frías, que derivan en una mayor taquicardia, y no ingerir bebidas alcohólicas.

Pero si el individuo es diabético y rompe su esquema alimenticio se puede producir una desadaptación, puntualizó Oropeza, que indicó que en ese supuesto es necesaria la hospitalización para proveer al paciente de oxígeno suplementario. "Si tienes presión alta y estás tomando medicación vas a tardar un poquito más en adaptarte, pero lo vas a lograr”, sostuvo.

Las personas nativas de altura o las que viven en ella por tiempos prolongados, tienen 5,5 millones de glóbulos rojos en el cuerpo, un millón más que las que viven al nivel del mar; tardan alrededor de tres semanas en alcanzar el mismo nivel cuando viajan a zonas bajas.

A pesar de ello, el cuerpo puede sufrir desadaptación después de un tiempo por una sobreproducción de glóbulos rojos, conocida como poliglobulia. "Por ello, cuando llegan delegaciones diplomáticas les recomiendan que no estén más de dos años en un lugar de altura porque se pueden desadaptar”, contó Oropeza.

De hecho, el cardiólogo puntualizó que en Bolivia suele darse desadaptación y poliglobulia incluso entre los nativos.

Las personas que sufren poliglobulia pueden presentar síntomas como el cansancio, dolor de cabeza, adormecimiento de manos y pies, zumbidos y labios y manos de color morado.

Paradójicamente, sostuvo el profesional, los más proclives a sufrirla y a desadaptarse son los niños nacidos en un lugar de altura que se van un tiempo a un lugar bajo y después vuelven a la altitud ya que su organismo tiene memoria a la falta de oxígeno.

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